viernes, 6 de mayo de 2022

WITHERED LAND - The Endless Journey

 



El año pasado debutó este proyecto en solitario de la bielorrusa Olga Kann que, pese a contar con apoyo de sesión para las guitarras y voces, ha creado y compuesto todo por sí misma, incluyendo las letras y la portada del álbum.

Nada más empezar a escucharlo se percibe que lo suyo es lo épico, dotando este disco de Black Sinfónico de un aura batalladora de principio a fin. La historia narrada por sus cinco canciones desarrolla la clásica aventura del guerrero que intenta regresar a su hogar en un interminable viaje en el que los peligros a sortear incluyen apariciones espectrales.

Lo mayor herencia del Black Metal puede estar en las voces y guitarras, justamente los elementos aportados por músicos invitados, mientras que de la batería no se comenta nada y me hace pensar que debe ser simulada con los sintetizadores como hacen Summoning. Justamente esta banda recién citada es una referencia habitual al describir este CD, aunque yo agregaría que tiene el ambiente ampuloso de Moongates Guardian de una manera más natural y omitiendo tanto homenaje cinematográfico.
La parte Black suena potente pero sin llegar a ser muy cruda, con unas guitarras suficientemente potentes y ritmos muy variados que ayudan a que realmente el álbum sea un relato como se pretende. La voz rasgada tiene un tono agresivo casi aullante, cediendo terreno en ocasiones a voces narradas como suele pasar en estos estilos épicos, pero sobre todo la atmósfera la concede el generoso manto de teclados que llegan a sobresalir mucho en las composiciones en forma de prominentes y majestuosas sinfonías, sin olvidar los efectos ambientales como el crepitar del fuego o los graznidos de las aves.

Me veo en la tesitura de repetir mi habitual discurso de que aquí no hay innovación ni originalidad, pero quien guste de lo sinfónico y épico lo sabrá disfrutar.








miércoles, 4 de mayo de 2022

SILENT CRY - Remembrance

 




Brasil no es un país del que conozca mucha escena Gothic-Doom, siendo Adagio la banda de referencia que siempre me venía a la cabeza, pero años atrás conocí también gracias a una acertada recomendación este otro grupo de similar factura.
Tanto Adagio como Silent Cry lanzaron sus discos debut en 1999, pero estos últimos tienen sus primera demo en fecha anterior como también lo es la misma creación como banda, siendo pionera en su estilo en aquellas tierras.

Lo más sencillo sería empezar a mencionar a Theatre of Tragedy o Tristania al hablar de un disco gótico con el clásico dueto vocal gutural/femenino, pero le haría mucha más justicia profundizar desgranándolo y destacar que su parte Doom es muy notoria y se percibe que bebe de la fuente de los legendarios My Dying Bride.
Sus guitarras, en efecto, tienen un notable desarrollo a la hora de ir suministrando melodías sumamente dolientes con toda la amargura de los tiempos pasados que nunca volverán, de la oportunidad perdida que pesa como una losa de piedra en el alma, como esas palabras decisivas que nunca salieron de los labios.
En este trabajo eminentemente volcado en tiempos lentos, algo natural en tan marchito poemario de soledad ante la angustia del paso del tiempo, el despliegue de teclados tiene un papel decisivo. Abundan los pianos y ambientaciones etéreas que redundan en la atmósfera trágica que desean (y consiguen) transmitir, llegando a pensar yo en su momento que también incluían un poco de la languidez de violín hasta que vi que no aparece ningún violinista en su formación ni como invitado, de modo que creo que deben simularlo con el teclado.
Ya fue mencionado más arriba que el estilo vocal es la habitual combinación entre voces femeninas y guturales que tanto se estilaba en los años 90, con un buen balance entre la aspereza gutural y la sedosa voz de su vocalista femenina que encaja de maravilla con el tono lírico del álbum.

Este novelero debut de 1999 queda evidentemente recomendado a los amantes del Gothic-Doom de los 90, algo así como un fascinante estado intermedio entre My Dying Bride y Lacrimas Profundere. 
Del mismo modo es también recomendado su siguiente disco de 2000 antes de irse volviendo cada vez más góticos y menos doomsters como suele ocurrir, cosa que igualmente puede interesar a quienes prefieren dichas evoluciones.




viernes, 29 de abril de 2022

ABHOR - Ritualia Stramonium

 



Tengo que lamentar mi ausencia durante este mes pero, al menos, puedo compensarlo un poco dejando un álbum que invoca abominaciones mórbidas.
Siempre pensé que si me decidía a reseñar a los italianos Abhor me decantaría por alguno de los otros discos suyos que tengo, hasta que por los caprichos del destino conocí este CD de 2015 y se ha convertido automáticamente en mi favorito de la banda.

Abhor es una veterana banda italiana de Black Metal con un marcado gusto por el ocultismo, algo que reflejan muy claramente en su música al ser capaces de alumbrar genuinas atmósferas de rituales obscenos y grotescos. La línea general es el Black Metal a medio tiempo con unos teclados que tienen mucha presencia pero no llevan el protagonismo, es el conjunto lo que eleva el disco a tales liturgias de perversa lascivia. 

