martes, 24 de junio de 2008

ARKAN - Hilal


Como recomendación de un amigo ha llegado a mi poder el que para mí está siendo uno de los discos más interesantes de este 2008, y con mucho mérito por pertenecer a un estilo al que no soy aficionado en demasía, el Death Metal.

Pero no es Death Metal convencional, lo etiquetan como “Melodic Death Metal with Arabic influences”; lo de las influencias árabes es totalmente cierto, pero eso de melódico puede llevar a confusiones porque lo que hoy día se llama Death Melódico tiene muy poco o nada de Death en muchísimas ocasiones.
No es un Death a lo brutal, para nada, no es del tipo de meter tralla todo el tiempo porque sí y está muy currado, pero tampoco es una banda a lo Gothenburg, porque es potente y con un sonido de guitarras grueso y pesado. Los medios tiempos no escasean precisamente, recordándome a los temas de ese tipo del “Zos kia cultus” de Behemoth o a Amon Amarth, salvando las distancias y sin querer decir que se parezca a ello, son sólo referencias aproximadas. La batería está a cargo del fundador de la banda, que resulta ser un ex miembro de The Old Dead Tree, banda que no entra en mis gustos pero no está de más referir datos curiosos, y es que encima resulta ser él el impulsor del espíritu de originalidad de la banda al integrar en el sonido de Arkan la música tradicional de su tierra (Marruecos y Argelia).

Estos toques arábicos aparecen con buen gusto, uno piensa en el álbum de Doom- Death “Sahara” de Orphaned Land con sus pinceladas orientales y recuerda lo mucho que habría mejorado ese disco si hubieran sido más generosos en ese sentido. Esas aportaciones en forma de percusiones, instrumentos y voces son bastante frecuentes, no tanto como para saturar el disco, pero sí lo bastante abundantes como para no dejarnos con ganas de más como me sucede a mí con los sonidos egipcios de Nile. Es típico que los comienzos de algunos temas sean de esta índole, y lo mismo se aplica a las instrumentales, pero por supuesto que también se integran junto al Death Metal y así es más que resultón el álbum.

La voz es un punto más a favor, porque en grupos interesantes instrumentalmente nos podemos encontrar muy a menudo con vocalistas del montón o incluso tirando a mediocres, pero el vocalista de Arkan es poseedor de una gutural bien bestia. Es complementada por algunas voces limpias (que no me gustan personalmente, pero es que yo soy así) y femeninas (no operísticas, ojo).

En fin, me parece mucho más interesante que Melechesh y el laureado “Mabool” de Orphaned Land, y no se puede pasar por alto una novedad así de este año.


THROES OF DAWN - Dreams Of The Black Earth


Evolución… algo que siempre que traigo a colación es desde un punto de vista negativo, porque la gran mayoría de evoluciones de las bandas que me gustan definitivamente me producen rechazo, pierden el toque especial que hacía que me encantaran sus discos y se echa a perder todo para mi gusto. Especialmente cuando se cambia drásticamente de un disco a otro, por sorpresa y con alevosía, pero hay casos en que el la progresión se produce paso a paso en cada álbum, de manera que podemos intuir con poco margen de error qué será lo próximo.

Pues bien, esta banda de Finlandia es uno de esos casos, con una evolución predecible y natural a lo largo de sus cuatro discos, y curiosamente es su último álbum el que ha cosechado mayor reconocimiento, pero yo personalmente me quedo con este su segundo trabajo.
En su debut “Pakkasherra” hacían Black Metal con melodía a lo finlandés y en su último “Quicksilver Clouds” nos encontramos con lo que se llama Dark Metal, es decir, un Gothic Metal con voces masculinas y retazos de Black Metal (normalmente se llama Dark Metal a mezclas entre Gothic o Doom con Black Metal, sin que se pueda encuadrar claramente la banda en uno de esos estilos). Pero antes de llegar a ese Gothic a lo Tiamat con voces limpias masculinas y extremas con ecos de su pasado blacker, pasaron por dos discos de transición, siendo este que os presento un paso muy similar al que dieron Siebenbürgen con “Plagued be thy angel”, con un sonido muy Heavy en las guitarras y manteniendo el toque Black en las voces.

Esa comparación es la idónea para imaginar el sonido de este álbum, Heavy en guitarreo pero no en voces y ambientes. Aún se respira la atmósfera de Black Melódico a la manera finesa, no a lo Catamenia ni a lo Alghazanth, más bien a lo And Oceans del debut, con teclados que no remiten a oscuros grupos de Black Sinfónico pero sí a bandas de Finlandia, incluso hay cierto regusto Folk por momentos.
Añaden alguna voz limpia en pocas ocasiones, pero la rasgada es la protagonista indiscutible a diferencia de sus últimos trabajos, y también hay alguna que otra acústica para acabar de rematar el buen gusto que tienen por las melodías.

