viernes, 31 de diciembre de 2010

WEDARD - Einsamer Winterweg


Para terminar este mes y este 2010, me decanto por un disco escrito sobre escarcha, de una banda que tiene tres cosas en común con Vinterriket: la nacionalidad alemana, la obsesión invernal y una carrera llena de demos, splits y EPs.

Es la suya una trayectoria corta, iniciada en el 2003, y han tenido tiempo de editar mucho material, tal vez demasiado por la monotonía que se puede encontrar en un estilo como el Black Metal depresivo, pero entre sus discos hay temas que destacan y ofrecen momentos memorables, como pasa con este segundo trabajo completo del 2006.

Todo el disco está cortado por el patrón del Black Depresivo con raíces primitivas en Burzum, con el añadido melancólico de este tipo de grupos de ambiente invernal como Coldworld por ejemplo. Así tenemos dominando el disco ese zumbido de tormenta matutina que desprenden las guitarras en todo momento, con unos medios tiempos adecuados que a veces dejan paso a baterías más rápidas.
Adornan un poco sus canciones con modestos toques acústicos y teclados, usando estos últimos de fondo y de forma sencilla, pero con un efecto fríamente agradable, además de algunos efectos de lluvia y viento.
En lo poco que he escuchado de Wedard, hay siempre alguna canción que me destaca mucho frente al resto, y en este disco concreto siento debilidad por la primera canción que se titula igual que el álbum; la cosa es tan fácil como que usan un teclado con el color de cielos desvaídos en diciembre que nos acompaña a lo largo de todo el tema, con una melodía que agrieta las venas después de congelarlas.
La voz se aleja de lo visto en bandas que imitan a Burzum, apenas hay gritos agónicos y en su lugar tenemos un gruñido rasgado que queda mejor en el contexto de serenidad heladora y fatal, con un curioso efecto de eco.

Tal vez no sea de lo mejor del estilo, ni original de lejos, pero muy bien que transmite el frío punzante que perfora los pulmones al mismo tiempo que deja melodías de placidez invernal.

domingo, 26 de diciembre de 2010

KAMPFAR - Mellom Skogkledde Aaser


Había tardado en escuchar esta famosísima banda noruega pese a conocer su existencia desde hace largos años, en parte por los comentarios sobre su sobriedad al pensar yo más en cosas como Windir. Gran error, porque resulta que este debut de 1997 está realmente bien.

En su Black Metal de corte vikingo predomina la parte blacker, con su afilada densidad guitarrera con el inconfundible sello escandinavo de bandas como Enslaved, aunque desprendiendo también sus buenas melodías, y esos blast-beats de batería tan típicos mientras desgarra las letras una característica voz rasgada a lo noruego, resecada por el aire helado de la tundra.

En contraste a la furia guerrera del Black Metal, están los toques más épicos que se dejan notar sobre todo en los ritmos más paganos. A esto le sumamos las melodías de sabor folklórico que aparecen muy ocasionalmente, y las pinceladas acústicas y de teclado; estos teclados pueden simular sonidos de viento nórdicos, líneas folkies o simplemente cubrir con la bruma gélida de los fiordos.
También aparecen los agradecidos coros vikingos, con esa virilidad que hace más aguerrido aún un disco así, con sus letras íntegramente en noruego.

Me gustan los grupos con mayor despliegue de esos recursos, como pasa con Windir, Falkenbach o el sinfonismo del segundo disco de Thyrfing, pero también me gusta la poderosa austeridad de Frostmoon y de los primeros Enslaved, así que bienvenido sea este álbum con olor a salitre, cuero, sangre, sudor y acero.

lunes, 20 de diciembre de 2010

PAGAN REIGN - Destinies Of Bygone Faith


Pongamos un disco marcado por el adusto invierno para recibir la llegada de esa misma estación.
Esta banda rusa está bien surtida de discos de buen Pagan Metal, como su EP de 2005 en el que el Folk reluce especialmente, pero al querer algo más invernal me he decantado por un disco más austero con bella atmósfera boreal.

Es por tanto este álbum, el tercero que editaron en 2004, más orientado al Black Metal de ambiente gélido y pagano del norte de Europa.
Las guitarras se mueven entre riffs melódicos, la contundencia del Pagan Metal y el trémolo del Black Metal, al igual que las baterías se vuelven más rápidas y agresivas al abandonar el ritmo más épico del estilo que manejan.
En lugar del Folk que comenté al principio, se basan más en esos teclados como campanillas de viaje invernal que podríamos encontrar en grupos de Black Melódico gélido como Catamenia o Black Swan, aunque no lo hacen tan bien como ellos y llega casi a ser monótono cuando te das cuenta del gran parecido de las canciones por ello. A veces no se olvidan de su inclinación folklórica en alguna melodía, y las acústicas hacen acto de presencia aunque sea muy moderadamente.
También aparece poco el estupendo cántico pagano, dejando el protagonismo casi total en las azuladas garras de la voz rasgada blacker.

Es posible que no sea el mejor disco del grupo, sobre todo para quien prefiera a Pagan Reign bien engalanado de Folk, pero como disco sobriamente invernal está bastante bien y a mí me ha entretenido.

viernes, 17 de diciembre de 2010

SACRILEGIUM - Wicher


Volviendo a Polonia, aquí tenemos un álbum de Black Metal de los 90 que merece la pena, el único disco completo que editaron en 1996 si exceptuamos demos, splits y recopilaciones. Un disco bien escondido en el underground que ahora vamos a analizar debidamente.

Al igual que otros compatriotas suyos, beben mucho de la escuela escandinava, con esa fina y constante distorsión con el sello estampado en sangre de Darkthrone, y esos blast-beats de batería que dominan los ritmos del álbum a excepción de cuando se da una tregua a las partes más atmosféricas.

Y, también como otros tantos grupos de la Europa del este, aportan su toque particular con las oscuras atmósferas de paganismo eslavo. Más o menos como lo hicieron Behemoth en su debut “Sventevith”.
La mayoría de las canciones incluye, en mayor o menor medida, unos teclados sencillos pero muy eficaces en su función, que no es otra que incrementar el ambiente de paganismo y magia ancestral de los rincones más ferales del bosque. Tienen estos teclados un toque que me recuerda un poco al de grupos noruegos como Gehenna y Odium cuando los usan de forma ligera y etéreamente misteriosa, e incluso un aire a lo ucraniano, verbigracia Nokturnal Mortum.
Para aumentar un poco más si cabe el aura de hechicería, aparecen lóbregas voces narradas y cánticos; aunque de manera escasa, pues la voz protagonista (que desgarra las letras exclusivamente en polaco) es una rasgada bastante podrida, como de un vetusto sacerdote de algún culto a un reptiliano dios de las florestas.

Te gustará si deseas indagar en algo al estilo de Infernum, el citado debut blacker de Behemoth, o los propios debuts de Profanum o Negura Bunget por ejemplo. No será tal vez de lo mejor ni original, pero está bien hecho dentro de sus parámetros y cumple.

lunes, 13 de diciembre de 2010

BORKNAGAR - Borknagar


Ya que nombré este disco en una entrada anterior, pues no estaría nada mal recordarlo.
Son tantos los grupos que adquieren su sonido particular a partir del segundo disco o el tercero, con un debut más estandarizado y que normalmente suele ser más crudo. Un debut así puede ser un trabajo tosco y como sin acabar, pero otras veces es algo muy digno que puede quedar eclipsado por la posterior fama.

Pues bien, corría el año 1996 cuando estos noruegos lanzaron su debut homónimo, cuando Noruega estaba bien servida de discos de Black Metal y a ellos les faltaba sacar su segundo disco para despuntar más. Y muy bien que está para mi gusto, siendo ese Black Metal con suculentas dosis de Viking pero sin ser tampoco a lo Windir o Myrkgrav. Domina más el elemento blacker, a la manera de los primeros Enslaved, Frostmoon, Hades o Kampfar.

Ya se nota nada más empezar el primer tema, que tiene baterías poderosas del estilo blacker y feroces guitarras con la robustez de añosos robles, aunque también se distribuyen ritmos más rebajados a lo largo del álbum. La parte más folklórica de su influencia pagana se deja casi para los temas instrumentales, pero en las canciones aparecen algunas acústicas y ese fantástico coro vikingo.
Esto, hablando de voces ya, hay que tratarlo aparte, pues su vocalista (al igual que en el segundo disco) fue Garm, el mismo de Arcturus y Ulver, y me regala los oídos con sus rabiosas rasgadas de carnívoro en invierno (parecidas a las que aportó en Gehenna como invitado). De cuando en cuando, no mucho, aparece esa voz coral con tono profundo y masculino que da el toque de hosquedad de torvos guerreros, al igual que los dispersos teclados.

Ya sé que la mayoría preferirá lo posterior, sobre todo quienes sean más amigos de lo elaborado, y seguidores de los posteriores vocalistas (Vortex y Vintersorg), pero para los que nos gustan las cosas más Black esto es un disco estupendo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

SVARGA - Symvol Voli


Hoy toca material de Ucrania, país en el que bastantes bandas coinciden en tocar un Black Metal que combina el sinfonismo heredado de Emperor con melodías folklóricas. Aparte de los grupos claramente en onda Black-Folk (Kroda) o claramente a lo Black Sinfónico (Capitollium), pero lo que nos ocupa ahora es uno de esos grupos que sintetizan ambos aspectos.

Conocí a Svarga (representación con nuestro alfabeto del nombre de la banda) por la lejana conexión con Kroda al haber militado aquí su vocalista, y me topé con un buen EP del 2004 y luego con este debut de 2003 cuyo título traducido es “Símbolo de libertad”.

