viernes, 10 de febrero de 2012

OPERA IX - Strix - Maledictae In Aeternum



Es un gran día cuando uno de tus grupos preferidos y más respetados de tu juventud retorna para volver a editar un trabajo en la línea que tanto te gustaba.
Tras haber comentado en este blog su debut y su tercer disco, rondaba a veces en mí la idea de reseñar el disco intermedio, su aclamado "Sacro Culto", pero las circunstancias han llegado así este mes.

Estos italianos orgullosamente recogen la herencia pagana europea y la transmiten en el carácter ritual de sus composiciones, una personal hibridación de Black Sinfónico con matices Death y suspiros Doom, de manera que no se parecen a otros grupos.
Comenzaron con una vocalista femenina, Cadaveria, a cargo de las ferales voces desgarradas, una época dorada para la banda con sus tres mejores obras. Luego lanzaron un par de discos sin el carisma de la vocalista original y con voces masculinas en su lugar, explorando caminos aún más paganos que antes, pero sin el mismo toque de magia ancestral.

A día de hoy, después de no editar ningún material desde 2004, parece que desean recuperar la atmósfera de esos días, de relatos de hechicería y voluptuosidad ritualista.
La tosca voz rasgada en vez de desgarrar se acerca a tonos más guturales casi, con alguna voz en plan cántico desperdigada. Por lo demás, y obviando que ahora el guitarrista Ossian trabaja de forma más intrincada y elaborada, el resto es similar a sus primeros tiempos.
Las guitarras, amparadas por la producción opaca y turbia para adecuar un disco de este cariz forestal, suenan nuevamente con retazos Death en sus momentos de mayor corpulencia, y con volumen Doom cuando llegan algunas partes lentas y ambientales.
Y los teclados... vuelven en forma con las atmósferas, echando mano de recreaciones de trompetas, órganos y pianos. No usan el sinfonismo constantemente, pero sí con eficiencia, consiguiendo proveer la deseada dosis de brujería del Medievo que el artista Kris Verwimp nos muestra gráficamente.
Amén del toque pagano con unas pocas acústicas y hasta un momento medieval de gaita, tambor y pandereta en el tema final.

Me está pareciendo que será uno de mis mejores discos del 2012, con sus altibajos porque hay temas que me bajan en comparación con los más espléndidos, pero en conjunto me convence, y mucho.