martes, 24 de septiembre de 2013

ELDERWIND - The Magic Of Nature




Dentro de poco se dejarán notar los cambios estacionales en la naturaleza, con la bajada de temperaturas que se cernirá sobre el acortamiento de los días y la transición de colores en el lienzo de nuestras masas boscosas y serranías. Un disco así es más que idóneo, siendo además uno escasamente conocido que seguramente vendrá bien catar en una relajada tarde melómana.

Se nota muchísimo que estos tres músicos proceden de Rusia, llenando este único álbum suyo del 2012 de esas atmósferas propias de los grupos de Europa del Este, ya veréis como oyéndolo os vienen a la mente las ambientaciones de más de un grupo eslavo.
La verdad es que se les nota la primigenia influencia de Burzum y su nutrida cohorte de bandas herederas que ampliaron los horizontes de la leyenda noruega para profundizar más en la riqueza atmosférica que se le puede exprimir a este tipo de Black Metal con olor a píceas y turba.
Añadamos el hálito envuelto en vaho de agrupaciones invernales como Vinterriket o ColdWorld, otro tipo de bandas con raíces enterradas en el fértil mantillo de Burzum, y se acabará de formar el cuadro de este disco (con títulos realmente en ruso, me permití la libertad de titularlo en inglés para el blog, para hacerlo más "internacional" y fomentar lo sugerente que resulta leerlo). Aunque tengamos en cuenta que Elderwind no son tan glaciales como esos dos grupos citados, y se recrean más en la borboteante risa de purísimos arroyos de montaña y fragancias frescas de enebro en las rocosas soledades de las laderas.

Pese a todo ello, y la sencillez que desprende, el caso es que siempre me acuerdo mucho de Sear Bliss cuando oigo este CD. Será por la similitud para sonar tan agradables en atmósferas junto con la rudeza vocal y guitarrera.
Porque son muy sencillos en base, con ritmos pausados y guitarras formando un muro de agujas de conífera, sólo dando respiro ocasionalmente a trémolos más palpitantes y destellos de melodía como si ese manto de agujas recogiera las primeras lluvias del otoño. Igual sencillez procesa la voz, siempre con el mismo tono invariable, una rasgada sin agudezas pero con una aspereza sublime de quien ha llenado sus pulmones del aire de las cumbres (otro punto común con Sear Bliss). Y no olvidemos los teclados, con gran presencia a lo largo del disco pero sin pretensiones sinfónicas, difuminados sintetizadores junto con algún detalle más prominente como el piano, reminiscente de otros grupos rusos como Radigost o Forest Stream.

En resumen para quien quiera una breve recomendación, puede gustar si se imagina algo que parte de Burzum y las bandas invernales junto con las ambientaciones típicas de grupo ruso, dando lugar a un producto final muy en la vena de los primeros Sear Bliss.





Disco completo en youtube: