viernes, 6 de agosto de 2010

NARJAHANAM - Undama Tath'hur Al Shams Mn Al Gharb


Volvamos a las noches de leyendas orientales, con la banda que descubrí junto a Al-Namrood en busca de discos de Black Metal con melodías orientales en la onda de los egipcios Odious.
Este dúo proveniente del pequeño estado de Bahréin por tanto también incluye muchos arreglos árabes en su música extrema, pero no es exactamente lo mismo que con los otros grupos como ahora veremos.

Se definen como Black-Death, pero que esto no lleve a pensar en algo cañero, porque optan por una fórmula más bien lenta y pesada. Tiene este álbum de 2007, el único editado de momento, sus buenas partes rápidas y hasta un tema con blast-beats, pero en su larga duración tienen el control los tiempos más pausados, de manera que hay bastante pesadez incrementada por el sonido crujiente y denso de las sencillas guitarras. Y si le sumamos una tenebrosa voz gutural con resonancias raspadas, es bastante oscuro en conjunto.

Esto que he descrito hasta el momento haría de este disco un trabajo estándar e incluso corriente, pero pasemos ahora a lo que hace que sea destacable.
Los teclados tienen en general un sonido majestuoso, como si entrase por las puertas de la muralla un magnífico caudillo que regresa de dispensar muerte y caos con su alfanje, y otros de aromas mágicos que me recuerda una vez más a mi estancia en Granada, hecho que se confirma cuando incluyen toques de cuerdas y percusiones árabes. Son abundantes estas melodías orientales, más que en otros grupos supuestamente especialistas en ello como Melechesh, pero sin saturar tampoco hasta la repetición.
Y no se olvidan de detalles como el oscurísimo cántico del final del cuarto tema, un añadido genial a la de por sí siniestra voz gutural de demonio del desierto.

A quien no le atraiga este estilo del todo se podrá aburrir con un disco largo y lento, que además tiene una producción un tanto oscura, pero a mí me ha encantado y bien añadido queda al repertorio de Odious, Al-Namrood, Arkan y similares, y no te olvides del debut de Doom-Death de Orphaned Land.

jueves, 5 de agosto de 2010

CRYING BLOOD - Animae Damnatae


Repasemos otra novedad del pasado 2009, aunque esta vez no será porque no me di cuenta a tiempo de su existencia, sino más bien por una manía sin sentido.
Me explico, yo admito que tuve bastantes prejuicios con esta banda española, no me gustaban demasiado los temas que conocí de su anterior disco y no me convencía el asunto de las letras en español. Pero me decidí a darle una oportunidad al CD, y me alegro de ello porque encontré algo que superó mis vagas expectativas.

Estos madrileños son descritos a menudo con el habitual “parecidos a Cradle of Filth”, cosa que no describe del todo pero nos hace una idea, con una fórmula cercana al Black Melódico muy abundante en teclados y mezclado con influencias de otros estilos. Ya puestos a comparar diría que me recuerdan a los croatas Castrum, otros que se aproximan al terreno de COF pero sin parecerse del todo, con sus guitarras nutridas de toques de otros estilos como el Thrash Metal y menos afinidad con las ambientaciones tan góticas del grupo británico.

Ya que estamos con las ambientaciones, la aportación de su teclista me ha gustado mucho más que en su anterior “Requiem” de 2004, con unos teclados bastante variados en los que se combinan las atmósferas de fondo con otras sonoridades más señoriales y llamativas, haciendo que las canciones sean discernibles.
Otro cambio con respecto al anterior trabajo es la voz, que ahora es más aguda y al estilo de los imitadores de Dani Filth, pero sin llegar a esas estridencias excesivas, y con inclusión de voces más rasgadas y guturales, escupiendo esas letras que están en castellano como dije, y destacando “El monte de las ánimas”… si no fuese porque los también españoles Uruk-Hai ya tuvieron antes la idea de coger la leyenda popularizada por Bécquer.

No es que vaya a ser de mis discos favoritos y prefiero antes a otros españoles sinfónicos como Asgaroth, Fatal Protrait, Ignobilis Mythos o Chaotic Hope por ejemplo, pero ha gustado más de lo esperado y puedo sumarlo a mi repertorio ibérico con la satisfacción de haber desterrado la mala impresión que tenía antes.

miércoles, 4 de agosto de 2010

PHENRIS - A Journey Through Inner Solitudes


Una portada muy similar a la del debut de Nydvind nos presenta el único álbum completo de esta banda italiana, que no toca Pagan Black como el grupo francés mencionado, sino un buen Black Sinfónico de corte nórdico que hace que no pudiésemos imaginar de primeras su procedencia de Turín (la misma ciudad de donde proceden Maldoror).

Sus treinta cinco minutos de duración nos llegan envueltos por una turbia producción, consecuencia nada extraña de un trabajo autoproducido, pero sin embargo no suena flojo y las guitarras tienen una densidad que hacen que el conjunto sea bastante cenagoso, por lo que parece casi un álbum de los 90 más que uno del 2003 como es en realidad.

