viernes, 7 de noviembre de 2008

AZMODAN - Of Angels And Demons


Alemania es una de las canteras no escandinavas de Black Sinfónico que más me gustan, junto con la polaca, rusa, francesa e italiana, habiéndome ofrecido un buen repertorio de bandas que me encantan como Cryogenic, Ancient Ceremony, Obsidian Gate, Agathodaimon, Dies Ater, Abyssaria y un buen etcétera.

Este proyecto en solitario de un único músico, Lord Azmodan, a cargo de todos los instrumentos, voces, composiciones, letras e incluso el diseño del artwork, es ese tipo de Black Sinfónico que poco tiene de Black Metal en el sentido tradicional (sobre todo por la ausencia de blast-beats de batería y guitarras afiladas y distorsionadas) y mucho de sofisticado y atmosférico; sigue una onda vampírica muy similar a la mostrada por los dos primeros discos de Ancient Ceremony, “Among mortals” de Vampiria y un poco de “Blacken the angel” de Agathodaimon, pues quien haya escuchado los dos primeros grupos que he citado conocerá el despliegue mostrado de teclados, pianos y distintas voces.

Esas tres referencias son un excelente marco para imaginarnos la música relajada, elegante y muy sinfónica de este álbum, el segundo y último que editaron hasta la fecha, en el que las guitarras y baterías carecen de la agresividad típica de otras bandas del estilo que optan por un sonido más salvaje y feroz, favoreciendo una propuesta altamente atmosférica.
El tipo de teclados es más o menos el mismo que encontramos en los polacos Daemonicium, esa combinación de teclados estándar sencillos pero tenebrosos que sirven de base a otros más prominentes y elegantes en forma de pianos, que son los protagonistas del álbum debido a sus melodías que resultan pegadizas y podemos recordar tras escuchar el disco por primera vez. Así que esperad un ambiente ideal para evadirse recordando antiguos relatos de la Europa del Este sobre licantrópos y strigoi, además del lado más cruel y vicioso de la nobleza.
El único inconveniente que le encuentro, si es que puedo considerarlo una pega de verdad, es el mismo que le encontré a los búlgaros Amor e Morte: la voz. No está mal, pero es una voz rasgada muy modesta y casi susurrada y un disco así demanda una raspada que transmita las necesarias sensaciones macabras. Un punto a favor es la colaboración de una tal Carmen Clark (según la información del libreto), que no es la típica soprano y aporta un toque extra de teatralidad con su sensual voz y sus narraciones.
Además, este hombre fue vocalista de una banda de Death Metal, por lo que aporta algunas guturales que habrían sido un toque genial en más cantidad.

Fue todo un paso adelante compositivamente con respecto a su debut “Evil Obscurity”, que era más tacaño con estos teclados tan llamativos y resultó en un disco sin tanto atractivo. Lord Azmodan tiene preparado un nuevo disco que se supone que debería haber visto la luz el año pasado, así que espero poder disfrutarlo sin demasiada demora; mientras tanto recomiendo este álbum a fans de las bandas nombradas y os dejo con la frase que se puede leer al levantar el CD: "Si te asomas al borde del abismo, encontrarás que el fondo también te observa a ti".