Pese haber sido editado en esa fecha, suena realmente a esos grupos con teclados ucranianos de finales de los 90, me refiero a Nokturnal Mortum y Lucifugum. A las guitarras de robusta distorsión y ritmo machacón añaden unos teclados nubosos que en momentos recuerdan a los del debut de Emperor además de a los dos grupos citados, y también esas melodías folkies recreadas con el teclado en la onda de bandas como los rusos Ashen Light (recordé mucho su primer trabajo del 99 al oír este disco).
Aunque la cosa no está muy equilibrada para mi gusto, hay cuatro temas sinfónicos y foklóricos, pero por otro lado tenemos un par de ellos más sobrios; uno sólo tiene del teclado la intro, y el otro nada directamente, siendo sencillamente dos temas de rudo Black Metal eslavo. No es que esté mal eso, pero a mí me desentona dentro del álbum.

También resultan ser muy eslavos con el tema vocal, porque la voz es la característica rasgada que parece ser de un reptil inmenso y gordo más que de un hombre.
No será nada nuevo para quien sea un devorador del Black Metal del este europeo, pero puede ser una interesante adición para quien se sienta interesado por la onda de Nokturnal Mortum y compañía.

martes, 7 de diciembre de 2010

HADES - Dawn Of The Dying Sun


Ya que reseñé antes un grupo de Black Metal de paganismo polaco, ahora toca el turno de lo noruego, con el segundo álbum de 1997 de Hades, quienes se cambiaron el nombre por Hades Almighty y parece que dejaron lo vikingo por cosas más modernas.

Por el nombre griego, y la portada y título del álbum tan doomsters, no imaginaría yo de primeras qué estilo es exactamente, pero aquí tenemos un Black Metal con muchas texturas de Viking Metal.

Tiene esos ritmos heredados de los padres Bathory, cómo no, pero en las guitarras y voces se deja notar muy a las claras que nacen del Black Metal noruego, con esas guitarras firmes y poderosas, que con su distorsión también se recrean en agradables melodías. En esto me recuerdan a cuando los viejos Enslaved se ponían más épicos, como por ejemplo en el último tema de su famoso “Frost”, e incluso a discos de Black Metal de tiempos lentos y guitarras gruesas como Bloodthorn en su disco debut.
Aparece a veces el estupendo cántico pagano de discos así, pero poco si tenemos en cuenta que la verdadera protagonista es la voz rasgada, con ese tono agudamente rasposo de los citados Enslaved o Primordial en su primer disco blacker.

Esas pinceladas de coro vikingo no son el único toque épico, también en algunos temas se incluyen las casi infaltables acústicas, escasos momentos de teclado y en el último tema unos violines con un poco de arpa de boca. Esto último hace que ese tema final, junto a sus voces claras, sea un cierre final muy épico que merecía el disco, justo tras una melancólica instrumental de flauta (o teclado simulándola más bien).

Recomendado tanto si te gusta el Black noruego como lo vikingo, y teniendo en cuenta que la parte blacker es la base, sin ser tan épico y folkie como Windir, Myrkgrav o similares, más bien como las bandas citadas o el debut de Borknagar.

lunes, 6 de diciembre de 2010

WEREWOLF - The Temple Of The Fullmoon


Hace poco me enteré de que esta banda de Polonia sacó disco nuevo el año pasado, yo dándome cuenta tarde de cosas así, como siempre, lo que me brinda la ocasión de analizar su anterior disco porque me gustó más.
Como pasa con tantas bandas de Black Metal polaco, que suelen estar relacionadas por sus músicos en común, aquí igual, porque directamente sus dos miembros son los mismos de Iuvenes (aquí reseñados hace apenas un mes).

Mientras que Iuvenes son más épicos y con marcadas influencias de la onda vikinga de Bathory, incluso con atmósfera casi cinematográfica, la música de Werewolf está más afianzada en el Black Metal nórdico.

Este lobuno debut de 2005 nos muestra unas guitarras espesas y rudísimas, con una solidez austera que no alardea con ninguna floritura, sencillamente como los peñascos abrasados por el sol y luego resquebrajados por las heladas nocturnas. Hasta aquí recuerda sus influencias escandinavas, pero pasadas por el tamiz del característico sonido pagano de los grupos polacos, que en este caso se manifiesta con una batería que se desenvuelve con naturalidad en los medios tiempos y no llega a ser del todo veloz en los momentos más contundentes.
También hacen gala del sonido pagano eslavo con las ambientaciones, apareciendo en bastante abundancia unos órganos de noches en las que aflora el lado feral del hombre, y en menor medida unos sintetizadores oscuros con efecto casi coral. Esto se hizo más prominente en su segundo disco del pasado 2009, llegando casi a acercarse a lo que gustan de hacer sus compatriotas Hellveto.
Quien haya escuchado a Iuvenes ya sabe qué voz se encontrará aquí, esa hosca rasgada con aspereza arenosa como la de los húngaros Sear Bliss. Y nada más.

Recomendado sin duda a seguidores de lo polaco, y de otras cosas como Perun, Sear Bliss, Rossomahaar o los primeros Negura Bunget.


viernes, 3 de diciembre de 2010

ENTHRONED - Prophecies Of Pagan Fire


Aquí tenemos un disco con magnífica portada ceremonial de Kris Verwimp, ese artista belga a quien conocemos por sus portadas de bandas del rollo Viking y Folk, y que ha sido un buen colaborador para bandas de Black Metal de su país. Ha pintado las de grupos belgas como Avatar, Signs of Darkness, Infernal Beauty o Axamenta, pero el más célebre es sin duda alguna Enthroned.

Con una dilatada carrera a sus espaldas y sin haber degenerado aún, en este debut de 1995 nos muestran que siempre hicieron aquello por lo que se les conoce: un Black Metal rápido y agresivo, sin más misterio.

El disco no presenta intro ni ningún corte instrumental, entregando directamente diez canciones de furioso Black Metal que suelta espumarajos de sangre por sus fauces, con unas guitarras de velocidad y densidad venida de la escuela de los violentos grupos suecos. Del mismo modo que la batería se regodea en el clásico ritmo blacker que persigue presas con el fuego palpitando en las sienes, aunque cediendo de cuando en cuando al permitirse pasajes más atmosféricos.
Ahí tengo para mi gusto uno de los mejores puntos del álbum, que no cae en la monotonía de tocar todo el tiempo a velocidad cafre, y tiene ese gusto añejo en los momentos de atmósfera. Para ello se valen de unas pocas acústicas, y sobre todo de partes de sutil teclado con todo el sabor de los 90, incluyendo efectos como el sonido de campanas, que recrean esas noches de ritos innominados donde las llamas resplandecen ante muecas grotescas.

No hace falta estrujarse los sesos para suponer sobre qué tratan las letras, estamos ante los manidos tópicos demoníacos del estilo, escupidos por una voz rasgada con ese toque guarro que me gusta (aunque tampoco es tan puerca como la voz de sus compatriotas Avatar).

Formó parte de una edición especial que incluye cuatro discos juntos de la banda, pero mucho me temo que afecte a los artworks originales y mejor será tener por separado el disco o discos que prefieras.
Aquí lo tienes si te gusta este tipo de cosas tan reconocibles.

jueves, 2 de diciembre de 2010

GRAVELAND - Carpathian Wolves


Para empezar diciembre, recordemos un disco de una de las bandas polacas más emblemáticas y con más reconocimiento fuera de su país. Escojo el debut de 1994 (tras varias demos y un EP), cuando aún era una banda completa y se dejaba notar mucho la influencia noruega.

Aún estaban por llegar los tiempos en que quedase Rob Darken al frente de Graveland como banda de un solo miembro, antes de incorporar notables influencias de Bathory para desembocar en un estilo tan épico que cada vez se acerca más al Viking Metal.
Aquí se siente más la vena de Darkthrone, pero moderamente porque para nada los calcan, teniendo ya desde el debut un punto épico que marcaría el devenir de la banda y de muchos grupos posteriores. Porque es curioso que Graveland, teniendo claras influencias de grandes bandas, también a su vez ha sido poderosa influencia para grupos de hornadas más recientes.

La batería no marca todo el tiempo el ritmo avasallante del clásico Black Metal, pero las guitarras sí separan la carne blancuzca de los huesos, con esa distorsión del estilo que ya conocemos y tanto nos gusta.
Rob Darken hizo un buen trabajo ese año al tocar los teclados para Infernum, y en su propia banda no fue para menos, aunque de manera distinta. En Infernum agregó mayor cantidad de teclados, pero en forma de cortina de humo negro apestoso; y en este disco son más dispersos y aparecen en momentos escogidos para dar más atmósfera a la manera de los viejos Satyricon o Abigor, dando ese toque ancestral de terrores medievales. La verdad es que encaja eso con el título del álbum, creando paisajes de noches cárpatas como cuando aparecen los sutiles órganos.
La voz, pues sencillamente es una rasgada de horrendo batracio enorme, resonando en la humedad de cualquier rincón demasiado infecto para el hombre.

Fue un gran año para esta gente por haber salido entonces este disco y el de Infernum, y si te gusta el Black Metal con un toque de oscuridad pagana, aquí lo tienes por si aún estás empezando y no conocieras este álbum.

lunes, 29 de noviembre de 2010

ANCIENT - The Cainian Chronicle


La nostalgia nos influye demasiado, haciendo que tengamos predilección por discos que no son grandes obras de arte, pero ahí está el cariño que les guardas al pensar en años pasados.
Esto es lo que me sucede por ejemplo con Ancient, una banda a la que le puedo sacar muchos fallos, y criticarles negativamente muchos de sus discos, además de reprocharles su racanería con los teclados. Pero así son las cosas, uno quedó prendado de la podrida voz de este disco hace años, y aquí ha acabado en el blog.

