jueves, 29 de diciembre de 2011

AQUILUS - Griseus



Mi última entrada del año, que justamente es una novedad de este ya moribundo 2011. Precisamente cuando pensaba que ya estaba todo el pescado vendido en cuanto a descubrir novedades antes de fin de año, voy y me topo con esto gracias a un amigo... y menuda novedad para cerrar las entradas hasta 2012, uno de esos álbumes para quitarse el sombrero.

Este proyecto en solitario de un músico australiano comenzó como Ambient en sus demos, introduciendo poco a poco el Black Metal, hasta que por fin tenemos su debut entre manos donde el Black campa con más libertad haciendo que esto recuerde un poco a October Falls con teclados y partes ambientales neoclásicas.

Durante este largo y bonito disco autoproducido disfrutaremos, como quien se sienta al lado de la estufa a contemplar el invierno a través de los vidrios empañados de su ventana, de partes puramente ambientales con Folk y teclados neoclásicos alternadas con otras más blackers donde los hoscos guitarrazos y las feroces voces rasgadas nos recuerdan a veces a la laboriosidad de los viejos Opeth, aunque normalmente la cosa va más en una onda similar al primer disco de Kauan, Agalloch o incluso Empyrium.
Este último grupo está presente en mi mente cuando las partes Black no dejan de lado el sinfonismo de teclados, además de los toques folklóricos con voces claras.
Es un disco para tomarse con calma, una hora con ocho canciones que tienen diez minutos de duración como media, además de que abundan los largos pasajes instrumentales como pasa con los citados Kauan y Agalloch.

No será desde luego el primer grupo que pasa de hacer algo suave a un estilo más rudo e incluso blacker, pero lo han hecho muy bien y esta evolución es bienvenida en estos tiempos en que acaece lo contrario (bandas que comienzan Blackers y acaban abortando en otras cosas que ni mencionaré).
No hay que dudarlo si te gustan todos los grupos que han ido apareciendo en la reseña, con el añadido del sinfonismo neoclásico, aquí tienes uno de los mejores discos del año para pasar apacibles tardes de invierno en recogimiento cuando el exterior está mortecino y vacío.


http://www.mediafire.com/?m3z0vwbpuvbum7y


miércoles, 28 de diciembre de 2011

CHRIST AGONY - Moonlight - Act III



Toca ahora recordar uno de esos viejos de Black Metal los 90, aunque esta vez no será sinfónico como suelo hacer, por variar alguna vez.
No tengo ni idea de la actual valoración de Christ Agony (acabo de ver que tienen un disco nuevo y yo ni lo sabía), pero recuerdo que fue un grupo muy apreciado en su momento, cuando los descubrí hace mucho veía que decían que eran de lo mejor de Polonia junto a Profanum y Lux Occulta. Aunque yo en realidad llegué a ellos a través de Moon, una banda paralela en la que sale su vocalista.

Yo personalmente escojo su tercer disco de 1996, el único que tienen con el sello inglés Cacophonous Records, citado bastante en este blog por editar muchos primeros discos de grupos que aquí salen, como Gehenna, Bal Sagoth, Cradle of Filth, Ancient Ceremony, Antestor, Dimmu Borgir o Abyssos.

Lo elijo porque he conectado especialmente con su atmósfera, algo que raramente me pasa en discos sin ambientación de sintetizadores, pero es que de verdad transmiten sensaciones nocturnas y pasiones sanguinolentas con este CD de Black Metal a medio tiempo donde afloran influencias del Death e incluso leves arañazos de Doom. Tocan casi todo el tiempo lentamente, recreándose ampliamente en esos temas tan
noventeros como son la luna, la sangre, demonios de la oscuridad y demás asuntos nocturnos. Las guitarras tienen un punto idóneo, densas pero sin ser un muro cansino, incluso con destellos de melodía, recordándome un poco a las del nocturno debut de los germanos Mystic Circle (recordemos que ese disco era bien distinto a lo que sacaron después). No hay teclados, pero usan con muy gusto las acústicas que, junto a los samples de sonidos de lluvia, encajan muy bien con los momentos de placidez lunar salpicada de rojo.
La voz de su vocalista es algo particular, unas rasgadas sobrias y comedidas, que a veces dejan paso a unas voces claras masculinas que, lejos de ablandar las canciones como en otros grupos, incrementan la atmósfera de madrugadas susurrantes cuando además usa lánguidas voces narradas.

Habrá quien conozca el grupo mucho mejor que yo, que ni he oído todos los discos, pero a quien no, aquí dejo recomendado un disco lleno de grandes melancolías de medianoche.


http://www.mediafire.com/?zr2jyjlmd4a

martes, 27 de diciembre de 2011

THEUDHO - The Völsunga Saga



Hay veces que uno se dispone a leer sobre discos nuevos para descubrir algo, y al final acaba escuchando uno de hace más años. Esto me ha pasado con los belgas Theudho: vi que tenían un nuevo EP, pero yo nunca escuché el grupo y al final he acabado con su segundo disco de 2006.

Una portada de Kris Verwimp de las mejores que he visto (será porque a mí siempre me gustó dibujar dragones) y unas canciones que conforman un disco conceptual sobre los antiguos relatos germánicos de distintos países con esa raíz (por eso cantan en tantos idiomas) presentan este buen disco de Pagan Metal que yo diría que tiene bastante de Black Sinfónico.