Lo de la portada es muy curioso, no acabaron bien con el chico al que se la encargaron en principio, por lo que la hicieron ellos mismos y no les quedó mal para nada.
Luego sacaron “Binding of the spirit” que es aún menos blacker y más profuso en teclados, y el “Quicksilver Clouds” ya lo he comentado, siendo este segundo álbum el más interesante para mi gusto personal, pero que conste que el “Quicksilver Clouds” es también muy bueno. Tú decides.



sábado, 21 de junio de 2008

AVATAR - Memoriam Draconis


Por el contenido de nuestro blog se ve que el Doom Metal y el Black Sinfónico me atraen más si se trata de discos de los 90, también si se trata de discos o grupos recientes que reproducen el sonido de aquellos años, pero lo idóneo suele ser que realmente ese sonido proceda de su contexto original.

Estos belgas, porque conviene aclarar su procedencia debido a la cantidad de bandas existentes bajo el nombre de Avatar, lanzaron este álbum de Black Sinfónico en 1996 y está claramente inspirado en los titánicos Emperor.
Pero no es un calco punto por punto, tanto por la superioridad de Emperor como por las pequeñas diferencias presentes en su sonido; son menos salvajes que Emperor y más abundantes en teclados, a grandes rasgos.
La producción no es muy potente que digamos, pero de todas formas las guitarras y baterías no destacan por su potencia, no viéndose por tanto perjudicada la atmósfera de teclados a lo Emperor en “In the nightside eclipse”. Estos teclados se desmarcan a veces del primerizo sonido sinfónico noruego como cuando aparecen los fantásticos órganos de “Sands of sheol” y “Star castle” o el clavicordio al principio de “Hymn to the ancient ones”.
Y, como casi todos los grupos de este tipo, meten efectos como sonidos del viento o voces narradas por ejemplo.

La voz es un rasgo característico de este grupo, del tipo que hace que algunos oyentes no les guste a pesar de que sí les agrade el resto de la música. Es bastante chirriante, pero rasgada al fin y al cabo sin ser chillona, y yo desde luego no la veo mal y es más que aceptable, pero para gustos…

Y ojo a la portada del gran Kris Verwimp, que me parece de sus mejores trabajos.
Destinado a fans del sonido atmosférico de los noventa, en plan Emperor, Gehenna, Summoning, Parnassus, etc…

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pass : attila

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KROHM - A World Through Dead Eyes


Os quiero presentar uno de mis discos favoritos de Black Depresivo. Forgotten Tomb son para mí los dioses indiscutibles con esa joya del género llamada “Springtime Depression”, y Shining son los siguienes en mi pódium, pero no por ello son peores estas excelentes bandas como Xasthur o Krohm.
Ya comenté en la entrada de Funebrarum la relación entre las bandas estadounidenses Funebrarum, Abazagorath, Evoken y Krohm; y ahora no va a ser menos, porque Krohm es el proyecto en solitario de Dario Derna, quien fue teclista de los oscuros doomsters Evoken y creo recordar que también colaboró con los otros dos grupos. El caso es que son cuatro formas distintas de hacer música oscura con dispares resultados pero con igual efecto.

Lo he llamado Black Depresivo porque está muy cerca de los grupos así etiquetados, pero yo diría más bien que es sencillamente un Black Metal muy melancólico con el espíritu de los 90 (es un disco de 2004). Dicho de otra manera, no es el típico grupo que copia a Burzum con un puñado de riffs y voces chillonas, hay mucho más tras este proyecto.
Las canciones se desarrollan a ritmo de marcha fúnebre, sólo con arranques rápidos en el tema “My hearse”, con guitarras como cuchillas que no están exentas de dolientes melodías, y algunos teclados ocasionales muy bien usados que aportan más abatimiento al conjunto. La voz es una rasgada convencional que se agradece mucho, ya que llegan a causar vergüenza ajena no pocos vocalistas que deben pensar que por formar parte de grupos así tienen que berrear como Varg Vikernes con desastrosos resultados.
La producción es decente sin ser ninguna maravilla, se oye sin problemas el disco y no es demasiado nítida como para que se pierda el efecto de polvorienta miseria que uno espera de bandas así.

No suelo destacar temas en concreto, pero me veo en la obligación de comentar que “The waning” me parece la mejor canción del disco con sus guitarras acústicas que transmiten una turbadora mezcla de calma y melancolía.
Un seguidor acérrimo del lado más melancólico y desesperanzador del Black Metal aceptaría con gusto mi recomendación.

viernes, 20 de junio de 2008

VELIMOR - Ancestry


Más material pagano, aunque esta vez sí es europeo y al estilo eslavo. Los ucranianos Kroda y su “Cry to me, river” fueron para mí toda una revelación con su Black Metal que incorpora generosamente unas flautas muy bien integradas, y desde entonces me ilusiona especialmente encontrarme con algo así.

