viernes, 31 de mayo de 2024

MAGISTER DIXIT - Andar And The Curse Of Azagath

 



Esta banda canadiense tiene un razonablemente extenso recorrido que no resulta de mi interés personal, para qué negarlo, aunque su debut del año 2000 siempre me pareció curioso y no está de más reseñarlo para darlo a conocer porque ciertamente hay calidad en ello.

Hablamos de un disco de Black Sinfónico que fue grabado a finales de los años 90, pero no suena exactamente del todo a lo producido en aquellos tiempos. Trasciende de las temáticas satánicas y oscuras para abarcar un espectro más amplio con notable espacio para la fantasía, y eso se nota también en el plano musical.

Las comparaciones clásicas con Dimmu Borgir del crítico poco avezado en el estilo sinfónico suelen ser poco acertadas, algo que en este caso sería aún más incierto, ya que hablamos de algo más del estilo de las bandas españolas Asgaroth y Nahemah.
Para quien no conociera las mencionadas referencias, se trata de algo con escaso porcentaje de Black Metal propiamente dicho y mucha melodía, los esquemas son muy elaborados teniendo cambios muy constantes de ritmos y guitarreos junto a una abundante presencia de teclados que se mueven entre lo atmosférico y lo épico. El nivel de agresión existe, aunque las guitarras sean mayormente melódicas y hasta se recurre a las acústicas, de manera que recuerda un poco a la escuela griega si le unimos que la tosquedad de la voz también es algo similar a aquello.
Este largo álbum de casi una hora de duración tiene mucha tendencia a que sea difícil retener las canciones, dada la gran cantidad de cambios y detalles en las mismas, por lo que hay que tomarlo con ganas.

Siendo un CD tan singular, también lo será la ristra de recomendaciones cercanas a tener en cuenta. Así, podemos citarlo para fans de Graveworm, Stormlord, Illnath o Bal-Sagoth aparte de los referidos Nahemah y Asgaroth.





jueves, 30 de mayo de 2024

PROFANE EXISTENCE - Scorn




Si en una reseña anterior comentaba (como tantas veces a menudo en el blog) el resurgir del Black Sinfónico de los 90 en tiempos recientes, aquí tenemos otra buena muestra. Aunque hay cosas importantes por matizar porque, pese a ser un disco con fecha de edición de 2024, fue grabado hace 20 años y hasta ahora no había visto la luz este material.

Es, por lo tanto, material genuino de aquellos tiempos en vista de cuando fue creado. Y es que esta banda alemana tuvo actividad al principio de la década del 2000 y está actualmente separada, por lo que he aquí que el sello discográfico que rescató este álbum ha hecho una más que curiosa contribución.

Su Black Sinfónico no es del tipo grandilocuente ni ampuloso, partiendo más bien de sonidos crudos y casi austeros como realmente corresponde a los inicios del estilo.
Una producción de turbiedad y mugre envuelve sus ocho temas confiriendo la sonoridad infecta que haría pensar que en verdad fuese grabado bastante antes de 2004. La batería es la clásica blacker con blast-beats aporreando casi sin parar, así como el amasijo guitarrero suena crujiente y cochambroso sin estar exento de momentos algo más brevemente elaborados y hasta añadidos acústicos, recordándome no pocas veces a los viejos tiempos de la gloria pasada de Satyricon.
Al igual que el citado grupo noruego, sus teclados no resaltan por encima del conjunto, aunque sí que son más abundantes que en su caso y aquí suenan bien presentes a lo largo de todo el álbum. Para mi gusto resaltan de manera eficiente la atmósfera umbría y hasta hay algún detalle como un piano final en un tema, si bien son en general sintetizadores de sencilla oscuridad como los del debut de Manes.
Lo que menos me convence es la voz, muy tosca y arenosa, gritando de una manera un tanto forzada. Preferiría la putrefacción de una buena voz rasgada, pero es un mal menor de todos modos.

Al repertorio mencionado podríamos añadir otros discos eminentemente noventeros como los de Malignant Eternal o Kvist, más pistas de su añejo sonido no puedo dar.






SILENT MILLENIA - Starlit Tapestry

 



En los últimos años del blog comento a menudo lo maravillado y satisfecho que estoy con que aún surjan discos que suenan exactamente igual al Black Sinfónico de los años 90, mi estilo predilecto sin lugar a dudas. En esta ocasión me sigo sorprendiendo al tratarse de una muy fiel recreación de una de las, digamos, variantes que tiene en cuanto a sonoridades que reflejan inspiraciones líricas y estéticas muy concretas.