Es una banda de origen noruego, que editó el estupendo “Svartalvheim” de 1994 siendo un dúo, para acabar quedando el fundador Aphazel a solas, quien se mudó a Estados Unidos y lanzó este segundo álbum de 1996 con nuevos músicos.

Si “Savartalvheim” era un típico trabajo noruego de buen Black Metal con toques atmosféricos, aquí en el segundo álbum fueron más allá de los riffs básicos del estilo, con más variedad, melodía y algún solo por ahí, pero aún manteniendo el vínculo con las guitarras blackers de donde provienen. La batería tampoco consiste sólo en ritmos rápidos, y no es para menos si tenemos en cuenta que dos músicos distintos se reparten las canciones para tocar la batería.
Hablando de la batería, uno de los que tocan la batería fue el nuevo vocalista que ficharon, Lord Kaiaphas, uno de mis vocalistas preferidos de siempre. Su actitud es reprochable y por ello le expulsaron de Grand Belial’s Key, pero me encantan sus gritos desgarradores y costrosos, que nos cuentan su particular versión de las andanzas de Caín.
Esa teatralidad le lleva a incluir unas pocas voces narradas y en un par de temas colabora Kimberly Goss, destacando sobre todo en “Lillith’s Embrace”, la joya del disco, donde su talento liríco hace un buen efecto con la bilis hedionda de Kaiaphas. También aportó algunos teclados esta mujer, aunque pocos y sencillos (al igual que las acústicas son también contadas); cosa que para mí es una espina con el grupo, porque un buen sinfonismo les habría quedado como un guante.

Tiene bastante irregularidad, con temas que no son gran cosa junto a grandes canciones como la que cité arriba o la poderosa “The curse”. No será recordado como de lo mejor del estilo, pero en mi memoria sí que persiste esta degeración bíblica (si la Biblia por sí misma ya es un libro deplorable).

jueves, 25 de noviembre de 2010

PENSÉES NOCTURNES - Vacuum


Uno de los discos más curiosos del 2009 me ha aguantado bien el paso del tiempo, más allá de su propuesta llamativa se ha convertido en un disco de disfrute imperecedero.
Y es que no es fácil que un grupo de Black Depresivo tenga identidad frente al resto de emuladores de Burzum, desde Coldworld y Gris no había disfrutado así de un grupo de este tipo.

Es difícil que originalidad y calidad vayan unidas, más teniendo en cuenta que lo primero puede dar como resultado algo demasiado bizarro para según qué gustos. Por suerte no me ha pasado eso último con este debut francés de un proyecto de un único músico, que reúne en este álbum su amor por el Black Metal más desesperado y por la música clásica.

La parte blacker, tiene inevitablemente la poderosa influencia de Burzum, pero yendo más allá al incluir más variedad en sus destripadoras guitarras, cuya distorsión despide cierto sentido de la melodía. Esos riffs angustiosos vienen marcados por los infaltables blast-beats de batería, que se torna más lenta en los momentos de influencia neoclásica.
Pasando al lado neoclásico, aparece más bien separado de los momentos Black, en intros, fragmentos finales o en frecuentes y largos pasajes dentro de los temas, estando más combinados con las acústicas que con las guitarras Black, aunque hay algún momento donde junto a ellas se escucha un piano, campanas o un instrumento de viento. Este hombre recurre al piano con otros teclados, violín, violonchelo y diversos instrumentos de viento, siempre de forma muy melancólica y serena, pintando la estampa de un bohemio en nocturna soledad frente a su vaso de absenta.
Se atreve incluso con un fragmento de Jazz al inicio de una canción, aunque esto no es santo de mi devoción, y en el tercer tema (y final del segundo) aparece ese piano de Chopin que también apareció en el “Romances” de Mystic Forest.

La voz (que grita en francés) es al estilo de la de Varg Vikernes, pero aportando un nuevo matiz, porque a veces parece que casi esté gritando de rabia mientras solloza al mismo tiempo, acabando de dar la imagen de alguien que está consumiéndose tirado en un rincón.

Dura una hora, así que hay suficiente festín de cuervos aquí.

lunes, 22 de noviembre de 2010

SCULPTURE - Like A Dead Flower


Tengo en el blog un interesante surtido de grupos de Doom Metal portugueses, porque nuestro país vecino nos lleva algo de ventaja en ese estilo (España parece más de Death Metal), como son Before the Rain, Process of Guilt o mis adorados Desire.
Y, ya que nombro a Before the Rain, serán una cita recurrente en esta reseña como ahora veremos.

Tan sólo editaron este EP en 1997, ya que actualmente son los miembros de Before the Rain precisamente, pero nos dejaron estos veintiún minutos de buen Doom-Death Melódico que nos remite al Doom británico, concretamente a los Anathema del “Serenades”.

Este EP es casi como si a dicho álbum de los ingleses le añadiésemos unos cuantos temas más con producción algo más modesta, porque tienen esos desolados riffs de Doom-Death aderezados con melodías guitarreras tristísimas, un bajo palpitante y el clásico ritmo apesumbrado del estilo, aunque carecen de los ocasionales teclados etéreos de otras bandas del momento.
También podemos considerarlo como un predecesor de lo que sería Before the Rain, ya que esa banda posterior también parte mucho del sonido que he descrito, aunque lo hicieron de forma más actual (y con más influencias) mientras que este EP es noventero del todo. Incluso el vocalista es el mismo, Carlos D’Agua (también el vocalista gutural de Lethian Dreams), que combina unas guturales casi desgarradas con voces claras que en ocasiones son como las de los viejos Anathema, esas moribundas voces de amante consumido por su propio veneno segregado por la autocompasión.

Un incoveniente es que sólo son tres temas si quitamos la intro y la instrumental acústica; y la producción no es la mejor, pero a mí me gusta que recuerde a lo que es, un disco de los 90, a tono con lo marchitamente romántico del título y la portada, que gustará obviamente a fans de todas estas pasiones otoñales.

sábado, 20 de noviembre de 2010

ABIGAIL WILLIAMS - In The Shadow Of A Thousand Suns


Vayamos con un disco del 2008 al que le ha sentado bien que lo retome con el tiempo. Encima no podía evitar arrugar un poco la nariz al leerles la etiqueta Deathcore en muchos sitios, cosa que estaba presente en su primer EP “Legend” del 2006, donde dicho estilo confluía con una suerte de Black Sinfónico.

Pero vemos que la cosa cambió de rumbo; la parte Deathcore casi desaparece en este su primer trabajo completo, dando más riendas a un Black Sinfónico actual y sofisticado que haría las delicias de fans de cosas como Carach Angren, Anorexia Nervosa o los Dimmu Borgir de a partir de 1998 y antes de ir cayendo.

El elemento blacker no aparece en su forma más pura, obviamente en un disco así, con algún que otro riff que nos recuerda vagamente de dónde parten, pero las guitarras están a un nivel más elaborado y técnico, porque a estos estadounidenses les gusta lucirse. Esto se nota también en la batería, fichando para este disco ni más ni menos que a Trym Torson (Emperor) para la mayoría de las canciones, así que podéis esperar una batería enérgica, poderosa y versátil.
Pero pasemos al plato fuerte del álbum: los teclados. Contaron con una teclista femenina que demostró buen talento, incluyendo no sólo los típicos sintetizadores pomposos y simulaciones orquestales, sino también unos pianos muy creativos que aportan un punto muy refinado. No me extraña que los Cradle of Filth le echaran el ojo.
No destacan tanto en voces, simplemente tienen una típica rasgada nasal como la que oiríamos en muchos grupos fineses, y hay alguna voz limpia que no me gustó.

Este año han lanzado un disco más, pero sin la chica teclista que ahora ha aparecido en el nuevo trabajo de Cradle of Filth, contribuyendo a que ese grupo pueda sacar al fin un disco más digno que esos desastres que han ido perpetrando con anterioridad. Escuchad entonces a este grupo de nombre relacionado con los juicios de Salem (se llevarían bien con Ceremonial Castings) en su momento de gracia, si os gustan los grupos citados e incluso algo como el “Anthems to the welkin at dusk” de Emperor.

martes, 16 de noviembre de 2010

MORTIFERA - Vastiia Tenebrd Mortifera


Recordando discos de este año que no han cumplido mis expectativas, pensé por ejemplo en el nuevo trabajo de Mortifera, que no estuvo para mi gusto a la altura de este magnífico debut que ahora vamos a analizar.
La mejor manera de presentar esta banda de Black Metal es decir que, en los tiempos de este debut de 2004, estuvo formada por dos curiosas figuras de la escena francesa: Noktu, conocido sobre todo por su banda Celestia y por llevar el sello Drakkar Records, y Neige, que actualmente es más famoso por Alcest que otra cosa (para bien o para mal).

Muchos lo definen como Black Depresivo, cosa más o menos acertada pero no del todo exacta, porque esto es más que uno de esos discos al uso. También hay quien lo encuadra directamente como una continuación de Celestia sólo por la presencia de Noktu, y se nota mucho la mano de ese músico en las composiciones pero también es cierto que hay más cosas distintas a lo encontrado en Celestia.

Este CD, al abrirlo, seguramente debe expeler el olor de siglos de polvo y humedad de alguna cripta repulsiva, porque tiene ese toque de romanticismo mortecino de Celestia con una capa extra de mugre. Presenta unas guitarras densas y con una característica distorsión que distribuye melodías de profunda apatía y vacío, marcadas por ritmos tanto rápidos (sin faltar blast-beats) como agonizantemente lentos, empozoñando lenta pero persistentemente al oyente. No usan teclados como Celestia, pero sí que tiene este álbum unas peculiares acústicas en algunas partes que mejoran notablemente el conjunto, incluyendo un tema enteramente acústico.
Podemos escuchar la putrefacta voz rasgada de Noktu aquí y allá, pero llaman más la atención los gritos desgarrados de Neige, que alcanzan ese punto óptimo de voz gritona sin llegar a la estridencia, deliciosamente desquiciante (parece mentira que sea el mismo acaramelado de Alcest).

