lunes, 8 de noviembre de 2010

MIASTHENIA - XVI


Este grupo ya apareció citado en mi reseña del CD que tienen compartido con Songe d’Enfer, aunque me centré precisamente en ese grupo por ser el único material que tenían editado. Ahora ya revisaremos mejor esta otra banda con una trayectoria modestamente más amplia, tres álbumes de los que aquí tenemos el debut del año 2000.

Este grupo muestra una inequívoca inclinación por el paganismo, pero siendo de Brasil entonces los temas no son los que esperamos de los grupos europeos y se adentran más bien en el mundo precolombino.

Lo que sí es ya europeo es el modo de expresar musicalmente esas esferas de magia ancestral y ritos con el sabor herrumbroso de la sangre, mediante algo cercano al Black Sinfónico, de una manera lenta que lo acerca a lo que muchos llamarían Dark Metal, en lugar del Pagan Metal que alguno ya habría empezado a atisbar.
Los ritmos y el tono general de las guitarras, por tanto, están marcados por la cadencia de esas ofrendas que aún palpitan sangre tibia, y bastante subordinado todo a los muy presentes teclados. Aunque resalten mucho, no son tampoco los teclados tremendamente bombásticos de otros grupos, se bastan con sus peculiares pianos y unos sintetizadores como de otra dimensión.

La teclista femenina es también la vocalista, quien (al igual que Cadaveria en Opera IX) se encarga de las voces rasposas blackers (casi susurrantes a veces) y de unas pocas voces recitadas, con todas las letras de las canciones en portugués.

Viendo la fórmula general que gastan, lo veo más que nada indicado para los que disfrutan de los buenos teclados y la atmósfera, porque no hay nada especial para quien busque agresividad y furia.