
Tras unos pocos días de inactividad procedo a subir mi último descubrimiento francés. Conocí a Astaarth con su más reciente “Gloria Burgundia”, donde ofrecen un buen Black-Folk, pero me comentaron que en su debut de 2002 me encontraría con Black Sinfónico y menuda sorpresa me he llevado.
En su myspace citan entre sus influencias a los viejos Emperor, Arcturus, Limbonic Art y Nokturnal Mortum, y yo pienso que vaya si se nota la inspiración de esos grandes grupos en este álbum que pese a haber sido editado en esta última década suena a Black Sinfónico a la vieja usanza.
Tras la intro, unas notas de piano dan comienzo a una espiral de rudas guitarras y difuminados y brumosos teclados que serán característicos y abundantes a lo largo del CD, con una producción igualmente turbia (pero baja no, por suerte). Suena totalmente noventero como veis, recordándome a mí algunas veces a otros grupos franceses como My Darkest Dream, Noctis (quienes tienen una portada realmente parecida) o Epic.
Estos músicos de Dijon son muy nacionalistas y se inspiran en el pasado medieval de su Borgoña natal y el pueblo germánico de los burgundios, esto no se nota mucho en el debut, más bien en el Folk del segundo trabajo, pero de vez en cuando aparece alguna melodía que nos hace pensar en el Medievo, al igual que los pocos coros de voz limpia.
Hablando de voces, es una rasgada que casi llega a las estridencias de los vocalistas chillones, siendo por tanto un rasgo muy blacker que mantuvieron en su segundo disco, y además de los coros limpios que comenté también aparece una vocalista femenina lírica en el segundo tema.
Poco más puedo decir porque es algo sencillamente destinado a los amantes del Black Sinfónico de los 90, pese a haber sido editado en 2002, insisto. Quienes escucharan a Noctis encontrarán algo aún más sinfónico y atmosférico, y encantará a seguidores de las bandas que fui mencionando.
Aquí os dejo con el disco para que os cale la fe de Borgoña.
En su myspace citan entre sus influencias a los viejos Emperor, Arcturus, Limbonic Art y Nokturnal Mortum, y yo pienso que vaya si se nota la inspiración de esos grandes grupos en este álbum que pese a haber sido editado en esta última década suena a Black Sinfónico a la vieja usanza.
Tras la intro, unas notas de piano dan comienzo a una espiral de rudas guitarras y difuminados y brumosos teclados que serán característicos y abundantes a lo largo del CD, con una producción igualmente turbia (pero baja no, por suerte). Suena totalmente noventero como veis, recordándome a mí algunas veces a otros grupos franceses como My Darkest Dream, Noctis (quienes tienen una portada realmente parecida) o Epic.
Estos músicos de Dijon son muy nacionalistas y se inspiran en el pasado medieval de su Borgoña natal y el pueblo germánico de los burgundios, esto no se nota mucho en el debut, más bien en el Folk del segundo trabajo, pero de vez en cuando aparece alguna melodía que nos hace pensar en el Medievo, al igual que los pocos coros de voz limpia.
Hablando de voces, es una rasgada que casi llega a las estridencias de los vocalistas chillones, siendo por tanto un rasgo muy blacker que mantuvieron en su segundo disco, y además de los coros limpios que comenté también aparece una vocalista femenina lírica en el segundo tema.
Poco más puedo decir porque es algo sencillamente destinado a los amantes del Black Sinfónico de los 90, pese a haber sido editado en 2002, insisto. Quienes escucharan a Noctis encontrarán algo aún más sinfónico y atmosférico, y encantará a seguidores de las bandas que fui mencionando.
Aquí os dejo con el disco para que os cale la fe de Borgoña.