En ritmos se mueven de manera típica en el estilo, con mucha batería rápida y partes más pausadas para profundizar en atmósferas. Esto último está en buenas manos con su teclista, que incluye mucho sintetizador de efecto brumoso y esos teclados parecidos a campanillas que hemos oído en otros grupos, además de unos pianos que logran darle más gracia al álbum y lo hace más agradable de recordar, siendo en general un disco muy noruego en cuanto a teclados, aunque sus pianos no suenan a la típica imitación de teclistas noruegos.
Por lo que a voces respecta, cuentan con un vocalista mínimamente versátil, con un repertorio de distintas voces rasgadas (algunas un poco desquiciadas), guturales que suelen ir solapadas en segundo plano con las rasgadas, y aisladamente alguna narración en off o susurro.

En mi opinión, esto me recuerda un poco a los noruegos Ringnevond, con quienes comparten similitudes en producción, voces, teclados y el toque de los pianos, diría que sólo falta la voz clara de Ringnevond y su toque medieval para parecerse mucho. Así que me parece un trabajo indicado para seguidores del Black Sinfónico noruego, sobre todo quienes pasan por alto las producciones lodosas como la de este caso. Todavía tienen estos italianos que pulir su música, pero apuntan buenas maneras.

lunes, 2 de agosto de 2010

DIABOLIQUE - Nocturnal Breeze


Empecemos agosto con una de las buenas recomendaciones de Black Metal que gustosamente recibo. No debe confundirse con los Diabolique suecos, banda gótica, los que yo presento son unos holandeses que se fundaron inicialmente bajo el nombre Winterlord y actualmente están disueltos.

Este disco de 1998, único en su haber, participa de la genuina atmósfera noventera, presentado con una producción a medio camino entre la de la de demo de Faerghail y la del debut de sus compatriotas Serenade of Darkness. Esto de la producción no es del agrado de todo el público, por ser bastante baja, pero continuaremos para el círculo de personas que disfrutan en buen grado de estas cosas.

Aunque el sonido sea bajo, la distorsión guitarrera no desmerece y sus zarpazos se dejan notar a lo largo de sus cortas pero numerosas canciones, en un disco con sus buenos momentos de baterías rápidas pero cortado por el patrón de los ritmos lentos y atmosféricos.
A esta fórmula de momentos reposados tan frecuentes le cae perfecto el acompañamiento de unos teclados que, aunque constantes, no sobresalen y más bien se complementan con la aspereza de los riffs, ayudando a crear atmósferas de horizontes boreales y magia ignota.
Una notable contribución a los ambientes de los sintetizadores es la presencia de una voz femenina, de fría austeridad que acaricia como la brisa nocturna, con un efecto similar a las vocalistas de Vordven y Helgrindr. El vocalista principal, por su parte, es poseedor de unas raspadas hoscas y arenosas con cierto efecto de eco.

Todo esto se resume en que es un producto de su tiempo, una obra noventera con su producción propia de quizás unos años antes, teclados nada ampulosos y toques de voz femenina junto a la aspereza rasgada que no derivan en nada gótico. Y no parece fácil hacerse con el CD pese a haber sido reeditado en una ocasión (con portada a color).
Ahí lo dejo en todo caso para quienes gusten de los grupos que fui citando y los productos de los 90.

miércoles, 28 de julio de 2010

ELYSIUM - Dreamscapes


Termino el mes con una entrada doomster, que resulta ser una de las mejores recomendaciones en el género que me han hecho en los últimos meses. Nos servirá para comprobar, una vez más, que Australia tiene un gran repertorio doomie en la más pura tradición europea (e incluso muy británica en ciertos casos) con Cryptal Darkness, Paramaecium, Avrigus, Virgin Black o Stone Wings.

Precisamente esta banda tiene mucho que ver con Stone Wings, tanto que es el mismo grupo, que primero sacó en 2001 este álbum para después continuar bajo el nuevo nombre que adoptaron. Lo curioso es que este disco y el editado como Stone Wings parecen de bandas distintas, por lo queda hasta bien que la banda haya tenido dos nombres.

En este disco nos dan una buena muestra del Doom-Death australiano en la vena atmosférica del viejo continente, menos pesado que en Stone Wings y con mayor prominencia de teclados, pero sin restar por ello la ruda naturaleza de piedras deterioradas del estilo; Es Doom-Death con sus buenos riffs que incluso a veces se hacen propios del Death Metal, del mismo modo que los ritmos a veces aceleran un poco entre la habitual lentitud que rige el Doom Metal. Escapan apesumbrados destellos de melodía que se hacen adecuados en un disco con aspiraciones atmosféricas en su propuesta eminentemente melancólica, de teclados oníricos que contribuyen a crear el paisaje de ensoñación que reza el título del álbum, con algunos leves movimientos acústicos y un juego vocal que viene que ni pintado.