Veamos, claramente ellos se dirigen por derroteros paganos, pero el regusto Black está muy presente, y en lugar de aderezar sus canciones con sonidos folklóricos escogieron usar teclados de tonalidades bastante sinfónicas. En cuanto comienza este largo disco repleto de temas, vamos a comprobar que alternan entre esas dos facetas musicales, mezclándolas bien, pero de manera que se notan las texturas de cada una. Las guitarras tienen la vigorosa robustez de nudosos troncos retorcidos de castaño en sus sólidas descargas de guitarrazos de Pagan Metal, pero también con el sabor del Black Metal en el fondo del paladar, al igual que las galopantes baterías épicas también pueden adoptar la velocidad blacker por momentos, haciendo honor a la bestia reptiliana de la portada.
Como señalé más arriba, los teclados tienen un importante papel en el álbum, ellos son quienes pintan de dorado y rojo sangre las leyendas germánicas y nos hacen llegar las batallas que atronaron tiempos pasados, con una pompa de sinfonismo casi orquestal en algunos momentos que hace honor a la literatura nórdica que compone las letras, incluso con interludios tranquilos de teclado al estilo del Black Sinfónico, y recordándome un poco a sus paisanos Lemuria.
Hablando de Lemuria, otra cosa en común con ellos y que nuevamente nos trae el Black Metal a colación es la voz, que es dominantemente rasgada a excepción de unos pocos coros masculinos y voces recitadas en los tramos ambientales.

No es un disco imprescindible del estilo, pero a los que nos gusta el sinfonismo pagano no está de más en el repertorio si nos apetece empaparnos con la sangre del dragón.


lunes, 26 de diciembre de 2011

OKSANAT - Aurora



Grupos que no conoce ni su madre, vuelvo a ese vasto territorio inexplorado que tantísimo me gusta.
Esta vez será con los serbios Oksanat y su único disco (sin contar demos) del 2004.

El Black Sinfónico a lo noventero es lo que contiene este CD de borrosa portada y canciones sobre la historia medieval de Serbia, con un sonido sucio y crujiente que me ha agradado mucho con el contraste de los lustrosos teclados.
Para que nos hagamos una idea del sonido, la producción me recuerda al primer disco de Parnassus y los discos viejos de Sear Bliss, sucia y mugrienta pero perfectamente escuchable. Gustan mucho de comenzar con sugerentes intros, para pasar a morder con furia cuando entran en acción las guitarras distorsionadas, densas y machaconas bien acompañadas de baterías contundentes, aunque también relajan los ritmos cuando se quieren lucir más con las ambientaciones de teclados. Éstos no son continuamente usados, pero están muy presentes y dotan de un aura sinfónica muy mitológica al disco que ya quisieran muchos grupos con teclados que suenan plásticos.

El tema vocal es muy versátil, ponen voz a estos relatos medievales y turbios con un abanico algo amplio. Van desde escasos y ocasionales chillidos agudos a lo Cradle of Filth y gruñidos guturales a una rasgada tosca y arenosa que es la voz principal, y con la breve participación de una vocalista femenina en un tema.

Lo que se encontraba por la red era un único archivo con las canciones seguidas sin cortes, así que yo mismo lo he separado en canciones y así os lo subo, para el disfrute de este disco con ambientaciones y sucios vapores que por igual os pueden recordar a Ador Dorath, Sear Bliss, Rossomahaar, Parnassus, Praeda o Poccolus.


sábado, 17 de diciembre de 2011

MOONSPELL - Memorial



Cuando he escrito sobre el "Songs of darkness, words of light" de My Dying Bride, apunté la manera en que un grupo mítico es capaz de sacar otra obra maestra en años recientes. Con Moonspell sería exagerado decir lo mismo, pero fueron capaces en pleno 2006 de sacar mi segundo disco favorito del grupo (el 1º es "Wolfheart", por cierto).

Los góticos portugueses (seguramente la banda portuguesa más popular), han remontado muy bien el vuelo en estos años, y con este "Memorial" recuperaron sonidos más duros y casi Black mientras que tantísimas bandas se ablandan con el tiempo.
Así es como su Gothic Metal se tiñe con los tonos carmesíes del ocaso al incrementar tremendamente la cantidad de voces guturales, hasta el punto de ser la voz principal, y texturas más contundentes adornadas por un sinfónico trabajo de teclados. Por lo demás, se reconoce el sello de  Moonspell, esas canciones donde la pasión salpicada de sangre flota seductoramente junto a los incisos serenos y livianos.

Lo que más me llamó la atención fue lo que he resaltado de primeras, voces y teclados. Fernando Ribeiro opta por dar rienda suelta a su guturales con fondo rasgado de predador nocturno, aunque también usa sus voces claras y atrayentes, y la aparición en un par de temas de la vocalista femenina que ya colaboró con ellos en los discos "Wolfheart" e "Irreligious". Mi otro aspecto destacado, el trabajo de teclados, tiene un marcado aire de banda sonora, con opulentas ambientaciones e incluso simulaciones orquestales en ocasiones.

Un muy digno retorno a sonoridades más duras, que hacen de este disco algo cercano al Black Sinfónico, aunque también con algún tema más gótico que el resto, como "Luna" como mejor ejemplo.
Ya sólo queda oírlo y sentir los susurros de la voz de la sangre.





sábado, 10 de diciembre de 2011

VINTERSORG - Till Fjälls


Nunca dejará de gustarme subir cosas con sus buenos años a la espalda, y hoy toca uno de esos grupos sobradamente conocidos que ni necesitan ser presentados. Esta banda sueca, que poéticamente se hizo llamar "Dolor invernal", se ha hecho muy popular con el sonido moderno de sus discos recientes, y yo vengo a recordar su fresco debut "Hacia las montañas", tal como invita su portada.

Aquí tenemos a Andreas Hedlund en compañía de unos pocos invitados, entre ellos Marcus Norman de los sensacionales Naglfar, que debutó en 1998 con Napalm Records con este álbum de Black-Folk, donde el Folk domina el paisaje compositivo sobre un helado lecho de Black Metal.
Tenemos canciones tranquilas, de ritmos paganos marcados por una batería programada que afortunadamente no suena artificiosa, y una escarcha de guitarras blackers que suelen tener cierta serenidad que me recuerda un poco a otros suecos como Siebenbürgen, aunque en ciertas canciones la parte blacker adopta un poco más de prominencia crujiendo como la nieve bajo nuestros pasos por los cortados congelados, y sus colaboradores aportan unos pocos solos de guitarra.