Actualmente es un proyecto en solitario de Noktu y, viendo que sus últimos trabajos de este año con Mortifera y Celestia no son grandes obras, parece que se le acaba la inspiración ahora mismo. Pero aquí nos queda este fantástico trabajo, que recomiendo escuchar mientras se observa marchitarse alguna fugacidad con total mutismo.
Dedicado a una fan (muy sucia) de este tipo de bandas que cumple hoy años.

lunes, 15 de noviembre de 2010

IUVENES - Triumph Of The Will


Mis reseñas de bandas polacas de Black Metal hasta ahora han tratado sobre sus estupendos grupos sinfónicos. A excepción de las de Infernum y Behemoth, que representaban un sonido crudo más clásico de la escena polaca, y esta banda también entra en esa categoría.

Me refiero a ese sonido crudo y de fuertes influencias paganas, que ha derivado en un tipo de grupos épicos, lentos y rudos de los que podemos decir que son de Polonia nada más oírlos.
Recordemos a Graveland (ya tendrán su reseña) como ejemplo más emblemático, que aúna la rudeza noruega de la escuela de Darkthrone con la épica austera de Bathory, porque de aquí partiremos al analizar este breve EP.

Por lo visto, comenzaron como banda de Ambient, luego pude comprobar que siguieron la senda marcada por Bathory, pero con unos teclados de gloria heroica muy presentes y destacados. Esos álbumes estaban muy bien, pero a mí personalmente me faltaba el elemento blacker en las voces, cosa que esta vez sí aparece en este último EP de 2006, con una hosca voz de lija que recuerda un poco a la de los húngaros Sear Bliss.
Pasando ya a lo que tenemos en sus cuatro temas, tenemos unas guitarras minimalistas y repetitivas, pero es lo que encaja bien con un grupo así de Black Metal épico, de ritmos pausados y batalladores que nos hacen imaginar las ordenadas filas de los ejércitos con sus lanzas reluciendo al sol, aún sin gotear sangre. Hablando de ejércitos, tienen unos espectaculares teclados épicos con un sonido muy glorioso, que recuerdan a alguna producción cinematográfica con las legiones romanas en batalla con sus vecinos bárbaros (del lado de quienes estarían estos músicos).

Es un poco corto siendo sólo cuatro canciones, pero personalmente me merece la pena y está más recomendado a los amantes de lo épico. Y sí, siendo polacos y paganos ya os podéis imaginar el tema ideológico, pero eso es harina de otro costal.


domingo, 14 de noviembre de 2010

FROST - Extreme Loneliness - Fragments


Frost, un nombre de banda bastante indicado para estas fechas de descenso de las temperaturas. Aunque un nombre tipiquísimo tratándose de Black Metal, hasta el punto de que podemos contar hasta siete bandas con el mismo nombre (de las que se tenga constancia, seguro que hay más); y la que nos ocupa es concretamente la banda de Hungría, nación de Sear Bliss, Forest Silence, Bornholm o Mystery.

En este debut de 2001 tenemos un Black Sinfónico que perfectamente podría haberse editado un puñado de años antes; que representa más o menos un punto medio entre lo contundente y lo melódico, aunque con más inclinación hacia esto último.

Las guitarras lucen de vez en cuando el característico trémolo del Black Metal, sobre todo en partes rápidas, pero lo normal son unos potentes riffs machacones y a veces hasta melódicos. Lo mismo pasa con la batería, que irrumpe en blast-beats cuando lo piden los temas, repartiendo también muchos medios tiempos y cediendo ante partes más atmosféricas, habiendo incluso un tema enteramente lento y casi melancólico.
Me los compararon con los Dimmu Borgir de a partir de su tercer disco por los teclados, pero la verdad es que no le veo parecido, porque son más sencillos que los del pomposo grupo noruego en esa etapa. Más bien me recuerdan, por ello y el sonido de guitarras, a los holandeses Liar of Golgotha, manejando unos sintetizadores modestos pero lucidos, que suenan más o menos igual en todos los temas (excepto por detalles del piano inicial de una canción).
Su vocalista hace unas rasgadas algo secas y toscas, pero correctas, con algunos tonos más graves y unos pocos susurros en partes ambientales.

Dura poco más de media hora, pero existe una reedición de 2005 con portada azul y cinco bonus, que alarga más este álbum bien compuesto y producido que puedo recomendar si te gustan Liar of Golgotha o los suecos Ishtar.


jueves, 11 de noviembre de 2010

HYPOCRISY - Osculum Obscenum


Pasemos a uno de esos grupos tan conocidos que casi ni necesitarían ser presentados. Pero para quienes estén comenzando, no sobra decir que aquí tenemos un grupo sueco de nutrida discografía, que con el tiempo se acabó convirtiendo en un Death Melódico que pocos imitan.
Pero, antes de esos nuevos tiempos de melodías, atmósferas limpias y temáticas alienígenas, comenzaron por derroteros demoníacos y retorcidos con un sonido Death de la vieja escuela, como no podía ser de otra manera en un disco de 1993.

Es su segundo disco tras el debut “Penetralia”, donde ganaron con un sonido más pesado y oscuro. Suena mucho a sus compatriotas suecos, claro, pero también al Death Metal de grupos estadounidenses como Deicide o Morbid Angel.
Peter Tätgren, el dueño de los Abyss Studios (donde han grabado grupos como Immortal, Old Man’s Child, Dimmu Borgir o Dark Funeral), manejó unas guitarras de oscuridad espesada que casi se podría agarrar con las manos, pero dejando caer también a veces algunos solos que ya mostraban que en un futuro querría lucirse como guitarrista, del mismo modo que en otras pocas ocasiones incluye unos pocos teclados que resaltan un poco más la insalubridad de las canciones. Los ritmos son más variados de lo que uno esperaría al principio, porque pasan de partes rápidas que descoyuntan espinazos, con blast-beats y recuerdos de Black Metal, a momentos más lentos y pesados que a veces hasta sueltan mohosos riffs de Doom-Death; incluso hay un tema que está totalmente volcado a la lentitud y te asfixia con vapores hediondos.

El vocalista, antes de que Tätgren asumiera las labores vocales, fue el que ha sido durante este tiempo el mismo de Dark Funeral. Lo conocemos por su rabia rasgada en su conocido grupo de Black Metal, pero aquí la mayor parte del tiempo usa unas guturales oscuras con fondo rasposo, y con no poca frecuencia vomita algunos gritos rasgados como los que usan muchos grupos de Death americanos.

Los Hypocrisy que llegaron después también me gustan, disfruto incluso del muy melódico “The arrival”, pero no deja de atraer mi atención esta primera faceta suya con sabor a carne muerta.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

DYING ROSE - ...The Bleeding Flowers


Retomando discos del 2009, aquí he topado con el debut de estos bielorrusos de sugerente nombre.
Tan sugerentemente Doom que me encajó con la descripción que leí en un portal donde los comparaban con My Dying Bride. Craso error, porque en verdad resulta ser un disco de Gothic-Doom, aunque es un estilo que igualmente puede emanar romanticismo marchito.

Está bastante bien para ser su primer trabajo, hacen un Gothic-Doom con cuerpo y buena atmósfera, en el que la variedad vocal está bien distribuida y equilibrada.
Parten de la base de ritmos Doom, como hacía el buen Gothic Metal de antes, aunque no tanto como parecerse al Doom-Death lento y plomizo, porque la efusión gótica se deja notar mucho. Curiosamente, en las guitarras que se mueven entre esos dos estilos, aparece cierta distorsión blacker que le da un toque peculiar al disco, aunque moderadamente.

Ese toque Black resalta más en las voces, porque incluyen voces rasgadas junto al clásico dueto de guturales y voces femeninas, aportando así sentimientos de rabia en la habitual dramatización vocal del estilo, haciendo que junto a la ensoñación y la melancolía aparezca el odio más viscoso.
En cuanto a teclados, infaltables en un álbum semejante, anda bien la cosa, aunque me hubiese gustado que se les diese más cancha, como cuando en un tema echan mano de los órganos.

Hay discos del estilo de los últimos años que me gustan más, pero estos Dying Rose están bien y nos muestran que en desconocidos países (para muchos, comprobadlo preguntando a la gente) aún se cultiva el estilo gótico sin caer en el Metal de lucimiento femenino; vamos bien mientras aún haya grupos como Elnordia, Galadriel o Tales of Dark, a cuyos fans les recomiendo el disco, además de a quienes disfrutan de cosas como los primeros Macbeth.



lunes, 8 de noviembre de 2010

MIASTHENIA - XVI


Este grupo ya apareció citado en mi reseña del CD que tienen compartido con Songe d’Enfer, aunque me centré precisamente en ese grupo por ser el único material que tenían editado. Ahora ya revisaremos mejor esta otra banda con una trayectoria modestamente más amplia, tres álbumes de los que aquí tenemos el debut del año 2000.

Este grupo muestra una inequívoca inclinación por el paganismo, pero siendo de Brasil entonces los temas no son los que esperamos de los grupos europeos y se adentran más bien en el mundo precolombino.

Lo que sí es ya europeo es el modo de expresar musicalmente esas esferas de magia ancestral y ritos con el sabor herrumbroso de la sangre, mediante algo cercano al Black Sinfónico, de una manera lenta que lo acerca a lo que muchos llamarían Dark Metal, en lugar del Pagan Metal que alguno ya habría empezado a atisbar.
Los ritmos y el tono general de las guitarras, por tanto, están marcados por la cadencia de esas ofrendas que aún palpitan sangre tibia, y bastante subordinado todo a los muy presentes teclados. Aunque resalten mucho, no son tampoco los teclados tremendamente bombásticos de otros grupos, se bastan con sus peculiares pianos y unos sintetizadores como de otra dimensión.