La presencia de una vocalista femenina es una de las marcadas diferencias con Stone Wings, cuya sedosa interpretación es el contrapunto ideal a la seca hosquedad de la dominante gutural. Este tema vocal sirve como punto de partida para ilustrar la mínima variedad permitida por el Doom que aparece en el disco, pues la voz femenina no aparece en algunos temas, siendo algunos más etéreos y otros más duros, incluso el penúltimo destaca por ser mucho más oscuro y amenazante que el resto.

Que no lo dejen pasar fans de cosas al estilo de Tales of Dark, Adagio o Lethian Dreams.

sábado, 24 de julio de 2010

ARYADEVA - Kshatra


Pensando en los grupos que agregan sonoridades exóticas de otros países al Black Metal se me ha ocurrido esta banda, distinta a las demás que incorporan sonidos orientales, como los grupos de países musulmanes, los coreanos o los taiwaneses.

Esta banda es ucraniana y cuenta con músicos de Malasia, combinación que deriva en el interés de sus integrantes por expresar a través del Black Metal el paganismo indo-eslavo, ya que hay mucho en común en las mitologías derivadas de la cultura indoeuropea como muchos sabréis ya. Aunque no es el lugar para que uno se disponga a señalar hechos mitológicos más allá de la mención y relación del grupo con las culturas eslava y védica.

Pasando ya a la interpretación musical de ese paganismo, resulta que ese concepto se materializa muy bien en un Black Metal muy a lo eslavo con influencias védicas.
No se quedan cortos en ferocidad, teniendo las sucias guitarras una poderosa distorsión que provoca un zumbido que nos acompañará a lo largo de todas las canciones como si de la cólera divina se tratase junto con las apabullantes baterías.
Este frenesí distorsionado y lacerante me recuerda al mismo efecto de bandas como Parnassus, Praeda o Ancestral Myth, con quienes comparten (menos con Praeda) el tener una voz chirriante y salvaje, que parece desangrar su garganta. Todo esto no es nada inusitado en el Black Metal, hasta que llegamos a los teclados, que aportan melodías asiáticas con inclusión de ritmos afines, creando una atmósfera propia de una brutal diosa en plena danza sobre los amasijos de carne cubierta de arroyuelos de sangre y astillas de hueso de sus enemigos.

Hasta ahí muy bien, un disco muy agresivo y con un toque original que no lo vuelve demasiado bizarro, pero un aspecto negativo para mí es la cantidad de relleno del álbum. Me explico, nos quedan pocas canciones reales si restamos las numerosas instrumentales, canciones de demos y el cover de la banda india Rudra, pero es lo que hay.

Este trabajo del 2006 es adecuado si te gustan los grupos sinfónicos y frenéticos como los que cité, y también si tienes curiosidad por escuchar algo distinto a lo habitual, porque aunque no sea una joya de disco está bastante entretenido.

jueves, 22 de julio de 2010

HELEVORN - Forthcoming Displeasures


En la anterior entrada recordé cómo a veces querría para España grupos como los de nuestros dos países vecinos, cosa que no quiere decir que aquí no haya buenas bandas, y para muestra tenemos este estupendo disco doomster de este mismo año.

No me gustó demasiado el debut de estos mallorquines, pero con este segundo trabajo han optado por un sonido más Doom que me convence mucho más, concretamente un Doom-Death muy melódico y con fuerte influencia escandinava que resulta muy obvia.
Quien esté familiarizado con los fineses Swallow The Sun y Ablaze In Hatred reconocerá al punto la similitud, aunque otro referente muy destacado serían los Draconian más doomies, porque esto se parece bastante a los tres temas nuevos de aquel fantástico “The burning halo” si les restamos las voces femeninas.

Quien conozca esos grupos ya imaginará que prima la melodía guitarrera más melancólica, pero en medio de riffs razonablemente pesados y duros que se ven favorecidos por una buena producción que pone este disco a la altura de cualquier buen álbum extranjero más famoso. Se mueve, como es de esperar, en lentitud y medios tiempos, sin las ocasionales erupciones más potentes de otras bandas parecidas, pero sin caer en la monotonía porque los temas tienen personalidad y los podemos recordar sin problemas.
Incluyen teclados, por supuesto, con un papel meramente atmosférico en un álbum donde las guitarras son protagonistas, sólo proporcionando diversas texturas dolientes para estos días de lluvia veraniegos que son tan grisáceos como el que más, y unas notas de piano muy agradecidas. Mención especial a la colaboración de un violonchelo en dos canciones, dando más trasfondo mustio.

Se divide el estilo vocal en dos voces principales; una es gutural como a mí me gusta, y la otra no tanto porque no soy muy fan de las voces limpias y claras, pero sin duda gustará a la mayoría, y redondean el conjunto con unas pocas voces habladas al estilo de Draconian.

Me ha parecido desde las primeras escuchas de lo mejor del año, y desde luego que no sólo a nivel nacional porque esto se puede codear con lo que nos viene de tierras nórdicas. Con las referencias que he dado lo debes tener claro si te gusta ese estilo.