El protagonismo del disco se lo lleva la parte vocal, sin duda, que combina voces claras con rasgadas blackers. Sobre todo aparece la voz clara, cosa que normalmente me disgustaría en otros grupos, pero en este disco impregnado de Folk me agrada, teniendo Hedlund un poderoso tono vikingo de barítono, con el añadido de cantar en sueco que hace que suene más natural y tradicional. De cuando en cuando gruñe con unas rasgadas bajas y guarras, para que no nos olvidemos del Black Metal nórdico, y en un tema concreto canta junto a una vocalista femenina (que aparece brevemente en otro tema) haciendo que parezca que escuchemos un poema escandinavo.
Aunque las voces tengan esa fuerte presencia folklórica, hay elementos que lo acaban de redondear, como unas bonitas acústicas, un poco de flauta en una canción, toques de relajante piano en algunos temas, e incluso una famosa melodía de Grieg en el primer tema que hay tras la intro.

Ahora que estamos en las estribaciones del invierno, apetece ponerse discos así, clásicos nevados de siempre, y preveo que estará genial combinarlo con el debut de Borknagar y el de Nydvind en estos días de viajes por carreteras nubladas y frías.





jueves, 8 de diciembre de 2011

MARTYRIUM - Awakening The Ancient


Tras cinco años de silencio desde su segundo y último disco, el año pasado volvieron a la carga los malteses (Malta, esa isla de desconocida escena para mí) Martyrium con un disco muy explícito en cuanto a temática, nada más ver la portada con Cthulhu, el título del disco y los nombres de las canciones... sí, otro grupo componiendo sobre Lovecraft, aunque esto es novedad en esta banda concreta que antes tiraba por derroteros más facilones.

Su debut (que reseñé hace algo más de tres años) era como una versión más cafre y agresiva de Cradle of Filth, con guitarrazos más puercos y zumbantes y unas voces más agresivas y toscas.
Más o menos fue así en su segundo disco de 2005, que me acaba poniendo de mal humor porque más de la mitad del mismo es instrumental.

Error este último subsanado en esta nueva obra de 2010, un disco repleto de canciones donde aún se respira influencia del Death Metal en su general sonido de Black Sinfónico, sueltan guitarrazos algo embrutecidos para ser una banda que simula en parte a COF, al igual que la batería machaca y sabe dar contundencia en las partes más bestias que alternan con la atmófera y partes mélodicas.
Las voces mantienen también bastante el salvajismo desde el primer disco, aunque menos. Los chillidos a lo COF no son la norma general, y de todos modos no llegan a ser estridentes, con más frecuencia recurren a berridos más guturalizados, que bastantes veces se solapan junto con discretas voces rasgadas, y cuentan con el añadido de su vocalista femenina habitual, colaborando a que se cree el deseado ambiente ritual en un disco sobre los Primigenios. Agregan alguna que otra voz clara masculina, que por gustos personales me pareció bien en momentos pero no tanto en un tema concreto.
Lo que sí provee de ambientación, por supuesto, son los teclados, que no tendrán el lustroso sinfonismo de grupos más grandilocuentes, pero hacen muy bien su labor con sus distintos pasajes de sintetizadores de fondo, pianos, líneas más sinfónicas y ostentosas, incluso simulaciones de violín a veces.

Con una generosa duración, toques Death, producción aceptable y sin apenas estridencias vocales, agradará incluso a quienes no gustan de COF.
Este disco os espera soñando en las profundidades.



domingo, 4 de diciembre de 2011

ENCOFFINATION - O' Hell Shine In Thy Whited Sepulchres


Una funeraria sorpresa de húmeda oscuridad, porque sólo ha pasado un año desde que estos estadounidenses lanzaron su disco debut (lo reseñé este mismo marzo) y ahora nos salen con un segundo álbum que continúa de forma excelente lo mostrado en el debut y está a la altura o es incluso mejor.

Ya comenté en su momento que tocan un Death Metal mortecinamente lento, tanto que entran en los territorios del Funeral Doom más terrorífico y menos elegante. Este tipo de bandas bebe de las partes lentorras de Incantation, por supuesto, y también podemos notar el sonido de otros americanos como Imprecation en sus pétreas guitarras resonando dentro de tumbas llenas de huesos sin sonido, que también me han recordado un poco a los también necrológicos (aunque de otro modo) Necros Christos. El lado más Doom nace, como no podría ser de otro modo, en los ritmos graníticamente lentos y pesados como pies de pegajosa losa fría.

La monstruosa gutural crece en la humedad como el llanto o la lluvia, siendo más como la voz de bandas al estilo Funeral como Ahab o Evoken. Para rematar tan fúnebre retrato, incluyen más efectos sonoros que en el debut, donde se oían campanas al inicio de un tema, mientras que este álbum podemos oír su tañido de difuntos pálidos y mujeres de trenzas muertas en bastantes canciones, incluso un par de detalles aislados como un lejano coro religioso y un breve teclado, aumentanto la oscuridad parroquial.

Este disco disfruta de una producción más potente que la de su predecesor, pero aún ensuciada y con la mugre de las mortajas llenas de siglos de moho, lamiendo el suelo en busca de difuntos.
La portada me gusta especialmente por ser del sevillano Valdés Leal, su pintura barroca "Finis Gloriae Mundi", que es absolutamente indicada en un disco que transmite la fugacidad de lo terrenal que acaba reducido a polvo, olvido y tumbas solitarias. Y también es justo mencionar a Pablo Neruda porque las palabras de un poema suyo ha ayudado a describir sensacionalmente este disco que avanza con las velas henchidas por el sonido de los muertos.




viernes, 2 de diciembre de 2011

DARK FOREST - The Awaken


Si el disco de la anterior entrada era raro, éste puede llevarse la palma, porque me lo recomendaron hace muchísimo tiempo y hasta hace pocos años no ha estado disponible para bajarlo (para comprarlo no quiero ni pensar lo difícil que será, y desde luego me encantaría tenerlo).
Pero vayamos al asunto, estos Dark Forest son los mexicanos, aclaración hecha porque yo por lo menos asocio más Dark Forest a la banda vikinga de Canadá con el mismo nombre, y tocan Black Metal con un toque personal que han sabido brindar con buen gusto en mi opinión.

