sábado, 9 de enero de 2016

REX INFERNUS - Noan





Me encontraba hace poco investigando un poco por la red el Black Metal brasileño, el espectro hallado fue variopinto pero siempre con el denominador común de sentir que algo faltaba... voces muy mejorables, escasez de teclados, falta de una atmósfera atractiva... hasta que me apareció el único CD que editaron Rex Infernus en 2002.

Esto no es desde luego una revelación ni entrará a mi olimpo musical personal, pero ha sido más que grato encontrarme con unos 26 minutos aproximados de suciedad, voces desgarradas y atmósferas añejas.
Peca de ser algo lineal, al predominar en sus seis cortes la velocidad cortante que gesta el trabajo conjunto de batería y guitarras, voces rasgadas uniformes y teclados en cierta medida repetitivos, pero es algo que de todos modos el Black Metal hizo suyo desde el principio. Es incluso positivo según la perspectiva tomada, porque si te gusta la tónica general no habrá queja alguna.

No es monótono para mí, a las agresivas voces blackers (no chillonas, por cierto) cortadas por afiladas lascas de obsidiana agregan unas pocas voces narradas en ese lóbrego tono de los discos nacidos en la bruma de los años 90, y la rapidez calcinante tiene no pocos interludios y momentos más ambientales.
La labor de los teclados es sencilla pero sugerente, tienen esa densidad brumosa de los primerizos Emperor y de los franceses Maleficentia. En el último tema no aparecen curiosamente, sólo con unos pianos al inicio y al final, dejando que todo quede en manos de las filosas guitarras en continuo trémolo.

No es ninguna novedad lo que tocan, como decía más arriba, pero a mí esto me gusta, demostrando que aún hay mucho que descubrir si rebuscamos concienzudamente. Está clara la cosa gustándole a uno Emperor, Maleficentia y los mexicanos Helvete.