sábado, 12 de octubre de 2013

CSEJTHE - Réminiscence




Hablo de soledades invernales, hablo de ausencias petrificadas, hablo de punzadas deliciosas... hablo del álbum de este 2013 de los canadienses Csejthe.

El nombre que eligieron es ni más ni menos que el castillo de la inefable Condesa Báthory, que siempre ha dado lugar a frecuentes inspiraciones en el mundo del Black Metal (incluso con aquel "Cruelty and the Beast" de Cradle of Filth enteramente dedicado a ella), tantísimo que ya me parece un tema muy trillado y saturado. Por suerte, su música sí que ha sido fresca y delectante a mis oídos.

La verdad es que no estoy familiarizado con su debut del 2009, pero este segundo álbum ha despuntado como uno de mis favoritos de este año, y su mérito para mi gusto ha sido imbuir su Black Metal crudo y erosionado con un sentimiento de mustia melancolía que casi hace sentir ese frío invernal que parece agujas de hielo en nuestro rostro.

Tiene algún tema rápido en sus 41 minutos de duración, con claros recuerdos de los míticos Darkthrone (antes de convertirse en eso que son hoy día), pero también saben rebajar sus revoluciones para prodigarse en temas similares a lo que hacen grupos como Forteresse y Celestia, y ahí es donde tienen su punto fuerte.
Imaginad una canción de guitarras mordaces con una densidad y trémolos bien raspantes al estilo de unos Forteresse, a las que se le inyecta esa melodía doliente y atroz de los franceses Celestia, y ya tenemos una clara idea del áspero deleite que nos espera.
Pero, al contrario que Celestia y su  muy rasgada voz de criatura reptiliana, la de Csejthe es más tosca y ronca, como los gruñidos de una bestia hosca y malhumorada, a los que suman unas pocas voces claras a modo coral que encajan de vicio. Y a diferencia de las dos bandas tomadas como referencia, no usan ningún teclado y destilan toda la atmósfera con el gélido embrujo de sus guitarras.

Incluso la manera de abrir y cerrar el álbum es redonda, con una solemne intro de órgano y una instrumental final sin voces que es puro placer mortificante. No estoy nada de acuerdo con la afirmación de que el Black Metal de hoy día esté muerto, con lanzamientos así de interesantes. Sin más, lo dejo altamente recomendado a todo el que quiera oír un buen disco blacker.