El bitrate en el que está disponible el disco en la red es bajo, pero de todos modos tienen una producción algo guarra y filosa, que hace un curioso y a la vez agradable con el extenso uso de violín. No es nada extraordinario que un grupo blacker incluya pinceladas de violín, pero este grupo tiene a una violinista en sus filas que rasga el aire con los lamentos de su instrumento durante todas las canciones y en ingente cantidad.
Esto hace que en algunos momentos se parezca un poco a ciertos grupos de Doom-Death con violines, como los primeros tiempos de Celestial Season, Memoria o Forest of Shadows (en el tema "The silent cry"), junto con el hecho de usar reducida velocidad (que a veces se incrementa, ojo) y guitarras algo pesadas, aunque con la distorsión del Black Metal con aspereza de acero al raspar sobre la piedra.

Otro toque que respira Doom es la voz gutural (que queda muy bien con la voz femenina de un tema concreto), aunque bien combinada con una muy rasgada que despedaza la calma inmemorial que nos ofrecen los momentos atmosféricos de violín, escasos teclados y acústicas.

Es, abreviando, un disco de apetecibles contrastes, con la brutalidad de las guturales, el desgarro vocal blacker y las afiladas guitarras hilando suciedad junto a otras hebras doradas con el violín y los elementos melódicos.
A quien le guste el violín lo tiene claro, y más quien guste de encontrar este tipo de mezclas, aquí tiene este álbum de 2001 que contiene seis temas mas los cuatro de su anterior demo.



jueves, 1 de diciembre de 2011

RAA HOOR KHUIT - Passage Through Sephiors


Veamos si ahora por fin puedo seguir con mi actividad normal en el blog, que vaya tela con los dos meses anteriores. Y empezaré con uno de esos discos tremendamente sinfónicos que siempre me atraen.
Estos alemanes son muy desconocidos, y no me extraña con un único disco del que no hay apenas información.

Su Black Sinfónico seguro que sería comparado con Dimmu Borgir, como siempre hace la gente, o con Limbonic Art quien maneje un poco más, pero yo lo veo más en plan Izakaron, primer disco de Obsidian Gate y similares. En otras palabras, es de esos discos donde los teclados llevan la voz cantante, tejiendo las melodías de manera que el disco quedaría totalmente desnudo sin los teclados como un bosque de chopos en invierno.
El tejido sinfónico es muy rico, incluyendo los repertorios habituales en este tipo de álbumes ampulosos, con pianos, algún órgano, texturas orquestales e incluso simulaciones de trompetas a lo épico, pero no de la manera de epicidad mística de unos Summoning por ejemplo.
Las guitarras, en cambio, no lucen mucho que digamos, consisten en guitarrazos sencillos que ni son densos ni tan ligeros como los de bandas muy melódicas. La batería normalmente alterna medios tiempos con acelerones, pero sin el poderío aplastante y sinfónico que sí tienen Obsidian Gate por ejemplo.
La voz sí que es algo que no dejan de lado por centrarse en los teclados, siendo bastante variada y va de desgarros sanguinolentos a otros registros más graves y guturales, incluso con algún cántico masculino.

Con una duración muy digna, este CD de 2002 tiene canciones más o menos fáciles de distinguir y recordar, pero ninguna suele ser especialmente carismática; lo que sí es seguro es que promete paisajes de filosofía perturbadora , viajes astrales y desgracias celestiales.






martes, 22 de noviembre de 2011

AUTUMNIA - O'Funeralia


Ya estoy como siempre: me hablan de un grupo que yo conocía desde hace tiempo, lo recuerdo poco porque no le hice mucho caso en su momento, lo vuelvo a oír y resulta que me gusta.
El caso es que está siendo un buen disco para estas tardes de lluvia persistente y nubes que penetran en los bosques de donde vivo ahora mismo, al retomar el tercer disco de 2009 (anteriormente yo los llegué a conocer con su debut de 2004 "In loneliness of two souls") de estos dos músicos ucranianos provenientes de Mournful Gust, banda de Doom con toques Gothic que ya reseñé hace años.

Ya he comprobado por qué tuve este grupo bastante olvidado, su debut se me hizo un poco seco, pero esa impresión se ha disipado con este disco más atmosférico y de poética decandencia.
Su Doom-Death tiene las obvias influencias del género, My Dying Bride resuenan en sus guitarrazos pétreos mezclados con otros más melódicos y dolientes, aunque sin parecerse a ellos, del mismo modo que también podemos notar a Mourning Beloveth en esa dualidad de dureza y afligimiento.
Vocalmente me he acordado un poco de la gutural de Saturnus, a cuyo debut recuerda a veces este disco cuando entran en juego los pianos de un tema concreto. Y, en contrapartida, no me han gustado las voces limpias de un par de canciones.
Ya que casi recién he nombrado los pianos, aquí los teclados no son tan abundantes como en otros grupos de más manto sinfónico, pero sí bastante presentes y con buena mano, aparte de algún detallito de violín que sabemos lo bien que queda en discos así.

Si conoces el debut de Mournful Gust y puedes imaginarte cómo sería sin voces femeninas ni toques tan trágicos y con algo más del musgo de los cementerios, aquí tienes otra losa de piedra que aguanta ante la lluvia y la erosión de los siglos.




domingo, 20 de noviembre de 2011

FAETHON - Immortal Ancient Spirit


Estaba yo intentando encontrar alguna buena novedad blacker de este año por youtube, sin resultados interesantes, pero a cambio me llevé un disco del pasado 2010 que sí me ha complacido mucho.
Con ese nombre de personaje mitológico griego (quien estrelló el carro solar) y la portada con la imagen de Zeus y ese casco, estamos efectivamente ante un grupo griego, o más bien proyecto de un único músico que lanzó este único CD entre varias demos y splits.

