domingo, 22 de septiembre de 2013

ELDRIG - Everlasting War Divinity




Hoy pide el cuerpo un poco de furor épico-sinfónico, abrasivamente cedido por este disco de 2007 de Eldrig (no sé si es el debut, porque ese mismo año sacaron "Kali"), así que procedamos a su análisis con las lanzas en ristre.
Seguro que más de uno recurre, viendo el Black Sinfónico rápido y agresivo que tocan, a la típica comparación con Limbonic Art. No obstante, yo como apasionado de las bandas sinfónicas pensé al oír el disco que me recuerdan más a sus compatriotas estadounidenses Fanisk en su debut "To die and become"... y la casualidad ha hecho que mire la ficha del grupo para descubrir que el único miembro en solitario de Eldrig es el mismo que toca todos los instrumentos en el dúo Fanisk. De casta le viene al galgo.

 Pero antes de hacernos un lío diciendo que se parece a Fanisk sin que algún lector no conozca ese otro grupo, lo propio es centrarse en describir a qué suena Eldrig. Este músico en solitario a lo "one man band" describe su proyecto como Epic Orchestral Black Metal, una referencia muy pomposa y petulante como también hace el músico de Helveto, y tampoco hay que exagerar porque tampoco llega al punto de sonar orquestal.
Aunque sí hay que reconocerle a este señor que su proyecto está basado en un sinfonismo muy belicoso. Parte de unas guitarras muy recias y ásperas que sólo conceden unas pocas florituras hacia el final del disco, con alguna que otra notable presencia del trémolo característico de los grupos del norte de Europa, y un ritmo aplastante y dominantemente rápido y febril que otorga al álbum de la pretendida fiereza guerrera.
Sus seis canciones tienen un enfoque donde la voz no siempre aparece y deja mucha vía libre a la parte instrumental, siendo además estas voces bastante apagadas y estando un poco perdidas en la producción. Los teclados sí que resaltan más, no tienen la supuesta brillantez orquestal que se dice en su auto-descripción y a veces no están nada inspirados y sólo rellenan espacio, pero sí que aportan en general un sinfonismo acorde con esas ambientaciones de conquista y destrucción con cargas de luchadores a caballo que se estrellan contra los escudos y lanzas del enemigo entre gritos de pavor, relinchos de dolor y huesos destrozados.

Puede que no sea de lo mejor del estilo, pero tiene mucha aceptación entre aquellos que gustan del Black Sinfónico agresivo y rápido sin adornos barrocos. Sirva como ejemplo y guía que te gusten Fanisk, Nokturnal Mortum, Dub Buk o los primeros Lucifugum. Adelante si quieres oír un disco que huele a acero, cuero, sangre seca y sudor de caballo.