jueves, 25 de febrero de 2016

EVIG NATT - I Am Silence





Resultaba extraño que no hubiera reseñado nunca este disco que conozco ya desde hace casi 10 años, pues fue lanzado en el 2007 junto a obras de arte que ya fueron apareciendo en este blog (por ejemplo los soberbios debuts de Kauan y Before the Rain), pero nunca es tarde y vamos con ello ahora que resucité este espacio musical tras un año de ausencia.

El noruego Stein Sund, a quien conozco de Thundra y algún disco de Einherjer, anda también tras este proyecto gótico junto a una vocalista femenina y dos músicos más para encargarse de los elementales instrumentos que él no toca (batería y guitarra), dando un nuevo enfoque al ya clásico Gothic Metal de Noruega con dueto vocal que encumbraron Theatre of Tragedy y Tristania, pero sin sonar a ellos como ya hizo una hornada de ese país en la que estuvieron por ejemplo Trail of Tears.

Sund dota a este álbum de un sonido más vibrante e incluso con cierta influencia liviana del Black Metal que lo distancia de los cimientos básicos de Doom-Death que hubiera tenido cualquier otra banda al uso. Las guitarras tienen así un toque crujiente y los ritmos son más variados que los del habitual grupo al estilo "la bella y la bestia", como decían en los viejos tiempos.
La voz, gutural pero con un tono notablemente rasposo tiene su complemento irresistible en la voz de Kirsten Jorgensen, que luce fabulosamente cuando adopta el deseable cariz lírico con coros de soprano, pero más habitualmente tiene ese deje casi "Pop" de Draconian. Perdonadme esta última apreciación, tan sólo es una opinión mía, una pequeña manía personal que no puedo evitar exponer al estar en mi propio blog.
Añadamos que los teclados de Sund están por encima de la media de calidad que solemos encontrar en grupos del estilo, teniendo muchos sintetizadores etéreos, pianos y hasta la participación de un violonchelista como invitado.
Oíd el tema "My demon" como ejemplo del nivel alcanzado en este álbum, y veréis como todo buen amante del Gothic Metal estará satisfecho de agregar a Evig Natt ("noche eterna" en noruego) a su colección melómana.