El Black Metal de Faethon se mueve claramente por terrenos épicos y atmosféricos, manteniendo un sabor crudo y sucio como las bandas que (supongo) le han influido. Seguro que este griego es un gran fan de Graveland, tomando como punto de partida ese Black Metal rudo y áspero que rezuma paganismo entre sus guitarrazos secos y cortantes como la llegada de los primeros temporales. Se ha logrado un sonido particularmente distorsionado y zumbante, pero sin llegar a ser ruidoso y transmitiendo el espíritu de antiquísimas batallas, gracias también a los ritmos que no sólo incluyen blast-beats furiosos, mientras que ruge una voz rasgada como erizada de púas, sin llegar a registros chillones.

Pero, a diferencia del grupo polaco, aquí hay bastantes más teclados, rozando casi el Black Sinfónico más sobrio y oscuro. En el tema más épico del disco tenemos un teclado que se parece a una flauta, pero es el único toque más o menos folk en un álbum con teclados más bien brumosos y oscuros, bastante abundantes pero siempre en un plano ambiental y sin dirigir las canciones.

Quitando las dos instrumentales, una versión de Absurd y otra de Thor's Hammer, nos quedan sólo tres temas, pero buenos y que nos podrán hacer disfrutar junto a discos de otros festines de buitres y córvidos como Graveland, Infernum, Emperor, Satyricon, Negura Bunget o Poccolus.





lunes, 14 de noviembre de 2011

EXULTET - I Soldati Della Croce




Por fin puedo retornar a mi actividad habitual, y lo haré subiendo uno de esos discos que compro antes de que aparezcan en descarga por la red, porque han sido una pequeña sorpresa estos italianos.
Desde que lanzaron su primera demo “Urbs Felix”, han demostrado pasión por el mundo medieval, especialmente las confrontaciones entre cristianos y musulmanes, que en este su primer disco de este año (aunque vio la luz como promo el año pasado) llega a su culmen al estar centrado en la Primera Cruzada y estar completamente cantado en italiano.
Comencemos por decir que su estilo es el Black Metal épico con fuertes destellos sinfónicos, donde la aridez de las campañas militares por los desiertos orientales sopla con seco ímpetu en las descargas de compactas guitarras y la erosionada voz rasgada, pero también con todo el colorido de los zocos llenos de telas y especias y el esplendor de las alcazabas en las ambientaciones que este dúo italiano ha sabido emular con los teclados.
No sólo se limitan a las habituales ambientaciones épicas a lo europeo, que también aparecen e incluso dominan el quinto tema, optaron por transmitir la gran aventura cruzada en esas lejanas tierras con melodías árabes e incluso simulaciones de sus instrumentos folklóricos, de manera que esto recuerda bastante al Black Sinfónico de los egipcios Odious. Si le sumamos los samples con viento, graznidos de córvidos, campanas y sonidos de batalla, ya podemos ver las cargas de caballería ligera musulmana hostigando a los cristianos, hasta que éstos encuentran la ventaja del campo abierto y destrozan al enemigo con una poderosa carga de caballería entre alaridos y el agrio olor a cuero ensangrentado y acero.
Ya comenté lo árido de la voz rasgada, y lo orientales que resultan los teclados, pero hay un toque vocal que rezuma épica tal y como la entendemos en occidente, con esos coros profundos de voz masculina de tantas bandas épicas que conocemos, acabando de rematar así un disco repleto de ritmos guerreadores y ardor por retomar los santos lugares.
Con esta portada representando el cuadro “Roberto de Normandía en el sitio de Antioquía” de J.J. Dassy, además de otras dos pinturas de J. Robert-Fleury y Louis Gallait, permiten que cabalguemos junto a Godofredo de Bouillón, Bohemundo de Tarento, Raimundo de Tolosa y las polvorientas columnas de cruzados en su peregrinación armada.


lunes, 24 de octubre de 2011

SHATTERED HOPE - Absence



Tras haber dado muchas vueltas con su promo, por fin estos griegos consiguieron en diciembre del año pasado que un sello les editara este debut, el sello Solitude Productions, el que parece querer fichar cuanto buen disco Doom pille (como hacían antes en Firebox).

Yo creo que podemos decir que esto es un buen Doom-Death a lo británico con unas efusiones ambientales y casi sinfónicas que lo enlazan moderadamente con el Funeral Doom.
La base guitarrera me ha recordado muchísimo personalmente al “The sullen sulcus” de Mourning Beloveth, grupo al que me aventuraría a decir que se parecerían muchísimo si no fuera por la presencia de teclados y la ausencia de voces melódicas en Shattered Hope. Esos guitarrazos rocosos con sorprendentes destellos de melodía me ha recordado mucho al grupo irlandés, pero también al Doom británico en general, de tal modo que las partes más grandiosas con los teclados hacen que por momentos parezca que esté escuchando el deliciosamente ponzoñoso “Songs of darkness, words of light” de My Dying Bride.


Ya que hablo de teclados, su teclista tiene talento, con esos pianos y texturas sinfónicas que añaden algo más que cortinajes de fondo y rodean los ritmos lentos del Doom con bandas sonoras de engaños seductores que conducen a enfermizas soledades, con la gutural resonando por encima, voz que predomina y sólo permite unas pocas voces apáticas doomsters muy secundarias.

Se han conseguido hacer notar, incluso consiguiendo que el cantante de Saturnus colabore en un tema, y si no conoces este disco, va siendo hora de añadirlo a la lista de interesantes nuevos valores.








miércoles, 19 de octubre de 2011

ANLIPNES - Inanis Caelum



En vista de que me retaron a que sólo escuche Doom Metal durante esta semana, eso mismo es lo que voy a subir hoy: algo muy Doom, de su deliciosamente desoladora rama Funeral.

Provenientes de un país que poco asociamos a estos estilos como lo es Turquía, estos nuevos talentos de su estilo funerario debutaron el año pasado con este disco que apunta muy buenas maneras y casi parece editado por una banda con un par de discos a sus espaldas (o no… que muchos grupos se echan a perder tras un magnífico debut).

