jueves, 24 de octubre de 2013

LORD AGHEROS - Demiurgo




Después de que este proyecto personal de un único miembro debutara en 2007 con "Hymn", puedo asegurar que estamos ante uno de esos casos en que algo mejora y madura con el tiempo, en vista de que este disco de 2012 es ya el cuarto y me ha parecido sin reparos la obra maestra de Lord Agheros...

Gerassimos Evangelou, residente en la isla de Sicilia, hace gala de su gusto por la música ambiental y con aromas clásicos que trata de impregnar en el tan trillado mundo del Black Metal.
Es amigo del músico que anda tras Fear of Eternity, paisano suyo y con el que mostraba alguna similitud en sus inicios. Esto es, tomar una base más o menos blacker y engalanarla con una cohorte de teclados sinfónicos como hicieron (cada uno a su manera) grupos como Summoning o Bishop of Hexen; el problema es que nunca le vi una coherencia ni cohesión a lo largo de los temas de cada uno de sus discos anteriores, de modo que siempre se acababa por perder el hilo conductor en extrañas experimentaciones que acababan desdibujando el resultado final y provocándome que  perdiera atención como oyente.

Esas experimentaciones, después de sus dos primeros discos, le llevaron a crear "Of beauty and sadness" en 2010, dando mucha rienda suelta a la carga Ambient de modo que fue la nota dominante del álbum.
Llegaron los últimos estertores del año 2012, y con él la que repito que es la mejor obra que ha conseguido este señor, dotando al disco de un guión y un plan por fin, y además por todo lo grande.
Ha creado un disco conceptual con notable inspiración en los mitos griegos que se divide en dos partes. La primera (Erebo) está dedicada al Black Metal mientras que la segunda (Nyx) se centra en el Ambient que tanto le gusta al compositor.

Por gustos personales del que escribe, me quedo con la primera parte, donde se introducen algunas novedades con respecto a obras anteriores. Ahora esta parte blacker tiene impresa una mayor huella agresiva, con guitarras más reminiscentes de la leyenda de Burzum (aunque con mayor versatilidad que el noruego) y baterías más veloces en momentos de más virulencia, además de hacer la voz rasgada menos reptiliana y más ruda.
Las inclinaciones ambientales se dejan notar, por supuesto, dándole forma voluptuosa de Black Sinfónico lleno de fragancias teatrales y trágicas, con momentos atmosféricos tan bien compuestos y deliciosos que no pueden pasar desapercibidos por los sibaritas del género. La otra mitad del disco se vuelca completamente en estas dimensiones ambientales donde los que gusten de ello pueden dejarse mecer con comodidad.

Muy recomendado si te gusta alguna de estas dos facetas... o ambas.