La teclista femenina es también la vocalista, quien (al igual que Cadaveria en Opera IX) se encarga de las voces rasposas blackers (casi susurrantes a veces) y de unas pocas voces recitadas, con todas las letras de las canciones en portugués.

Viendo la fórmula general que gastan, lo veo más que nada indicado para los que disfrutan de los buenos teclados y la atmósfera, porque no hay nada especial para quien busque agresividad y furia.

miércoles, 27 de octubre de 2010

SORCIER DES GLACES - Snowland


Allá voy con mi típica entrada manifestando mi deseo de que lleguen las bajadas de temperatura, me anticipo un poco al invierno con un disco canadiense de Black Metal totalmente inspirado en la hosquedad de esa estación. La portada ya lo muestra, como muchísimas otras, y un vistazo a los títulos de las canciones nos mostrará que el invierno y la noche están presentes en todas ellas como pasa con Immortal, Helgrindr o Vordven.

Sorcier Des Glaces es una banda en solitario que cuenta con sólo dos álbumes, de los que os presento su debut de 1998 con toda la esencia del Black Metal de aquellos años. El canadiense que está a cargo de todos los instrumentos y voces no lanzó su debut con ningún sello, con la consecuente producción de un disco autoproducido como es el caso; ciertamente es baja y a mí no me molesta mucho que digamos, pero sí sería un inconveniente para los más puntillosos.

Pese a la producción, el trémolo característico del Black Metal en las guitarras las hace densas como si uno pasara a través de las punzantes y oscuras frondas de las coníferas canadienses, y tienen un curioso toque de melodía que llega a ser pegadizo (pero dentro de lo posible en el estilo).
Pasan de partes lentas a otras con blast-beats en cuanto a la batería, que va a tono con la producción general en la que resaltan un poco las voces reptilianas. Esta voz me recuerda un poco al tono de sapo gigantesco de los suizos Forsth, con un poco del desgarro de los belgas Avatar, conformando así ese tipo de voz de bestia de la edad glacial. Ya que estamos con la voz, el nombre del grupo sugiere que este señor es francoparlante, pero las letras están en inglés y sólo tenemos en francés el séptimo tema (que incluye una sombría voz clara al inicio) y el título de la intro.
Para acabar de pintar estas escenas invernales se usa un poco de teclado en algunos temas, generalmente un toque ligero de sintetizador con la sutileza de una nevada matutina, y la verdad es que yo personalmente habría agradecido un poco más de teclado porque queda realmente bien aunque no sea necesario.

En fin, no sólo los escandinavos saben apuñalarnos con cristales de hielo, ideal si te gustan los discos de densidad invernal en sus riffs pese a la producción baja.

lunes, 25 de octubre de 2010

MOONSORROW - Kivenkantaja


Adoro los clásicos de los 90, queda claro, pero hoy quiero comentar un clásico moderno. Esta banda finlandesa es ya una leyenda viviente porque ha conseguido convertirse en uno de los iconos del Pagan-Viking Metal de la última década, y siempre aparecerán en las listas de los mejores grupos del estilo.

De una discografía de buena regularidad, yo escojo el disco con el que los conocí, su tercer álbum de 2003 con el título “Portador de la piedra”, donde pulieron más hacia lo atmosférico su estilo que insisten en llaman Pagan Metal al no tener como fineses nada que ver con los vikingos.

Tras sus demos de sabor blacker y un par de discos donde el Black Metal aún se dejaba notar, aquí desplegaron más los esquemas ambientales con muchas partes volcadas a la atmósfera y la épica.
Las empalizadas de troncos que son los sólidos guitarrazos alternan con momentos más folklóricos y ambientales con mucha frecuencia, pero siempre enmarcado por los medios tiempos épicos que todo buen grupo del estilo bebe de los padres Bathory.
Este componente ambiental es realzado por los neblinosos teclados de fondo, ese colchón nevado que es obra del mismo teclista de Finntroll, que adquieren un tono más prominente cuando la canción lo requiere y llegan a sonar batalladores. El complemento ideal a ese sencillo pero efectivo trabajo de teclados viene con los toques folkies, que no son dominantes porque a la banda no le gusta ese tipo de fórmula, pero cuando aparecen dan un colorido tan pintoresco como evocador; para ello cuentan con un sereno acordeón, violín, arpa de boca y las típicas acústicas.

Con las voces, tres cuartas partes de lo mismo, la barbárica voz rasgada tan habitual en el estilo comparte protagonismo con los firmes coros paganos, dándose una vez esta particular simbiosis entre Metal y Folk que es rematada con una canción tradicional de su tierra al final del disco.

Dura casi una hora con sus seis canciones, y ahora la banda en trabajos recientes ha optado por reducir drásticamente el número de temas al tiempo que alargan éstos hasta extremos épicos, consolidándose como una de las bandas líderes en terrenos paganos, no hay más que ver que ya les salen grupos seguidores (Finsterforst por ejemplo) para comprobarlo.

sábado, 23 de octubre de 2010

EVILFEAST - Mysteries Of The Nocturnal Forest



Qué bien sienta retomar discos que escuchaba hace unos tres años. El caso con el que estamos ahora es un proyecto en solitario de un polaco que, al igual que otros trabajos de un solo músico como Fear Of Eternity, da rienda suelta a su particular visión del Black Metal Atmosférico.

De sus tres trabajos editados, tenemos aquí el debut de 2004 en el que se ve que se aparta de la habitual atmósfera pagana de otros grupos polacos como Veles, Infernum o Graveland, y más bien bebe mucho de la escuela noruega al igual que sus compatriotas Kataxu en cierto modo.

Destaca la poderosa distorsión de unas guitarras que son como un muro de hojas filosas que se nos aglutinan encima, tomando influencias de Darkthrone pero sin imitar su sonido característico. La batería queda un poco por debajo del conjunto, pero lleva bien tanto las partes agresivas como los medios tiempos potentes y atmosféricos, a pesar de la producción que la perjudica mientras que hace bestiales las guitarras. En cambio se dejan escuchar bastante bien las acústicas, que en este caso no se dejan relegadas a partes calmadas como en otros grupos, sino que acompañan a los guitarrazos como hacen por ejemplo los estadounidenses Crimson Moon.
Cité antes a Kataxu al hablar de la influencia noruega, porque también incluyen teclados con la atmósfera nocturna del debut de Emperor y un poco del cosmos de Limbonic Art. Son teclados sencillos y que aparecen sólo cuando se requiere más profundidad atmosférica (más frecuentes que en otros grupos más secos, no obstante), pero que constituyen un complemento ideal para las ruidosas guitarras y juntos crean esa oscuridad entre boscosa y fúnebre.
La voz es sencillamente una rasgada agresiva a lo largo de todos los temas, con efecto de proceder de algún vórtice ignoto y desgarra esas letras de corte filosófico ligado a la naturaleza.

Aquí lo dejo para quien quiera un buen disco de Black Metal de estilo nórdico con toques de teclados.

martes, 19 de octubre de 2010

DARKWOODS MY BETROTHED - Witch-Hunts


Como podéis ver, me suelo inclinar con pasmosa frecuencia por los primeros álbumes, y raras veces mi disco favorito de una banda es el último que editaron. Pues aquí tenemos un caso así, los dos primeros discos de estos fineses no me acabaron de gustar y en cambio disfruto mucho con su tercera obra de 1998.

Ya sabemos que muchísimos grupos comienzan dando todo para terminar suavizando su sonido en sucesivas entregas, o de golpe sin previo aviso, pero éste es uno de los pocos casos en que sucede lo contrario; tras sus primeros trabajos con voces limpias y tonalidades paganas, se decantaron por el Black Sinfónico para mi deleite.

Pero que esa etiqueta no nos confunda, es uno de esos casos en los que las melodías de teclado no suponen el peso de las composiciones, porque este disco es abrasador y voraz de carne temblorosa. El ritmo es rápido y despedazador cuando nos recibe el primer tema, con momentos concedidos a lo atmosférico, y las guitarras tienen una densidad ígnea sólo atravesada por las voces desgarradas.
Estas voces, por suerte para mi gusto, son rasgadas todo el tiempo y dejaron atrás las voces claras de los otros discos. Tienen el punto raspado adecuado y no gritan, tratando a lo largo de todo el álbum de la caza de brujas, ese tema que es poco original en el estilo (me vienen a la mente Obtained Enslavement y Ceremonial Castings ahora) pero que sin duda encaja perfectamente en discos tan persecutorios que desprenden hechicería con sus sinfonías.
Ya que menciono las sinfonías, los teclados no están en primera línea pero tampoco quedan para nada secundarios, tienen un papel importante realzando la atmósfera de esos tiempos de peligrosa ignorancia. Tanto en este disco como en los anteriores contaron para ello con un teclista de sesión, que lo hizo tan bien que casi me cuesta creer que sea Tuomas Holopainen, el esperpento que anda tras Nightwish.

Ya sólo queda prender las antorchas y prepararse para el olor dulzón de la carne achicharrada, tenlo en cuenta si te gustan los grupos sinfónicos y cañeros de Finlandia como los primeros Alghazanth y Thyrane.

lunes, 18 de octubre de 2010

TWILIGHT OPHERA - Shadows Embrace The Dark



Me quedaba aún por comentar este disco de los editados por el sello Cacophonous, esa discográfica inglesa que editó trabajos de los primeros tiempos de bandas como Gehenna, Abyssos, Bal-Sagoth, Dimmu Borgir, Antestor, Ancient Ceremony y Cradle of Filth. Esta banda de Finlandia es la que menos me gusta de ese repertorio, pero siempre me ha entretenido y allá voy con su debut de 1997.

