sábado, 20 de septiembre de 2014

SAOR - Aura




Escocia está ahora en los medios por los motivos que ya conocéis de sobra, pues no es éste un blog para comentarlo, pero sí para seguir analizando música, como la de este proyecto escocés que cambió su nombre anterior Àrsaidh para sacar este año su segundo CD bajo el nuevo nombre Saor ("libre" en lengua gaélica).

El otoño ya se barrunta incluso en las meridionales tierras españolas donde vivo, con las primeras lluvias, los días grises ocasionales y el comienzo del celo de los ciervos que atronan los montes con sus potentes bramidos. Este álbum bien podría ser la banda sonora de ese paso a la estación otoñal que ya llega brindando los primeros frutos de madroños, zarzas y majuelos, amaneciendo entre brumas y cantos de aves que pronto nos abandonarán al migrar ante la llegada del frío.

Igual que en el grupo de la anterior reseña, Ifing, aquí se da un buen entendimiento entre las tendencias modernas del Black Metal y la pura atmósfera de toda la vida. Este escocés parte asemejándose al estilo blacker que han legado bandas americanas como Wolves in the Throne Room, e incorporando las melodías de grupos europeos de bella factura, dándose así un disco que sin ser cristalino huye del muro de piedra que suelen formar los grupos más tradicionales con sus turbias producciones, aserrando con guitarras recias que se adornan con buena mano para la melodía y la acústica, repartiendo la batería ritmos entre intrépidos y épicos. Aquí habría venido muy bien una voz rasgada (o casi gutural) poderosa, pero en cambio nos encontramos con una voz tosca que no me acaba de transmitir fiereza mítica, pero es un mal menor en un CD donde todo el resto resulta bastante impecable.
El elenco atmosférico es digno de reseñar, porque además de unos escasos teclados tenemos unas pinceladas de flauta muy de agradecer en un álbum gestado por espíritus celtas, y este músico que compone en solitario cuenta con unos colaboradores aportando acústicas, bodhrán (tambor celta) y viola, con la puntilla de un poco de voz femenina, redondeando así un buen trabajo con todo el poder de la naturaleza septentrional cuando además aparecen los viriles coros de voz clara y profunda.

En resumen me parece un CD que no se excede en modernidad y con un toque Folk muy agradable, de lo mejor de este año.