martes, 4 de septiembre de 2012

AETERNUS - Beyond The Wandering Moon



Retomemos la actividad tras las vacaciones. Regreso con algo noventero y noruego, aunque no exactamente a mi habitual manera sinfónica porque hoy os ofrezco algo más rudo y adusto.
Conocemos algunos casos de Black Metal noruego que acabó por convertirse en Death Metal tras unos pocos discos, tal es el ejemplo con Gehenna y Bloodthorn por citar un par, y también fue así con Aeternus; aunque a ellos se les veía venir.

Esta estampa de noches en latitudes boreales (seguro que tal vez os acordáis de Ulver) es la portada que dio a conocer su debut de 1997 tras una demo y un EP, un CD de intenso Black Metal con peculiaridades que lo sitúan en un plano distinto al habitual Black Metal nórdico.

Donde normalmente esperaríamos guitarras muy afiladas y zumbantes, ellos optaron por un sonido más compacto y robusto de enormes caballos de guerra tomando posiciones en la noche. Estos riffs tan bajos y turbios se acercan bastante a lo que uno se encuentra en muchos grupos de Death Metal europeo, si además tenemos en cuenta que la voz de Ares es más bien gutural en vez de rasposa. Pero en esencia esto sigue siendo Black Metal, con sus típicos ritmos destripadores de batería y esa oscuridad inherente al estilo que nos lleva a través de collados de negras coníferas que alzan manos temblorosas al cielo coronado por la palidez lunar.
Algo de agradecida variedad reside en los momentos en que se vuelcan en ritmos lentos de pesada serenidad, teniendo de hecho dos temas centrados en  ello, "Sentinels of darkness" y "Winter tale", teniendo esta última una intro acústica. Otro toque especial, algo más inusitado en un grupo noruego, es el punto de melodía celta en algunos momentos, y hasta su instrumental final es un tema Folk en esa onda.
Si miramos la alineación nos dirán que su bajista Morrigan (la teclista del tercer disco de Obtained Enslavement) toca los teclados, que en este caso se reducen a un sintetizador fugaz en un tema, un final de piano en otro y la intro del CD, también consistente en piano, muy melancólico y bonito por cierto. Y no nos olvidemos de que el artwork del disco corre a cargo de esta mujer.

En conjunto, personalmente, se me hace similar al debut de los ingleses Thus Defiled (con portada del mismo estilo), si pasamos por alto los detalles célticos y los temas lentos. Aquí lo tienes si te apetece probar algo contundente, denso y oscuro, un enorme caballo negro.