lunes, 28 de octubre de 2013

VALTYR - Verinen Saagat




Va tocando poner rumbo hacia los procelosos horizontes del Viking Metal, estilo que no debo olvidar para nada en el blog, con el caso de un italiano que toca Black-Viking sin nada que envidiar a los grupos escandinavos o alemanes.
De hecho, me resulta hasta más genuino que toda esa panoplia de bandas nórdicas con un sonido demasiado limpio y desdibujado que va dirigido al público masivo, o esos supuestos grupos con parafernalia vikinga que suenan a Death Melódico más que a otra cosa. Pero los gustos son así de amplios.

Este disco de 2011, el primero y único que tiene sacado este italiano en solitario, navega por las aguas que dejó como legado la leyenda de Bathory, lo que se traduce en una rítmica épica basada en los mismos medios tiempos y guitarras cabalgantes, a excepción de ciertas irrupciones más impetuosas.
Del mismo modo que la portada es un elogio a los viejos tiempos en los que un buen dibujo señalaba el contenido musical mejor que una portada digital con photoshop, también la producción es muy del estilo de los años 90, con ese sonido cascado y añoso pero sin provocar que se escuche mal.
Semejante envoltorio contiene unos temas de guitarras firmes a la par que melódicas cuando lo desean, respaldadas por los pertinentes elementos atmosféricos. Si la base está marcada por la huella de Bathory, como no podía ser menos, el lado ambiental mira hacia Windir y compañía, con toques acústicos, pinceladas folklóricas (simuladas con el sintetizador, me temo), percusiones medievales y esos teclados de noches boreales y epopeyas a través de los fragosos mares grises del norte.
En los teclados se nota la influencia de los primerizos Falkenbach (así como del Black noventero), con esas brumas y oleajes opacos, y la verdad es que el estilo de ese famoso grupo también trasluce en facetas más globales y en el estilo vocal cuando se agregan cantos limpios de bardo a las esperadas furias rasgadas y violentas.

Por cierto, me llevé una pequeña sorpresa al comprobar que el hombre que anda tras Valtyr es el mismo que creó Emyn Muil (grupo sinfónico a lo Summoning, también presente en este blog), por lo que me han quedado patentes la creatividad e inquietud de este señor.
Si echas de menos los viejos tiempos del estilo en los que se centraban más en la música que en hacer estupendas y vistosas sesiones de fotos y/o videoclips, es lo tuyo, no es tan genial como Falkenbach o Windir pero es una agradable escucha.