domingo, 4 de diciembre de 2011

ENCOFFINATION - O' Hell Shine In Thy Whited Sepulchres


Una funeraria sorpresa de húmeda oscuridad, porque sólo ha pasado un año desde que estos estadounidenses lanzaron su disco debut (lo reseñé este mismo marzo) y ahora nos salen con un segundo álbum que continúa de forma excelente lo mostrado en el debut y está a la altura o es incluso mejor.

Ya comenté en su momento que tocan un Death Metal mortecinamente lento, tanto que entran en los territorios del Funeral Doom más terrorífico y menos elegante. Este tipo de bandas bebe de las partes lentorras de Incantation, por supuesto, y también podemos notar el sonido de otros americanos como Imprecation en sus pétreas guitarras resonando dentro de tumbas llenas de huesos sin sonido, que también me han recordado un poco a los también necrológicos (aunque de otro modo) Necros Christos. El lado más Doom nace, como no podría ser de otro modo, en los ritmos graníticamente lentos y pesados como pies de pegajosa losa fría.

La monstruosa gutural crece en la humedad como el llanto o la lluvia, siendo más como la voz de bandas al estilo Funeral como Ahab o Evoken. Para rematar tan fúnebre retrato, incluyen más efectos sonoros que en el debut, donde se oían campanas al inicio de un tema, mientras que este álbum podemos oír su tañido de difuntos pálidos y mujeres de trenzas muertas en bastantes canciones, incluso un par de detalles aislados como un lejano coro religioso y un breve teclado, aumentanto la oscuridad parroquial.

Este disco disfruta de una producción más potente que la de su predecesor, pero aún ensuciada y con la mugre de las mortajas llenas de siglos de moho, lamiendo el suelo en busca de difuntos.
La portada me gusta especialmente por ser del sevillano Valdés Leal, su pintura barroca "Finis Gloriae Mundi", que es absolutamente indicada en un disco que transmite la fugacidad de lo terrenal que acaba reducido a polvo, olvido y tumbas solitarias. Y también es justo mencionar a Pablo Neruda porque las palabras de un poema suyo ha ayudado a describir sensacionalmente este disco que avanza con las velas henchidas por el sonido de los muertos.