Todos esos grupos son muy melódicos y/o sinfónicos, con poco de Black Metal en ciertos casos, y con Twilight Ophera se da efectivamente el tener poco de ese estilo en su propuesta inspirada en el Black Sinfónico.
Es un álbum basado sobre todo en los medios tiempos, con pocos arranques más o menos rápidos, donde las guitarras poca distorsión blacker tienen y su cadencia va a tono con los ritmos pesados machacones que manejan. En su segundo álbum, “Midnight Horror”, depuraron el estilo guitarrero por derroteros bastante clásicos, pero aquí las guitarras son más sencillas aunque no por ello repetitivas ni simples.
Lo que sí mantuvieron hasta su segundo disco fueron los teclados que parecen basados en el cine de serie B de terror, como podemos pensar al ver la hortera portada. Es algo que hicieron otros grupos por los mismos años y aún hacen otros, pero este álbum no tiene el ambiente tan elaborado de Morgul ni los deliciciosos delirios de Tartaros; más bien los teclados tienen un aire de cómic de terror como sucede con sus compatriotas Gloomy Grim, cosa que no está reñida con los toques de piano ni las intros pomposas.

Su fallecido vocalista optó por los registros guturales la mayor parte del tiempo, dejando en minoría las voces rasgadas que habrían sido las de esperar en cualquier banda mínimamente cercana al Black Metal, y en algunos momentos aparece una voz femenina que queda bien pero tampoco se hace imprescindible. El estilo vocal gutural, junto con la abundancia de medios tiempos, me hace recordar al “The great beast” de Mystic Circle, disco al que se parecería mucho si cambiásemos sus teclados por los de una banda como Gloomy Grim.

No es lo que más me gusta del sello Cacophonous como decía, pero está bien alguna vez que otra y aún no he olvidado los dos pintorescos primeros discos de este grupo desde que lo conocí hace tantos años.




martes, 12 de octubre de 2010

VASAELETH - Crypt Born & Tethered To Ruin



Toca cambio de registro, tras varias entradas de Black Sinfónico ahora pasemos al Death Metal para conocer una de las novedades más interesantes de este 2010, año que está sorprendiendo a muchos y aún tiene que descubrir algunos nuevos álbumes del estilo con buenas perspectivas (Blaspherian y Necros Christos por ejemplo).

Esto es el primer trabajo completo de una banda estadounidense que está siendo muy comparada con Incantation, y en mi opinión el parecido es palpable, pues tras esta críptica portada (obra del mismo artista que anda tras portadas de Inquisition) aparecen canciones cortadas por ese patrón de sucia velocidad con frecuentes partes de lentitud asfixiante.

La batería se maneja muy bien con la rapidez que aplasta huesos con fruición pero, al igual que bandas como los mexicanos Cenotaph o los mencionados Incantation, es en las partes pesadamente lentas donde este disco brilla con reflejos mortecinos. Las guitarras tienen un sonido tan grave que esa distorsión supura mugre pura, y al igual que algunos compatriotas suyos (Funebrarum o Imprecation, por decir un par) para colmo tienen ese toque mohoso de las cadaverinas bandas nórdicas como Rippikoulu o Moondark que acaba de hacer que todo resuene como un ritual cavernario.
Unos escasos teclados aportan un toque de atmósfera, pero en contadísimas ocasiones, y la voz ya por sí misma es un elemento muy atmosférico porque la gutural resulta tan abisal que parece que es lo que dice el título del disco, nacida en una cripta.

Este resurgir del Death Metal de la vieja escuela está siendo fructífero, y a lo mejor puede ser una moda pero ojalá que siga dando bandas y discos así, que aún habrá para rato.




viernes, 8 de octubre de 2010

SINFUL - Omyt


Viendo que esta banda rusa ha lanzado un segundo álbum este año, aprovecharé entonces para dar un repaso a su debut de 2005 con el que los conocí y comprobé lo bien surtidos de buenos teclados que andan los grupos de Black Sinfónico rusos, para más señas ahí están Astel Oscora, Astarium, Embers Of Life, Stigmatic Chorus, Black Countess, Crystal Abyss, Esgharioth, Radigost o Izakaron.

Aunque esta banda no suena tanto a grupo ruso sinfónico, es el clásico ejemplo que sería descrito como similar a Dimmu Borgir, cosa que comparto en principio, porque Sinful tienen sus buenas cualidades al margen de la famosa banda noruega que ya ni toca Black Sinfónico.
Una decente producción es el envoltorio esperado en un disco de guitarras melódicas y ligeras con recuerdos blackers, batería adaptada a las demandas de las canciones y la infaltable galería de teclados bombásticos.

Su teclista, que por entonces era el mismo que se encarga de las voces, da muestras de lo mucho que le gusta el “Enthrone Darkness Triumphant” de Dimmu Borgir, con sus pianos con un papel muy activo, sintetizadores fastuosos que llevan el mando aparte de las guitarras e incluso una clara emulación del tipo de teclados que conocemos de temas como “Entrance” del disco noruego mencionado. Originalidad, poca como vemos, pero lo hacen bien y debo remarcar el importante papel de los teclados en las composiciones, que tienen su mérito.
Decía que el teclista es también el vocalista, quien nos brinda la que puede ser la mejor diferencia con Dimmu Borgir, con su tono raspado y discreto que alterna con guturales y a mí desde luego me gusta más ese estilo vocal, como me pasa con Graveworm o Liar of Golgotha.

Poco más hay que aclarar por ser una propuesta tan conocida (y trillada), sólo hay que agregar que sobresalen por encima de los meros imitadores y gustará a quien se sienta satisfecho con Ishtar, Misteltein o Ad Inferna.

miércoles, 6 de octubre de 2010

MYSTERIARCH - The Majestic Fall


Vayamos con un disco de Black Sinfónico de Estados Unidos, uno con esa característica atmósfera de abismos cósmicos que otras bandas estadounidenses (véase Veneficum, Inquinok y Vesperian Sorrow por ejemplo) adoptan de los grupos noruegos como Limbonic Art o Arcturus y la pasan por su propio tamiz.

Es su único trabajo editado hasta la fecha (tras una demo), de ese año tan bueno en nuevos lanzamientos que fue el 2006, en el que muestran una curiosa armonía entre rudeza y melodía, entre sobriedad y sinfonismo.
Puede extrañar eso, pero así es, porque sus guitarras tienen el típico trémolo del Black Metal y la producción hace que suenen lejanas, pero sin caer en mucha repetición y sin ser crudas realmente.
La batería no es que sea lenta, pero por la producción no sentimos que el ritmo nos aplaste el cráneo, sino que más bien se tiene la sensación de estar sumergidos en una atmósfera ajena.
Pasando a los teclados, tienen muchísima presencia y son parte importantísima de las canciones, pero nunca llegan a ser muy prominentes ni bombásticos, en lugar de barroquismo tienen cierta elegante sobriedad y más bien forman un escenario de épica fantástica a modo de banda sonora; recuerda a las ambientaciones de alguna película antigua con elementos míticos como ya dije al hablar una vez de Vesperian Sorrow.

No obstante, hay momentos que llaman la atención en la atmósfera general, como cuando el tema “Proclaiming The Throne Of Wisdom” comienza con unas notas de piano, o unos pocos toques acústicos.
La voz también tiene el punto de ensoñación astral, sin sobresalir en la producción con su tono raspado que acompaña a los instrumentos en su labor ambiental, y en la instrumental final aparece una voz narrada como tantas veces hemos oído en grupos así.

En fin, os dejo con un disco que viene bien para momentos de relajación transitoria, como cuando oyes a Bishop of Hexen o Summoning, porque tiene un aire añejo pese a ser de un año tan reciente.

domingo, 3 de octubre de 2010

CRYSTAL ABYSS - Word Of The Darkest Ages


Si en la anterior entrada recordaba un austero EP de Black Sinfónico noruego, ahora recordaré los yermos rusos con esta banda por la que han pasado músicos de buenas bandas de allí del estilo como Stigmatic Chorus, Radigost o Ashen Light.

Me pareció que este debut fue de lo mejor del 2007, ofreciendo todo lo bueno que puede dar de sí la producción que brinda un buen estudio polaco, con un disco bien surtido de esas melodías especiales de los grupos rusos.

Las guitarras presentan esa característica pulsación del Black Metal, pero con una orientación melódica muy importante que aleja su sonido de la distorsión más generalizada en grupos crudos del estilo, y la batería del mismo modo no se relega sólo a los blast-beats y también se encarga de repartir un poco más de variedad. En todo caso el resultado final no anda para nada falto de agresividad, y los seguidores de lo sinfónico y contundente combinado no quedarán defraudados.

Hablando de lo sinfónico, la teclista femenina que tenían por entonces era la misma que estuvo con la banda rusa de Doom-Death Non Immemor Mei, banda con su correspondiente reseña en el blog que atestiguó que esa mujer es buena en lo que hace. Pero, donde el grupo doomster utilizaba pianos y demás recursos melancólicos, para este disco se usan en general las simulaciones orquestales que hemos oído en otras bandas como lo reciente de Black Countess o, en menor medida, bandas como Anorexia Nervosa y Carach Angren, ensalzando así el disco de manera espectacular aunque pecando un poco de repetición.
Su vocalista no es el habitual chillón agudo como más de uno se habría imaginado tal vez al ir leyendo, tiene un tono más comedido y reptiliano que se acerca por momentos al de bandas como los primeros Lucifugum. Y, como invitados, en un par de temas tenemos una soprano y un barítono, cortesía de dos bandas rusas (una de ellas es conocida, Butterfly Temple).