Estos rusos tienen un compartido (un split, si estáis más acostumbrados a ese término) con los susodichos Kroda, y no andan muy lejos del estilo practicado; si bien es cierto que se acercan al Pagan Metal más que Kroda, y menos que sus compatriotas Temnozor, así pues están a medio camino entre el Black Folk y el Pagan Metal con regusto blacker.

Y sí, lo que hace especial al disco son las flautas; en el primer tema aparecen sólo al final y en el siguiente ni aparecen, una mala primera impresión, sinceramente. Pero después se van sucediendo temas bien surtidos de flautas que ya sí me complacieron sobradamente.
El tema vocal es como en Kroda, solamente la voz extrema, más o menos rasgada pero muy aproximada a la voz barbárica empleada por las bandas de Pagan Metal como decía en la entrada de Guahaihoque. No es una voz demasiado buena, se podría mejorar, pero no está mal y al menos no es un vocalista mediocre, pero lo que sí me gustaría es algún coro pagano ya que no son tan blackers como Kroda.

Un álbum idóneo para amantes de lo pagano y el Folk combinado con el Metal extremo.

domingo, 15 de junio de 2008

GUAHAIHOQUE - The Return Of The Ancient Gods


Para esta ocasión opto por un poco de originalidad para el estilo pagano-folklórico, en vista de que suelo poner grupos de Black-Folk de tipo celta o eslavo (como comentaba en otra entrada de hace ya); porque lo que hacen estos colombianos es original frente a los grupos europeos por utilizar la música tradicional de su herencia prehispánica.

A grandes rasgos podría decirse que son la versión precolombina de Aes Dana, con su metal extremo orientado hacia el Black Metal más que a otro estilo pero siempre muy cerca del Pagan Metal, y con gran inclusión de instrumentos tradicionales.
Visto así queda claro que es potente y agresivo a la par que muy folkie, con algunas voces limpias y como voz principal una entre rasgada y brutal del tipo al que estamos acostumbrados en los grupos paganos.

Las guitarras acústicas están presentes como suele ocurrir con grupos así, pero pasemos a lo que les hace originales, porque uno de sus miembros aporta un amplio repertorio de instrumentos de viento tradicionales que aparecen en abundancia a lo largo de este álbum de cuatro temas y dos instrumentales. Cada vez es más frecuente encontrar grupos rusos con instrumentos folk de su tierra y el resultado es sensacional, pero lo de este grupo es todo un soplo de aire fresco y encima muy bien ejecutado.
Estas inclusiones folkies no consisten sólo en momentos ambientales de las canciones, porque también aparecen junto a las guitarras y voces crudas como hacen muy bien los grupos europeos que os ido presentando; así podemos disfrutar evocando ese fascinante pasado con rituales funerarios, magia, misticismo ancestral y exuberantes parajes en los que se manifiestan los dioses primordiales.

Está totalmente recomendado a fans del Pagan Metal y el Black-Folk, así como a los fans del Folk Metal en general, porque es toda una sorpresa este álbum del 2007 que por desgracia no descubrí en su momento.



http://www.mediafire.com/?dnmdk2niimo


viernes, 13 de junio de 2008

TROLL - Drep De Kristne


Vuelvo a subir un disco con ocasión de su reciente compra, y más tratándose de la edición original difícil de encontrar de este discazo, porque no hay ni punto de comparación entre este estupendo digipack con trolls destruyendo cristianos (por algo se llaman Troll y el título del disco significa “matar a los cristianos”) y la horrorosa portada de la reedición.

Para quien no lo sepa, detrás de este disco andaba un jovencísimo Nagash en solitario, más conocido por haber engrosado durante un tiempo las filas de Dimmu Borgir, aunque para mí tiene mayor mérito su labor en Covenant.
Este disco se remonta a 1996, y precisamente lo que hacían las dos bandas citadas por esos años es un excelente referente para describir su sonido, ese Black Metal semicrudo con arranques sinfónicos. Todos conocemos los dos primeros álbumes de Dimmu Borgir que suponen su material más rudo, y he de recordaros ese gran debut de Covenant que es “In times before the light” porque es el mejor punto de partida por similitud estilística llevada a cabo por el mismo músico.
Aunque hay diferencias entre ese disco de Covenant y este álbum de Troll, pues éste es más crudo y al mismo tiempo más sinfónico, aunque parezca poco plausible que se den esas características juntas. En efecto es el material más crudo que Nagash ha hecho nunca (y demostró un talento para el Black Metal que me hace despreciarle por lo que perpetra en la actualidad) con guitarras zumbantes, baterías blackers y una voz desgarrada de troll (nunca mejor dicho). Por otra parte, tampoco es exagerar decir que es más sinfónico que su debut con Covenant, con continuos teclados del tipo tan conocido en los grupos noruegos, incluyendo esos pianos que tan populares harían Dimmu Borgir en años venideros.

No te pierdas la faceta más blacker de Nagash, si bien es material muy sinfónico y puede echar atrás a los que son poco amigos de los teclados; en todo caso es un gran disco noventero.