domingo, 15 de septiembre de 2013

ANTARES - The Last Sunset




Estamos de vuelta con los grupos desconocidos, en este caso tanto que ni yo mismo me acordaba ya de su existencia, habiendo escogido un disco de origen húngaro, del mismo país de mis queridos Sear Bliss (aunque la mayoría del público pensará más en Tormentor cuando se mencione Hungría).
Con este grupo, un dúo con un músico tocando todos los instrumentos y otro encargándose de las voces rasgadas, está además la particularidad de tocar Black Sinfónico de una manera poco "metalera" que sólo puede gustar a los que disfrutan de discos que casi parecen bandas sonoras con voces rasgadas.

Este álbum de 2005 no tiene en sus aproximados 30 minutos de duración la refinada genialidad de Profanum ni el alma clásica de Thulnar, pero su propuesta es algo similar a lo que alumbraron esas dos fabulosas bandas. Digamos que es como tocar Black Sinfónico con unos ritmos muy básicos y unas guitarras que apenas se perciben, con una consistencia de zumbido alternante sin ningún matiz destacable.
El protagonismo, obviamente, recae sobre los muy presentes y generosos teclados, con ese aire de gran banda sonora de alguna producción basada en castillos de gruesas defensas y lóbregos interiores. La verdad es que estos temas quedarían muy bien como música para los videojuegos de Castlevania, con sus sinfonías que susurran sobre candelabros ardiendo con llamas de mortecinos azules en salones de ajadas alfombras y atmósfera de polvorientos siglos.

Todo ello es conducido por una rasgada sin tonos agudos ni gritones, con sus escasos refuerzos guturales y unas pocas aportaciones de voz limpia. Nada extraordinario pero muy correcto.
Lo veo sólo recomendable para quien le vaya mucho este estilo, que ya dije que no será tan bueno como Profanum o Thulnar pero sí puede resultar mejor que lo que encontramos en la banda búlgara Haron.