Imagínate lo último de Black Countess con bastante mayor influencia del Black Metal, o el debut de Stigmatic Chorus con más contundencia, y entonces te gustará este álbum si se te hizo tentadora esa suposición.


sábado, 2 de octubre de 2010

MUNDANUS IMPERIUM - Ode To The Nightsky


Tal vez alguien conozca a Mundanus Imperium por su disco debut de estilo progresivo, pero nada tiene que ver con este EP anterior donde el asunto tira por derroteros más blackers, cuando por entonces la banda era un dúo y me recuerda a lo distintos que también fueron otros grupos en sus inicios (véase Manes).

Corría el año 1997 y por entonces ya habían sido alumbrados muchos clásicos de Black Sinfónico noruego, como los primeros discos de Gehenna, Arcturus, Limbonic Art o Dimmu Borgir, y hay un disco de por entonces con el que percibo un parecido palpable al oír este EP. Hablo del “In times before the light” de Covenant, disco bien conocido (o eso espero).

Quien conozca ese debut de Covenant ya se puede hacer una idea sobradamente clara al decirle que las tres canciones de este EP son muy en esa onda, pero para los demás os cuento que esto es un Black Sinfónico de atmósfera serena y distante, con ritmo de estrellada placidez. Las guitarras tienen ese continuo rasguear del Black Metal, pero de manera baja y con algún brillo de melodía unas pocas veces, mientras que los teclados proveen un telón astral la mayor parte del tiempo, con cierto toque de tristeza, sólo resaltando en momentos concretos la majestuosidad del cosmos, y en el tercer tema tuvieron el acierto de comenzar con un piano muy al estilo de otros grupos noruegos del estilo.
Con la voz también tengo que pensar en Covenant, ya que la hosquedad rasgada presente es muy similar a la de Nagash en el citado grupo y en Troll.

No hay mucho más que decir, si te apetece una breve sesión de Black Metal relajado de atmósfera cósmica y además te gusta el disco que tanto cité, no estará de más este bonito digipack que pasa bastante desapercibido.


jueves, 30 de septiembre de 2010

GOREMENT - The Ending Quest


Me apetece una entrada de Death Metal para cerrar este mes. Los que hayan leído por aquí a menudo, sabrán que no es mi estilo favorito, pero que sin embargo me encantan los viejos grupos europeos (o americanos con esa inspiración). Así es con Gorement, pertenecientes a la vieja escuela sueca de Dismember, Entombed y compañía.
Esos grupos curiosamente no me acaban de convencer por preferencias personales, pero sí otros muchos bajo su influencia.

En principio se deja notar ese Death de Suecia en sus guitarras de oscuro corte y espesamente poderosas amparadas por la producción clásica de las bandas de allí de esos años (aunque es mejor que la de otros discos). Lo que hace particular este álbum de 1994 es su tendencia a incluir una mayor dosis atmosférica, y esa especial mano para la melodía que bien cultivaron también Cemetary o God Macabre por ejemplo.

Manifiestan su gusto por los primeros Paradise Lost, con bastantes partes lentas muy inspiradas en el Doom-Death inglés que no podríamos imaginar fuera de lugar en discos como el “Serenades” de Anathema; y este vínculo se deja sentir más si tenemos en cuenta la tendencia a incluir partes potentes de Death en discos de Doom-Death como “As the flower withers” de My Dying Bride.
Incluso hay temas totalmente centrados en la lentitud, y resaltan esas melancólicas soledades con algunos incisos de teclados de tonos muy ambientales con la frialdad de la madrugada, que raramente se usan en este estilo pero pueden quedar francamente bien, como en este caso, y personalmente me gustó mucho el efecto de campanas en “Human Relic”.
Sobre la voz que relata estas travesías de efluvios mortecinos , poco hay que decir, pues es simplemente una fuerza gutural todo el tiempo, sólo complementada por algunos susurros anecdóticos, pero la agradezco frente a las voces semiguturales de otros grupos (por gustos míos).

Un clásico oculto para los que ya conocen el movimiento, y que recomiendo junto a God Macabre y lo primero de Cemetary para quienes busquen un buen Death con emanaciones de Doom-Death.

domingo, 26 de septiembre de 2010

SUN OF THE SLEEPLESS - Poems To The Wretches Hearts


Vaya que puede ser interesante a veces comprobar los proyectos paralelos de músicos de bandas conocidas, como ahora mismo con este trabajo en solitario de Markus Stock, ese alemán que forma parte de los maravillosos Empyrium y The Vision Bleak.

Nunca llegó este hombre a editar álbumes completos, teniendo sólo un CD compartido con Nachtmahr y dos EPs , de los cuales aquí tenemos el primero editado en 1999.
En principio no parece gran cosa este EP, sólo tiene tres temas de quince minutos en total de Black Metal tradicional con toques Ambient, pero el broche final me pareció tan memorable hace años (y aún ahora) que he de reseñar esto.

El primer tema, “Thou, Whose Face Hath Felt the Winter's Wind”, empieza con fuerza y nos muestra sencillamente un rápido Black Metal nórdico, con un breve interludio ambiental de teclado y voz narrada. Le sigue “Grimme Pain”, que tiene ya un poco más de variación e incluye partes de distorsionada melodía, y toques acústicos.
Hasta ahí, nada del otro mundo, pero cuando llega el último tema, “Nebelmond” (el único con letras en alemán), hallamos un increíble tema que me hizo desear que tuviesen un disco en esa línea, o que al menos el EP fuese así entero. Para empezar, es mucho más variado que los otros, con muchos momentos más pausados y melodía, y para colmo enlaza un poco con el sonido de Empyrium, de manera que sus fans nos regocijamos mucho con esos guiños. Éstos en parte se manifiestan en el melancólico toque Folk de las simulaciones de flauta y violonchelo que habría deseado que apareciesen en las otras dos canciones.
Luego está la voz de Markus, que como es lógico recordará cuando adopta sus tonos rasgados en Empyrium; pero al ser esto Black Metal, es la voz dominante, y suena un poco más hosca como las de Judas Iscariot o Eblis.

Merece la pena sólo por el tercer tema, lo que no quiere decir que el resto sea malo, para nada, pero con esa canción disfrutarán los fans de Empyrium con esa faceta más blacker.




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jueves, 23 de septiembre de 2010

GRAVEWORM - Scourge Of Malice


Esta banda italiana era una de mis grandes favoritas en mis inicios, y aún me deja una huella imborrable, así que me permito hablar de su tercer disco de 2001 después de haber hecho lo propio con su anterior disco hace tres años.
Muchos grupos se hacen más suaves conforme van editando nuevos álbumes, cosa que se da al contrario con Graveworm, quienes disco tras disco maduran un sonido más contundente y pesado. Curiosamente es algo que no me gusta mucho, porque con ello pierden su atmósfera original, y en este “Scourge of malice” es donde encuentro el punto intermedio óptimo para mi gusto (y que conste que el posterior disco también me gusta).

Siguieron usando un dibujo de nuestro Luis Royo para la portada, mostrando estéticamente la evolución musical de un disco a otro perfectamente, si la del anterior “As the angels reach the beauty” de 1999 estaba en sintonía con sus canciones de corte místico y casi celestial, ésta nos presenta una propuesta con la agresividad y oscuridad de una venganza divina.

Aunque sea más agresivo y rápido que el material anterior, por lo demás siguen las mismas pautas que definieron el sonido de Graveworm, algo con mucha influencia del Black Sinfónico y el Gothic de regusto blacker. Tenemos de nuevo las guitarras con recuerdos heavies, la batería versátil que en este disco reparte más ritmos salvajes que en discos anteriores, y esos teclados marca de la casa que bien merecen ser resaltados aparte. Su teclista Sabine por entonces aportaba gran parte del encanto de la banda con sus atmósferas de relatos de pugnas familiares que terminan con aceros ensangrentados, rematado todo con la muy ocasional intervención de violín, viola y violonchelo, y la colaboración de un coro gregoriano en un tema dedicado especialmente a ello.
Su vocalista es el otro punto favorable del grupo en mi opinión, sus gritos desgarrados no llegan a la estridencia de otros vocalistas y además agrega guturales con mucha frecuencia, una bienvenida variedad.

Antes de acabar, sí, es en este disco donde sale la versión de “Fear of the dark” de Iron Maiden, ésa que muchos aún creen que pertenece a Cradle of Filth. Dale una escucha si te gustan Agathodaimon, Vampiria, Illnath, Stormlord y cosas así.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

DEVIL-MAY-CARE - AWE


Vuelvo a la madre Rusia para rescatar este disco que forma parte de los no pocos emuladores de Cradle of Filth de tierras eslavas, estando como mejor ejemplo Black Countess y en menor medida otros como Nahemah (no hay que confundirlos con nuestros Nahemah españoles).
De primeras, tiene en efecto este debut de 2003 esas características tan reconocibles del grupo británico: los gritos agudos, rapidez en ritmos y guitarras, voces femeninas y ambientaciones muy góticas de teclados. Así que pasemos entonces a sus toques personales, porque los tienen.

A muchas bandas de este estilo apenas si podemos considerarlas como Black Metal, pero en este caso la etiqueta Black Sinfónico no queda desafortunada, en gran parte porque sus guitarras tienen una distorsión muy crujiente que no podemos pasar por alto. Empiezo por ahí porque es uno de los puntos fuertes del álbum, que cuenta con una pareja de guitarristas que cumple realmente bien, trabajándose buenos riffs, melodías y hasta solos, pero curiosamente de forma muy distorsionada y cortante como comentaba antes.
La batería en cambio ya no es tan blacker, y además es programada, lo que le hace perder puntos. No sólo golpea a ritmo de trueno, y reparte muchos medios tiempos y cadencias pensadas para el mejor despliegue de los sintetizadores, que suenan mucho a los empleados por esas bandas de Gothic Metal potente y con guturales. No faltan entonces los pianos, colchones de teclados de fondo y leves órganos, pero sin ser quienes lleven el mando realmente, más bien como apoyo o complementando los riffs. Aquí tengo que criticar otra cosa que no me gusta, el momento electrónico del tercer tema, que para mí es totalmente prescindible.
El tema de las voces ya quedó comentado en el primer párrafo; el mismo que se encarga de los teclados es quien profiere unas rasgadas muy agudas y penetrantes al estilo de Dani Filth, que parecen pertenecer a alguna especie de pequeño murciélago, y su contrapartida femenina aporta tanto momentos líricos como otros más propios de bandas de Gothic.