Hablo de ese Black Sinfónico de corte astral que llegaron a popularizar a mediados de los 90 los noruegos Limbonic Art, todo un micromundo del estilo que también mostró Odium y más tarde adoptaron Sirius, Obsidian Gate y otros tantos más.
La bóveda nocturna y los misterios del firmamento infinito son también lo que insufla vida a este proyecto en solitario de Finlandia que debuta en el actual 2024 con este álbum que ciertamente recuerda a los grupos citados.

Todo es claramente noventero aquí, sin un ápice de modernidad en un disco que suena continuamente a Black Sinfónico de antaño con guitarras arrebujadas, voces rasgadas y teclados con toda la atmósfera de las constelaciones.
Los ritmos fluyen con cierta variedad y se relajan a menudo para recrearse más en la necesaria carga ambiental, así como las guitarras a veces desprenden más melodía, pero lo habitual son las descargas de fiereza blacker teniendo al frente una voz como de enorme sapo destripado, incluyendo a veces esas voces narradas/susurradas tan del gusto noventero.
El sinfonismo, como es obvio, brilla con luz propia en un álbum así. Nunca mejor dicho lo de brillar, dada la temática cósmica que tanto me recuerda a los portugueses Sirius más que a los orígenes en Limbonic Art, tejiendo tapices de luz estelar como bien dice el título del CD.

Si me dicen que es un disco de 1998 (por decir un año cualquiera) me lo hubiera creído del todo. También he de decir que, pese a todo lo reseñado, me parece que hay aspectos por pulir y que algunos momentos de teclados dejan un poco que desear, sin restar que sea recomendable para amantes del añoso estilo.
Para más facilidades, el mismo proyecto lo ofrece en descarga gratuita en su página de Bandcamp.






jueves, 16 de mayo de 2024

SUICIDAL IDEATION - Songs After Dissipation

 



¿Depresión, sinfonismo y anime? Es una buena pregunta, porque se da la circunstancia de que todo ello junto existe. Aquí tenemos uno de los discos más curiosos de este año, pero sin que signifique que vaya a ser algo vanguardista o extraño, porque únicamente utiliza elementos ya existentes y bien consolidados para dar forma a un disco bastante interesante.

La portada, llamativa en mi opinión, revela el origen japonés de este proyecto en solitario de Black Depresivo que ha editado este año su tercer álbum. He comprobado que los dos primeros discos eran considerablemente cacharreros y con un sonido deliberadamente enlatado, mientras que para este nuevo trabajo se ha pulido notablemente sin que se pierda ni un ápice la necesaria atmósfera suicida.

Tanto guitarras como voces suenan descarnadas y laceradas por cuchillas de afeitar, siendo los riffs zumbantes y distorsionados para transmitir todo el olor de la muerte, al igual que la rasgadísima voz parece escupir flemas sanguinolentas. A veces las guitarras llegan a ser hasta pegadizas, del mismo modo que los ritmos no son tan monótonos como uno esperaría, pero sin dejar de impregnar del aura mortuoria que uno desea en un disco así.
Lo mejor para mi gusto personal es que incluye unos teclados cercanos al Black Sinfónico que realzan el ambiente funerario. Estos teclados adoptan normalmente una textura sencilla y casi etérea que extiende un sudario de demacración a las canciones, destacando muy especialmente el uso de órganos y pianos, siendo estos últimos hasta delicados otorgando así un estilo de elegante decadencia y bella putrefacción, tal como si cayeran pétalos muertos suavemente.

Pienso que no se trata simplemente de Black Depresivo y que esto va más allá enlazando con el romanticismo marchito de bandas como Celestia o Mortifera, por lo que queda muy recomendado para los amantes de esos infectos placeres.







jueves, 9 de mayo de 2024

SOLEMN IMAGIST - Into the Night That Never Fades

 



En esta ocasión tenemos, nuevamente, uno de esos discos que no aportan la más mínima novedad al panorama musical porque no inventan absolutamente nada... pero que, sin embargo, es lo que muchos queremos cuando se trata de escuchar los estilos que nos proporcionan solaz.

Ni más ni menos que de Indonesia llega este proyecto que intuyo en solitario, ya que no se facilita información sobre sus componentes y solamente aparece un músico en las fotografías. Lo suyo es esta tendencia que tanto me gusta de recuperar el Black Sinfónico de los años 90, no de manera espectacular, pero sí consiguiendo que al escuchar el álbum notemos que la atmósfera empieza a solidificarse lentamente en cristales de hielo.

Tras una demo y un compartido, éste es su primer disco completo de 2022 con que debutó el proyecto, recordando desde el inicio con la portada de nocturnos tonos azulados y sus títulos de canciones a la prolongada sombra de Emperor y sus sucesores. 
Los teclados, muy presentes y fieles en la tradición noventera, no son sin embargo muy prominentes en su sinfonismo. No obstante, toman formas mínimamente elaboradas en ocasiones y hasta surge algún tramo ambiental muy efectivo. La base es indudablemente Black con un sonido añejo en el que los trémolos de guitarra y los blast-beats de batería no dejan dudas estilísticas, al igual que la voz rasgada, que he de decir que me resulta un poco forzada.