Estos melancólicos turcos escogen la vertiente más delicada y frágil del Funeral Doom perpetrada por grupos como Remembrance por ejemplo; siempre lentos, con ritmo de respiración de moribundo y pulsaciones de desconsuelo en cada guitarrazo que desprenden, tanto los pesados como mármol como los más melódicos con tañidos de abandono.

Y, de manera fantásticamente continua, los teclados recubren esa grisácea base con el sinfonismo de unos teclados que pueden ser tan flotantes como apesumbrados. Normalmente conforman un velo uniformemente etéreo, pero también se lucen con detalles como pianos o toques de violín (que aún no sé si es real o simulado con el sintetizador).

Rasgando ese velo como destrozando inocencias, está la infaltable gutural que siempre espero en discos así, no especialmente cavernosa como en otros grupos que podríamos decir que tienen a un monstruo abismal cantando, pero está bien así, arrastrando esas punzadas de dolor que también se manifiestan en unas cuantas voces femeninas de tal fragilidad que casan a la perfección con los pianos y sintetizadores. Unas pocas voces narradas acaban de rematar el espectro vocal, aunque la miga está en las guturales amenizadas por el punto elegante de las femeninas.

Lo dicho, un estupendo debut donde la pesadez y la delicadeza caminan juntas, ideal si te gustan Remembrance, Sadael o Lethian Dreams.



http://www.megaupload.com/?d=E3BTPVJH

sábado, 15 de octubre de 2011

ESSENCE OF EXISTENCE - Ephemeris Sun



Recordando discos pendientes de retomar y escuchar con mayor análisis, ahora mismo estoy disfrutando del segundo disco de 2001 que me recomendaron de estos eslovacos, que llegaron a sacar su último disco con un sello español.

Siendo uno de esos casos en los que la portada es fiel indicador de la música contenida, ese fulgor solar con moribundo destino refleja que tenemos entre manos un disco de Black Sinfónico deudor del fabuloso legado de Limbonic Art, aunque con pinceladas propias como ahora veremos.

El tema que abre el disco sí que es un trallazo de Black Sinfónico con todos esos rasgos que lo podrían encuadrar en los 90: batería programada rápida, guitarrazos densos y monótonos, voces agrias y algún toque de voz femenina como coro. Pasado el tema inicial, esas características las vamos a seguir encontrando, pero junto a otras ciertamente ausentes en Limbonic Art; más variedad de ritmos, lucimiento guitarrero, variaciones en la voz (no sólo al incluir unas pocas narraciones en off y guturales) y mayor concesión a la voz femenina.
Es curioso que en un grupo así se presten a juegos vocales, cuando lo normal sería oír todo el rato el mismo desgarro vocal, pero como dije, los gruñidos ferales se combinan con una vocalista que para mi gusto hubiera preferido que sonara más etérea (como sí llega a sonar en el tema "Death Scholar").
En cuanto a teclados, no tienen tantísima pompa como el grupo referido o el debut de Obsidian Gate por ejemplo, pero tienen sus momentos de sinfonismo astral y no pocas veces aparecen pianos subrayando la melodía global.

Exceptuando los pequeños inconvenientes que encuentro personalmente (que la voz femenina fuera más mágica y los breves momentos electrónicos), es un disco más que digno, y acabaré diciendo que más que Limbonic Art, es como si hibridamos a los viejos Ewigkeit con Ethereal Pandemonium y ahí tenemos un producto cósmico más para nuestro repertorio.








viernes, 7 de octubre de 2011

CHALICE OF DOOM - Immemorial Nightfall



Retomando la buena costumbre de hablar de novedades interesantes, aquí me he encontrado con uno de los mejores discos de Doom Metal de este 2011 que aún tiene que mostrarnos otras deseadas novedades del estilo (Inborn Suffering y Evadne). Me ha sorprendido, no sólo por lo bueno, que lo es, también por ser un disco de Jordania (de estilo doomster no conozco nada de países orientales, salvo Dimness Through Infinity y Catafalque de Turquía).

Me llegó recomendado con el comentario de contener un cover de un tema de Saturnus (“I long” de su último disco del 2006), y la verdad es que se nota la admiración que profesan por los daneses.
Para ser un disco autoproducido, el resultado ha sido más que decente, y menos mal porque hay mucho buen hacer tras este álbum que incluye todos los elementos que amamos del Doom Metal y enlaza con maestría dureza y amargor con toques más suaves e incluso cálidos, curioso contraste tal como si el tibio sol de la mañana calentara las losas de un cementerio devorado por la hiedra y las malas hierbas.

A los guitarrazos sólidos con el sello del Doom-Death genuino suman gimientes melodías que, una vez más, hacen pensar en más de un grupo europeo, aparte de la lánguida cobertura de teclados, órganos, acústicas y unos estupendos y calmados pianos con toda la fragancia inconfundible de Saturnus o los italianos Serenades.
La calma de las canciones, que casi son relajantes en ciertos momentos, es rota por el poder gutural de su vocalista, que escoge un tono muy crudo y oscuro, en contraposición a los momentos de voz limpia que, por cierto, agrega un músico que resulta ser el mismo que anda tras Al-Lat, banda de Black Metal con melodías orientales que reseñé en marzo.

Es digno de tener en cuenta un disco de tan bella factura, y más con el mérito de haberlo producido ellos mismos en un país con tan poca escena; descorcha una botella de vino y sé uno con la noche junto a este disco con evocaciones de Saturnus, Serenades, Swallow the Sun y demás moradores de esa oscuridad que a veces consigue vencernos.



domingo, 2 de octubre de 2011

DRAUPNIR - Black And Vicious


Con esta portada que parece casi de Black Countess (aunque las chicas enseñarían más sus encantos si fueran portada del grupo ruso) está un disco que por fin podemos escuchar después de tantos años sin que fuera filtrado ni la posibilidad de que yo pudiera comprarlo, cosa curiosa en un disco del 2006, que bastante ha llovido ya.