También es bueno su siguiente disco de 2007, que tiene mejores coros y unos teclados más fastuosos, pero sólo tiene un guitarrista y se pierde el toque de este debut. Recomendado si te gustan este tipo de bandas como Black Countess o los holandeses Eternal Conspiracy, y otras bandas rusas como Stigmatic Chorus o Crystal Abyss.

lunes, 20 de septiembre de 2010

MARDUK - Those Of The Unlight


Con esta entrada hago un aparte totalmente, saliéndome de mi habitual línea sinfónica al poner un álbum de Black Metal escandinavo así.
Ya conocemos la gran mayoría a Marduk, uno de los clásicos grupos de Black Metal cañero de Suecia. La violencia y agresividad siempre ha sido una seña de identidad suya, claro, pero con una dilatada discografía es normal que haya pequeñas modificaciones; los Marduk actuales tienen una inspiración muy bíblica, después de haber pasado por su popular etapa con iconografía de la II Guerra Mundial que se plasma en lo bélicamente contundente de su famoso “Panzer Division Marduk”, y lo que tenemos ahora aquí es su segundo álbum de 1993, cuando estaban en la plenitud de un sonido más oscuro y con conceptos más lúgubres, nocturnos y mortecinos.

Lo que más me llamó la atención al conocer este disco es que no tocan todo el tiempo como una descarga de metralla, su inspiración más oscura de entonces les lleva a incluir pasajes más lentos que rozan el ritmo del Doom, así como unas melodías de guitarra que resultan hasta pegadizas, algo inusitado en un disco así.
La velocidad sigue siendo la característica dominante, eso sí, con una batería que marca el galope de jinetes que llevan miseria y angustia, y el mismo que machaca la batería es el vocalista, Joakim af Gravf, poseedor de la típica voz sueca, desgarradamente desesperada, aún no había llegado su más conocido vocalista Legion (aunque éste me gusta menos).
No sólo destacan sus dos guitarristas desgarrando la carroña, puesto que resulta que el bajo es audible y muy destacable, cosa curiosa en un disco de Black Metal cañero con producción noventera, pero así es y le da un toque muy nocturno.
Tuvieron también el acierto de incluir una instrumental acústica (bueno, con las guitarras eléctricas al final) muy a tono con lo lóbrego del álbum, al igual que los Behemoth blackers con esas mágicas instrumentales de su “Sventevith”.

Este grupo con nombre de dios babilonio es tan conocido que obviaré recomendarlo, pero tal vez haya quien los conozca por trabajos más modernos y debería conocer los primeros pasos más oscuros de la banda, porque además de este disco que es mi opción personal, tenemos también sus dos trabajos siguientes “Opus Nocturne” y “Heaven shall burn… when we are gathered” que son los favoritos de otros oyentes.

viernes, 17 de septiembre de 2010

OPETH - Orchid


Haber estado oyendo llover mientras estaba en la cama me ha hecho pensar en publicar una crítica de este álbum, que el año pasado retomó su puesto como mi favorito de Opeth tras una larga temporada con “My arms, your hearse” en primer plano.
Si el antes citado álbum, el tercero en la larga discografía de estos suecos que no necesito presentar mucho, muestra la cara con la que todos conocemos al grupo, aquí al ser su debut de 1995 tenemos ese toque particular de toda banda en sus inicios.

Quien conozca a Opeth ya sabe bien el Death mezclado con Progresivo e influencias setenteras que gastan, pero aquí aún estaban por llegar los tiempos de psicodelia y presentaban un sonido que podríamos decir que es más melancólico.
Parten del Death Melódico de Gotemburgo, con menos agresividad y toques progresivos y rockeros, y un sentido de la melodía que yo personalmente suelo acabar asociando con la particular visión del Doom de Katatonia, Agalloch y Novembre, indiscutiblemente tristones y doomies, pero con unas guitarras muy suyas.
Hablando de guitarras, la noventera producción les imprime un sonido muy de banda de las de antes, al igual que las partes más calmadas también adquieren mucho encanto. Porque Opeth siempre ha sido una banda de contrastes y aquí no iba a ser menos, algunos dirían que es falta de cohesión, y pueden tener razón, pero me gusta cómo pasan de dinamismo Death a momentos acústicos con melancolía y sabor Folk al mismo tiempo. Para mí viene a ser como los cambios en el tiempo de estos inicios del otoño, en el que una mañana se presenta cargada con el gris de los nubarrones, para resplandecer con todo el poder del sol a media mañana y acabar descargando lluvia durante toda la tarde.

Tengo que hablar aparte de la voz, es un tema que me gusta particularmente porque siempre combinaban guturales de úrsido con unas voces limpias que no me gustan mucho que digamos, pero aquí la voz predominante es una gutural con tonos de aullido rasgado que me recuerda un poco a la de Protector en Summoning, y las voces limpias son más anecdóticas. Y no olvides echar un vistazo a las letras, merecen la pena.

Si has conocido a Opeth con trabajos más recientes, no pases por alto su hermoso debut, y más si te gustan los tres grupos que mencioné.


martes, 14 de septiembre de 2010

WODENSTHRONE - Loss



Ahora al llegar el otoño nos vendrá perfectamente un disco así, Black Metal imbuido del espíritu de la naturaleza con uno de los mejores debuts del año pasado.
Hace tiempo que no me destacan grupos ingleses del estilo, pero ahora con bandas nuevas como Fen y estos Wodensthrone parece que la cosa cambiará si se sigue adelante.

Tras la intro con graznidos de grajillas y otros córvidos mayores, la primera canción arranca mostrándonos la gran influencia del Black Metal escandinavo, esas andanadas de guitarras densas y poderosas que sin embargo muestran una suerte de caos ordenado, ya que la atmósfera pasa por el tamiz boscoso ya consolidado por bandas como Drudkh, Wolves In The Throne Room o Negura Bunget, todas de gran popularidad en estos años. Es natural que surjan bandas que toman un estilo en auge, dándose incluso modas, pero en este caso el talento de Wodensthrone hace que se disipen esos espectros.

Los ritmos son los propios de bandas así, pausados en su mayor parte pero no por ello faltos de energía, con un ambiente pagano y de oscuridad de coníferas contrastadas por el cromatismo del bosque caducifolio según descendemos de las alturas.
A esto contribuye mucho el uso de difuminados teclados, en un segundo plano y sin ambición por el poder (excepto en esos estupendos pasajes ambientales), pero con esa efectividad de Negura Bunget cuando emplean sus atmósferas de sintetizador de bosques donde aún moran ancestrales fuerzas que escapan a la comprensión del hombre.
Les gusta el Folk pero sólo lo usan en una instrumental, amén de una lejana flauta en un breve pasaje del sexto tema y las pinceladas acústicas junto a los envolventes riffs. En voces es muy blacker la cosa a excepción de algunas voces claras, con aullidos rasgados a pesar de que los lobos llevan muchísimo tiempo extinguidos en ese país.

Para quien conozca ya bien las bandas nombradas, ya tiene recomendado de inmediato este álbum, y para quien no, pues que se disponga a recorrer las masas forestales septentrionales.


sábado, 11 de septiembre de 2010

KOROZY - Long Road To The Land Of Black


Hace pocos meses comenté lo interesantes que son los grupos de Black Sinfónico de Bulgaria, cuando hablé de Dark Inversion, grupos que pese a no inventar nada consiguen sonar a ellos mismos dentro de lo posible. Ahí tenemos por ejemplo a Sabrax o Darkflight, que no descubren nada nuevo pero se reconocen al instante, cosa que también sucede con estos Korozy.

Inspirados en las leyendas y el folklore de su tierra natal, nos hicieron llegar sus relatos de brujería y muerte expresados en este álbum debut de 1999, donde los teclados y voces efectivamente parecen contarnos historias que todos los hombres y algunas bestias han olvidado.

Resulta difícil decir a qué otras bandas se parecen, pero yo personalmente diría que aquí hay bastante de Sear Bliss con pizcas de Rossomahaar y el debut de Covenant. Recordad la sucia producción de los viejos Sear Bliss, porque la de Korozy también es modesta pero no por ello oculta un trabajo de guitarras más elaborado que la media de bandas de Black Metal (incluso con algún que otro solo) y una batería que reparte rápida contundencia o enmarca la atmósfera.
El asunto de las guitarras trabajadas con un punto rudo me recuerda a los rusos Absidia, con quienes también tienen en común administrar muy buenos teclados y voces femeninas. Son en efecto muy abundantes las sinfonías con regusto a fantasía oscura y sus ocasionales partes de piano, pero sin ser los protagonistas y más bien ensamblándose con las guitarras. Del mismo modo, a la raspada voz de reptil de las ciénagas, se unen voces femeninas líricas y unas pocas voces claras masculinas de corte casi épico, sin resultar excesivas.

Con ocho canciones que resultan bastante discernibles, tenemos el clásico disco que no se hace pesado, un gran debut en los últimos coletazos del Black Sinfónico noventero que disfrutarás si te gustó “Phantoms” de Sear Bliss o “Imperium Tenebrarum” de Rossomahaar.