No puedo aseverar que estemos ante algo de la magnitud de Ringarë o Vargrav en cuanto a resurgimiento actual del Black Sinfónico de los 90, pero sí que es también un disco a tener en cuenta.





domingo, 14 de abril de 2024

KHÜLL - Where Shadows Rise





Personalmente me fascina cuando una banda de Ambient se introduce en el Black Metal, ya sea añadiendo pinceladas o mezclándolo de manera que casi resulta en Black Sinfónico, tal y como sucedió con Old Sorcery por poner un ejemplo ya reseñado en el blog.
Así ha sido el caso con el proyecto español Khüll, que ha pasado del Dungeon Synth a una mezcolanza de dicho estilo ambiental con Black Metal, de tal manera que he dejado de la lado la reseña que tenía pensada con otra banda española y he preferido escribir esto primero.

El músico de Murcia que anda tras esta interesante banda empezó con música puramente ambiental en sus primeros trabajos, hasta que este año ha dado el paso blacker contando con un batería de sesión y encargándose él mismo de las voces, guitarras, bajo y teclados.
Me parece muy acertado cuando se recurre a una batería real de sesión en vez de una secuenciada, pues aporta mucha más naturalidad y se nota en los distintos ritmos que maneja este disco, normalmente pausado pero con su dosis blacker que siempre tiene raíces agresivas.

La mezcla es irregular, hay que empezar por decirlo, habiendo varios temas completamente ambientales y uno del todo blacker sin teclados, además de alguno en el que lo ambiental es escaso, pero lo más interesante está en los temas que sí que componen la celebrada unión de estilos de manera que, dado lo épico del estilo, se llega a recordar a Elffor por poner un ejemplo aproximado. 
La parte Dungeon Synth es especialmente épica y evoca la atmósfera brutal de Conan el bárbaro, con las tropas mercenarias listas para el baño de sangre y acero o los enfrentamientos contra aborrecibles engendros venidos de otro plano.
La voz es normalmente ronca y austera, como si fuera de un grupo de Pagan o Viking Metal, aunque en el tema más blacker adopta un tono más rasgado y durante el álbum llega a aparecer alguna voz más épica.

Este disco está claramente recomendado a los amantes de lo épico. La portada del artista Igor Mugerza me hace pensar nuevamente en Elffor, pero también puedo mencionar a Bal-Sagoth razonablemente.







viernes, 16 de febrero de 2024

ALTAR NOCTURNO - Solitude of Eternal Night

 



Se dan muchos casos en los que la portada de un disco o su estética general llevan a impresiones engañosas, aunque también puede suceder que se represente de manera sorprendentemente fiel su contenido musical.
Así es el caso de esta primera (y única, de momento) demo de un proyecto en solitario desde Argentina. El nombre de la banda, el título del disco (de las canciones también) y la portada realmente reflejan que su música es una genuina oda a la pasión nocturna bajo las alas del plenilunio.

Me recuerda mucho al Black Sinfónico del debut de los rusos Radigost, tan sereno como oscuro, ese mismo espíritu crepuscular con voces desgarradas y teclados entrelazados con guitarras que crujen como finas capas de hielo al resquebrajarse.
El músico argentino que anda tras el proyecto es el mismo que creó años antes la banda Ancient Gate, un Black Metal con retazos atmosféricos y una notable inspiración en la escuela griega. Para Altar Nocturno recurre más a la faceta ambiental en la más pura onda de los años 90, pareciendo que esta demo fuera del período 1995-1999 sin duda.

Restando la intro y la outro, bien ambientales, nos quedan tres canciones en las que los teclados de pulsiones de madrugada se funden con el trémolo de las guitarras que no carecen de sentido de la melodía, dirigido todo por ritmos que pueden ser rápidos aunque los medios tiempos y la lentitud es donde más se luce la brumosa ambientación noventera que incluye el delicioso uso del piano.
El estilo vocal es curioso, siendo dual con unas rasgadas agresivas y otras similares a las narraciones en off que hacen bandas como Deinonychus o Cradle of Filth, esas voces profundas como recitadas por un vampiro en su polvoriento panteón. Lo llamativo es que muy a menudo ambas voces suenan juntas, redundando en la atmósfera nocturna que se pretende (y consigue).

Siendo una demo que no llega a la media hora se hace breve y deja con ganas de más, pero no deja de ser material de calidad para los seguidores incondicionales del estilo.