Y con lo que a mí me gusta el Black Sinfónico francés, aquí tengo una nueva adición al estupendo repertorio que ya conozco con Love Lies Bleeding, AevLord, Epic, The Eternal Blade, Praeda o Seth.

No difieren mucho estos Draupnir (aún se me hace raro que usen nombres vikingos bandas sin relación con el Viking o el Pagan) de los otros grupos mencionados, aunque quizás con menos hincapié en el sinfonismo como para con Seth, siendo un álbum donde los teclados forman parte de un equilibrado conjunto y aportan melodía a una buena base guitarrera.
Sin pretensiones virtuosas, gustan de tocar bien sus instrumentos, haciendo que las ásperas guitarras vayan más allá de formar paredes de guitarrazos y creen algunas interesantes líneas, al igual que la batería no se queda en tocar a piñón como harían tantas otras bandas.

Engalanando el disco tenemos los infaltables teclados de un conjunto sinfónico, que no siempre aparecen y suelen ser pianos con ese toque de fragante decadencia de grupos de países no escandinavos, y algunos otros estilosos recursos como el clavicordio, un humilde órgano o esos sintetizadores al estilo Black Countess. Y ojo al detalle del tema instrumental, donde encontraréis un homenaje a Tchaikovsky.
El último elemento a comentar es la voz, en todo momento una rasgada bastante tosca para tratarse de un elegante disco sinfónico con pianos, curioso contraste cuanto menos, con muy poca variación como por ejemplo una recitación femenina y gemidos en el tema de título en francés.

Si te gusta lo sinfónico como en mi caso, y además con pianos, bien recibido sea este disco donde los pétalos cubren y perfuman perversiones insospechadas.





martes, 30 de agosto de 2011

DECREPITAPH - Profane Doctrines Unburied



Para acabar el mes, no estará de más este ocasional cambio mío de registro que me gusta al incluir algún álbum de Death Metal.
Suelo escoger discos de los viejos tiempos del estilo, joyas de siempre, y otras veces me inclino más por discos recientes que miran con nostalgia a esos primeros. Pues bien, en esta ocasión me decanto por la segunda opción con un disco estadounidense de este mismísimo año.

Creo que para hacernos una idea rápida sobre el contenido de esta obra putrefacta, podemos pensar que es como si cogemos el Death Metal entreverado de partes lentorras de bandas como sus compatriotas Autopsy y le añadimos una inyección de la oscuridad roñosa de grupos europeos.

La primera característica principal de esta carcasa roída es el sonido tan denso y aplastante de sus guitarras chorreantes de limo, y la otra es el buen gusto a la hora de descarnar con partes muy lentas; pero tampoco las llamaría Doom-Death como he solido ver, sencillamente suenan a Death que baja la velocidad astilladora para reducir a polvo molido. Y no dejan de lado la velocidad para nada, que la batería de rápido martilleo es algo que también nos acompaña y destroza a lo largo del CD.
Y, como siempre, poco que decir sobre la voz en grupos así: una gutural que roe el moho sobre los huesos, y nada más.
Conocí este grupo hace pocos meses con su debut “Condemned Cathedral” (muy recomendada su escucha como te guste la entrada) de 2008, y no he oído nada del segundo disco que hay entre medias, por lo que no soy muy indicado precisamente para notar si ha habido mejora en su sonido aunque hayan seguido la misma dirección. Lo que sí veo es que se percibe más experiencia en sus músicos, incluyendo algunos buenos solos entre tantos guitarrazos de detritus.

Tanto si te gustan los grupos de siempre, como Incantation o Autopsy, los de nueva hornada que toman el testigo, como Hooded Menace, Vasaeleteh o Encoffination, aquí tienes un hueso podrido más para mascar.






lunes, 29 de agosto de 2011

DAWN OF DREAMS - Fragments



Vamos a repasar un disco poco conocido por el público, pero con notable encanto que nunca me ha dejado desapercibido desde que lo conocí hace muchos años.
Estos austriacos han pasado discretamente por la escena pese a tener cuatro discos editados, y los seguidores de los sonidos doomsters y góticos con guturales y teclados se sentirán complacidos si remedian esa situación tomando la oportunidad que ahora les brindo.

Después de un muy agradable debut (que admito que, en ese caso, lo conocí hace poco), en este segundo álbum de 1998 continuaron con su versión del Doom metal atmosférico con sinfonismo etéreo y pulsaciones góticas.

Las guitarras son menos pesadas que en el añejo debut, pero manteniendo las tonalidades heredadas del Doom Metal, dejando caer guitarrazos algo pesados y otras veces exhalando melodías más afligidas. La batería ya no es tan Doom, porque adquieren los ritmos por momentos la vitalidad del Gothic Metal, pero tampoco llegando a alcanzar mucha energía que digamos.
Los estertores guturales son la principal fuerza vocal del disco, contando también en ciertas canciones con la generosa presencia de una profunda y viril voz limpia que incrementa el aire gótico junto a los teclados. Y precisamente pasamos ahora a los teclados, empezando por haceros saber que abundan la elegancia del piano y la naturaleza flotante y etérea de unos sintetizadores que recuerdan al velo dorado que proyecta la bruma matutina a través del jardín, además de algunos detallitos como una pincelada de órgano o un suspiro épico; y mucha atención a la intro del tema titulado “IV” (que no es el cuarto tema real, no nos confundamos) con una melodía de cierto compositor archifamoso que deberéis reconocer.

Y sin más que añadir, os dejo ya paladear la ensoñadora atmósfera que tan bien saber recrear los grupos de origen germánico del estilo.








jueves, 25 de agosto de 2011

THE HOWLING VOID - Shadows Over The Cosmos


Vamos allá con el último disco que me quedaba por comentar del especializado (en Doom Metal) sello Solitude Productions, y menos mal porque parece que me paguen por hacerles publicidad.
Esta joven “banda” de un solo músico de Estados Unidos nos llega con muchas ganas de engullir con su Funeral Doom, ya que en dos años ha editado dos discos y ahora el tercero está siendo gestado, y haciendo bien su labor porque este álbum que he escogido ha sido uno de los más interesantes del pasado 2010.

