lunes, 29 de agosto de 2011

DAWN OF DREAMS - Fragments



Vamos a repasar un disco poco conocido por el público, pero con notable encanto que nunca me ha dejado desapercibido desde que lo conocí hace muchos años.
Estos austriacos han pasado discretamente por la escena pese a tener cuatro discos editados, y los seguidores de los sonidos doomsters y góticos con guturales y teclados se sentirán complacidos si remedian esa situación tomando la oportunidad que ahora les brindo.

Después de un muy agradable debut (que admito que, en ese caso, lo conocí hace poco), en este segundo álbum de 1998 continuaron con su versión del Doom metal atmosférico con sinfonismo etéreo y pulsaciones góticas.

Las guitarras son menos pesadas que en el añejo debut, pero manteniendo las tonalidades heredadas del Doom Metal, dejando caer guitarrazos algo pesados y otras veces exhalando melodías más afligidas. La batería ya no es tan Doom, porque adquieren los ritmos por momentos la vitalidad del Gothic Metal, pero tampoco llegando a alcanzar mucha energía que digamos.
Los estertores guturales son la principal fuerza vocal del disco, contando también en ciertas canciones con la generosa presencia de una profunda y viril voz limpia que incrementa el aire gótico junto a los teclados. Y precisamente pasamos ahora a los teclados, empezando por haceros saber que abundan la elegancia del piano y la naturaleza flotante y etérea de unos sintetizadores que recuerdan al velo dorado que proyecta la bruma matutina a través del jardín, además de algunos detallitos como una pincelada de órgano o un suspiro épico; y mucha atención a la intro del tema titulado “IV” (que no es el cuarto tema real, no nos confundamos) con una melodía de cierto compositor archifamoso que deberéis reconocer.

Y sin más que añadir, os dejo ya paladear la ensoñadora atmósfera que tan bien saber recrear los grupos de origen germánico del estilo.