Las sólidas y tajantes guitarras son marcadas por unos ritmos, como decía, a medio tiempo aunque no se privan de tener arranques de Black Metal violento. En esta sección rítmica llama la atención que el bajo no es sólo audible, además es que destaca, algo que no ocurre a menudo.
Yo diría que lo que otorga el toque particular al CD son las voces y los teclados, ambos elementos muy orientados a ese ambiente ocultista que decía al principio. La voz rasgada más que gritar sin más lo que hace es algo similar a entonar cánticos horripilantes mientras que los teclados, para mi sorpresa y suma satisfacción, consisten en todo momento en órganos de corte religioso que son lo que hace que nos sintamos en medio de impúdicas ceremonias, recordando a veces un poco a las atmósferas de sus compatriotas Opera IX y Maldoror.

No hay nada novedoso para quienes busquen algo distinto, pero sí que es recomendable para quienes sienten ese disfrute morboso con productos como este álbum, con el que la banda celebró sus (por entonces) 20 años de existencia.


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jueves, 31 de marzo de 2022

OLD SORCERY - Sorrowcrown

 



Mencioné en una reseña previa (justamente la anterior a ésta) que suelo preferir los discos debut de los grupos. También me pasa a menudo que no me gustan las evoluciones de muchas bandas, y mucho menos los experimentos, pero siempre hay excepciones. Una de ellas es este disco de Old Sorcery, proyecto en solitario de música ambiental que, en medio de su aún breve discografía, introdujo un inesperado paréntesis de Black Metal.

Cuando hablo de música ambiental me refiero al Ambient, claro está, aunque en estos casos se aplica la etiqueta de Dungeon Synth al tratar proyectos con estética blacker, temáticas fantásticas y similitudes con la banda sonora de alguna película de ese corte. Es por ello curioso que, después de dos álbumes de ese estilo y justo antes a otro igual, se tomara la decisión de que este disco de 2020 fuera de Black Metal.
Detrás de esto anda el mismo músico de Finlandia de la banda en solitario Warmoon Lord, con reseña de un disco en el blog, por lo que el estilo Black Metal no es nada ajeno en absoluto para él. Se nota, obviamente, su sello personal al empezar a escuchar la primera canción, pero hay marcadas diferencias con el sonido épico y furioso de Warmoon Lord al tener este CD de Old Sorcery mucha fusión con la música Ambient de la que procede.
De este modo nos encontramos con una especie de Black-Ambient que por momentos se parece al Black Sinfónico en sus momentos más rabiosos mientras que, en otros tramos, deja fluir más libremente ese Dungeon Synth que, a fin de cuentas, es la marca de la casa. Con esto último deben ser cautelosos los que se puedan aburrir con ese estilo, pues los pasajes de puro Ambient llegan a ser extensos y hacen poco adecuado el disco para quien solamente desee oír Black Metal.

La parte blacker, que es la que nos interesa sobre todo en esta reseña, no tiene nada de florituras ni adornos en guitarras, tan sólo podemos esperar guitarrazos duros y destripadores con voces rasgadas que parecen ser emitidas por una bestia de otro mundo a través de un portal a su dimensión. La combinación de esto con los teclados es sensacional, no podía ser menos siendo la especialidad de un proyecto ambiental, del mismo modo que en determinados momentos netamente ambientales lucen espectaculares.

Atmósferas cavernosas y ambientaciones como de otros planos existenciales son lo que nos depara en su más de una hora de larga duración.


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miércoles, 30 de marzo de 2022

SOJOURNER - Empires of Ash

 




Sojourner es una banda de Nueva Zelanda que incluye a miembros de Lysithea (banda de Doom Metal) con músicos de otras partes del mundo, cosa curiosa cuando en estos estilos es más habitual encontrar dúos o proyectos en solitario. Se los suele citar como parte del ilustre elenco que a día de hoy sigue los pasos de Summoning, pero basta con pararse a escuchar su música para comprobar que no emplean los esquemas del mítico dúo austriaco tan fielmente como lo hacen Caladan Brood, Forlorn Citadel, Druadan Forest o Belore por citar unos ejemplos, acercándose también al Black Atmosférico de Saor, Cân Bardd o incluso Eldamar.

Está bien que haya mencionado el Black Atmosférico, etiqueta que uso por comodidad para que quien esté acostumbrado sepa de qué se está hablando de inmediato, porque yo realmente desde mi personal punto de vista considero que al final este tipo de grupos cuando tienen una buena cantidad de arreglos de teclados no se distancian mucho que digamos del Black Sinfónico de toda la vida.