Al decir que este disco contiene Funeral Doom, lo digo con todas las letras, pues se aplican los estándares del estilo sin margen para experimentaciones.
Un ritmo íntegramente de lentitud granítica, sin concesiones a breves variaciones como hicieron Pantheist por ejemplo, asola el sendero para que las guitarras entrelacen los ásperos riffs de consistencia rocosa con otros más melódicos en desvaída armonía, mientras que la constante gutural de umbría cavernosidad resuena siendo sólo interrumpida por unas escasas voces narradas al modo doomster.

Se suele añadir la coletilla Sinfónico a la etiqueta asignada a esta banda, y así podemos decir que es con sus teclados que gimen durante la completa duración de los temas. Que no nos lleve a pensar en fastuosidades por usar el adjetivo sinfónico, la verdad es que los teclados son bien sencillos y vaporosos, haciéndonos llegar la desnuda y tristísima belleza de un deshielo como el del cuadro de la portada, especialmente en interludios ambientales como cuando en el último tema se oye el murmullo de un arroyo y el canto de un ave de ribera.

Para su duración cercana a una hora, usa la flotante fórmula de pocas canciones con más de diez minutos cada una, incrementando así la tremenda monotonía general que este músico imprime a su música, en contraposición a otros discos de nueva hornada que abogan más por mínimos de variedad en el estilo funeral. Si no te importa la masiva cantidad de repetición en un disco y, es más, te encanta que así sea, aquí tienes otro disco reciente con calidad como los de Ea y Abstract Spirit.











miércoles, 24 de agosto de 2011

GLOOMY GRIM - Life?


Ya que he nombrado bastante esta banda al hablar de discos con teclados propios de películas de terror de serie B, va siendo hora de dedicarle su propia entrada con el álbum que más me ha convencido del puñado que conozco entre su discografía.

A diferencia de muchas agrupaciones de Black Sinfónico de Finlandia, que transmiten el aliento de sus tundras (Vordven, Black Swan, viejos Catamenia) o agresividad sinfónica (Thyrane, Alghazanth), estos Gloomy Grim van más por el camino de las bandas sonoras de cine de terror con efectos especiales costrosos y disfraces de saldo.
Buscando ilustrar con ejemplos, es más o menos como lo que hicieron Twilight Ophera en sus inicios, Morgul a partir de su tercer disco o Tartaros.

Este Black Sinfónico poco tiene de Black, seamos claros, aunque no prescinde de contundencia en sus guitarrazos teñidos de Death europeo y baterías programadas, que suelen ir a medio tiempo pero también aceleran en algunos momentos al blasting más desquiciado.
La voz de Agathon, a quien nombro porque más de uno le conocerá por su participación en la más reconocida banda Thy Serpent, aquí es una rasgada gruñona y plana, que simplemente cumple sin pena ni gloria. Pero lo que sí es es un paso adelante con respecto a su anterior disco (el debut “Blood, monsters, darkness” de 1998) es la desaparición de esas horrendas voces femeninas tan fuera de tono que aquél incluía; en su lugar, han preferido una especie de voces a lo militar.
Todo hasta aquí no tiene nada de especial, si no fuera por los constantes teclados, que enlazan distintas líneas simultáneas de sintetizadores dando el protagonismo de las canciones a sus siniestros pianos, teclados fantasmales y efectos tales como sonidos de campanas.

Si te gustan los grupos mencionados, este segundo álbum del año 2000 de Gloomy Grim te gustará, no es nada extraordinario pero atención a quienes gocen con este tipo de atmósferas cinematográficas.









viernes, 19 de agosto de 2011

EA - Au Ellai


Debería haber escuchado antes este disco del año pasado, porque con la primera escucha ya me ha parecido Funeral Doom de primera división y de lo mejor del 2010.
Pero primero pongamos en contexto a esta banda misteriosa que antes se daba por estadounidense y ahora dicen de procedencia rusa, con un nombre de dios mesopotámico que indica su amor por la arqueología que les llevó a componer las letras de sus temas en una lengua muerta (aunque nunca se especifica mucho en la red).

Tengamos en cuenta esas indagaciones arqueológicas para comprender el sonido que pretenden y, de hecho, logran con éxito: el sonido de civilizaciones arruinadas que retumba entre guitarrazos, guturales y ritmos pesados de Funeral Doom.
He leído con frecuencia que esta banda ha mejorado mucho con este disco, que ya es despuntado como el mejor de sus tres obras; yo no lo puedo asegurar porque sólo conocí su debut de 2006 y encima lo dejé abandonado, pero lo que sí puedo comprobar es que tenemos uno de esos discos de estilo Funeral que imprimen una mayor dosis de labor guitarrera y detalle atmosférico como ya hicieron también Skepticism en el 2008, si bien mantiene el ritmo completamente lento y monótono del estilo como el sol que cae en su baño de oro y sangre del ocaso.

Es de este modo como las guitarras añaden a su tonalidad rocosa esas melodías dolientes tan de Doom nórdico, y un sutil velo de teclados trágicos e incluso toques ambientales de coros. Pero no nos confundamos con esto último, porque no son los coros prominentes de un grupo de Gothic por ejemplo, los usan en segundo plano y a la manera de un difuminado sintetizador, con efecto de estar descifrando los secretos que aguardan bajo tumbas polvorientas mientras la horrenda gutural atrona con las espantosas plegarias de olvidados sacerdotes.

Sorprende lo agradable que se hace escuchar sus tres canciones tremendamente extensas que, juntas, alcanzan los cincuenta y dos minutos de duración. Hay que estar pendiente al sello que lo ha editado, Solitude Productions, que lleva unos años alumbrando las obras de grupos doomsters como Tales of Dark, Abstract Spirit, The Howling Void o Nox Aurea.