viernes, 12 de febrero de 2016

SEVEROTH - Winterfall





Durante esta semana he tenido unos días muy desapacibles en los que el viento sopla sin ningún atisbo de dar tregua, haciendo que uno desee estar tras la calidez de de las ventanas de su hogar. Oyendo buena música a tono con el entorno, por supuesto.

Este proyecto en solitario de un músico ucraniano fusiona de manera efectiva el Black Metal con el Ambient, haciendo que mariden bien al ser Black Metal atmosférico similar a los grupos de corte depresivo bajo la influencia de Burzum, y siendo el Ambient oscuro y frío al mismo tiempo que sugerente y ensoñador.
Se nota, como decía, la inspiración en Burzum pero, al igual que muchas otras bandas, se ha sabido darle calidad propia en vez de imitar al noruego hasta el punto de emular también sus carencias (cosa que también hicieron en su momento otros grupos, todo sea dicho).

Las baterías tienen cierta consistencia hasta que adoptan ritmos más sosegados, como exige el enfoque ambiental del proyecto, y las recias guitarras suenan austeras y sin ornamentos, pero sin olvidarse jamás de transmitir la crudeza de la roca caliza azotada por los vientos afilados del invierno, y sin caer en la monotonía, aunque eso sería discutible para quienes no gusten mucho de los grupos ambientales. Si en esto aporta calidad propia, como antes apunté, también este hombre ha sabido trascender de la mera imitación de la voz de Vikernes, quien en los últimos años admitió que hubiera querido hacer sus discos clásicos con una mejor actuación vocal, y ejecuta los ya conocidos gritos agónicos con mejor soltura.
Los teclados son los adecuados en un trabajo atmosférico, cobrando un sencillo protagonismo cuando los temas desembocan en puro Ambient, siempre desprendiendo ambientaciones de gélido vacío y soledad infinita que a veces se ven realzadas por humildes pianos.

Sus tres largos temas, de más de diez minutos cada uno, dan paso a dos temas puramente instrumentales, siendo uno de ellos una versión Ambient de un tema de Darkthrone que, más allá de la mera curiosidad, no aporta en verdad nada al disco.

Para mí ha sido una de las mejores novedades del pasado 2015, pese a haber sabido de su existencia bastante tarde. Ya iréis viendo con qué otros discos se me ocurrió combinar este CD en sesiones ambientales más oscuras que la noche sin luna.

PD: el link de descarga es un poco engorroso, pero es el único que tengo y a mí me funcionó.