Elucubraciones aparte, este disco fue su prometedor debut de 2016 y me sorprendieron con una fórmula bien melódica que incluye momentos épicos combinados con otros más etéreos y ambientales, incluso con Folk.
Los teclados son frecuentes, tanto con texturas épicas como con los preciosos pianos y un sonido más relajado y atmosférico que casa muy bien con la sedosa voz femenina de una de sus guitarristas, quien también aporta el mencionado toque Folk con unas pinceladas de flauta, por lo que debemos valorar que se haya usado un instrumento real en vez de sintetizarlo con el teclado. 
Pero no es el teclado el instrumento protagonista, las composiciones giran en torno al conjunto creado con las melódicas guitarras para dar rienda suelta a unos escenarios que por igual traen imágenes de relatos de fantasía épica o llevan a ensoñaciones placenteras. La batería a veces procura recordarnos que esto tiene sus raíces en el Black Metal, al igual que la voz rasgada que sabe destacar sin alaridos ni estridencias, aunque lo normal es que se luzca más con el medio tiempo y la lentitud ambiental.

Su segundo disco de 2018 fue más depurado y mejor producido, pero no puedo decir lo mismo del tercer álbum de 2020 porque no me convenció mucho.


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sábado, 26 de marzo de 2022

DEOGEN - The Endless Black Shadows Of Abyss

 




Quienes dicen que el Black Sinfónico no es Black Metal deberían pararse a escuchar discos como éste, a ver si no es realmente Black Metal con todas y cada una de las características del estilo que cumplen a rajatabla.

Este dúo de Estados Unidos consta de un baterista y otro miembro que se encarga del resto de instrumentos, las voces, las composiciones y las letras. Podemos esperar, como casi siempre con los proyectos tan personales, poco conflicto a la hora de definir el sonido de la banda.

Debutaron en el infame 2020 directamente, sin ninguna demo previa, lanzando este álbum de alrededor de media hora repleto de Black Sinfónico del tipo más crudo y primitivo que hay.
Los sonidos distorsionados hasta límites desquiciantes están a la orden del día, con esas guitarras como cuchillas infectadas cortando carne y pústulas supurantes, conducidas por una voz rasgada de igual distorsión. Si le unimos la batería con rápidos blast-beats representativos del género, aunque también bajen velocidad cuando es requerido, ya tenemos todos los ingredientes del Black Metal más sucio y rudo incluyendo la producción turbia y putrefacta.
Añaden unas buenas capas de teclados para dar sonoridades lóbregas y espeluznantes a la manera de Midnight Betrothed, Noktiis Eterna o los primeros Fear of Eternity por poner unos ejemplos. Esto abarca sutiles pianos, teclados de etéreo escalofrío y diversos efectos de sonido como lluvia o aullidos de lobos. Otro toque ambiental, si se puede considerar como tal (yo lo hago), es cuando aparece brevemente una voz narrada entre las dominantes rasgadas.

Oscuro, crudo y decadente. Si te gusta la manera en la que han sonado juntos esos adjetivos es lo que te espera en este álbum.


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miércoles, 23 de marzo de 2022

ETERNAL - Gothic Dreams

 




Estos días atrás he retomado muchos de mis clásicos del Gothic Metal, estilo del que prácticamente solamente escucho su línea más originaria de cuando lo que se hacía era evolucionar el Doom Metal más romántico incorporando voces femeninas junto a las guturales como seña de identidad.
He vuelto a disfrutar con el material viejo de Tristania, Macbeth, Theatre of Tragedy, The Sins of Thy Beloved... todos ellos con mucho en común pero también con distintas personalidades.

Estos Eternal, banda colombiana que desapareció hace largos años tras dejar solamente este debut de 2001 y otro disco más, siguen la estela de los primerizos Theatre of Tragedy o del debut de Macbeth, es decir, parámetros Gothic sobre una base muy Doom. 
Ritmos entre lentos y medianamente dinámicos y guitarras claramente de fuentes doomsters, teniendo estas últimas espacio para frecuente concesión melódica, cimientan las composiciones bien regadas por teclados y el archiconocido dueto vocal que ha hecho de introducción a la reseña.

Una (por entonces) jovencísima vocalista demuestra mucha soltura utilizando diferentes registros a la hora de ejercer de seductor contrapunto a la oscura gutural masculina que, en pocas ocasiones, cuenta también con un poco de voz melódica. Se mueve con comodidad tanto a la hora de cantar de manera lírica como de aportar otras voces más suaves y dulces, además de ejercer de atmosférico elemento coral. 
Los teclados, la otra parte esencia en discos de este corte, resultan sencillos la mayoría del tiempo a diferencia de otros grupos que cuentan con esos despliegues de pianos, órganos o clavicordios; pero cumplen con su función de colchón atmosférico de la misma manera que un buen grupo de Doom Metal que tuviera la misma intención. Aviso que algún piano hay, pero no de la manera tan notoria de bandas como las que fui citando.

No es a estas alturas un álbum revelación, pero a buen seguro que gustará a quienes disfruten de la relación de grupos que fui nombrando y otros como Lacrimas Profundere o Galadriel.


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