sábado, 28 de abril de 2012

HELLVETRON - Death Scroll Of Seven Hells and It's Infernal Majesties



Podemos seguir con las novedades de este 2012, ahora que tengo una batería de discos de reciente hornada con interesantes perspectivas.
Este álbum me ha gustado especialmente, prometedor debut el de estos texanos con un producto enterrado bajo tantas capas de mugre y roña que se me acabarían todos los adjetivos rancios y podridos.

Ese logotipo que gastan y la temática de oscuro misticismo mitológico parecerían hablarnos de Black Metal, y muchos lo llamarían Black-Death, aunque yo diría que se acercan mucho más al Death Metal, del tipo muy lento y cadaverino además.

De entre todas las febriles maneras que imaginaban los antiguos al concebir los infiernos o lugares donde descienden las almas, esto seguro que es de lo que más se parece musicalmente con su cadencia sepulcral. Es realmente un disco monorrítmico, tienen sus momentos de martillear con más celeridad los parches pero la tónica general consiste en baterías sepultadas por el mármol mohoso de la lentitud más amortajada.
Las guitarras crujen sin hacer muchos aspavientos en esa producción turbia y baja, arrastrándose como bestia reptante que despertaron insensatamente los hombres en alguna catacumba olvidada, efecto resaltado por los escasamente dispersos y ligeros teclados.
Y, hablando de bestias, la voz mantiene siempre un discreto tono gutural con unas pocas rasgadas. Discreto porque no sobresale por encima de la música, porque por lo demás es es una gutural de dragón primordial que ruge mientras lucha por ser liberado de las toneladas de roca que lo atrapan en el abismo.

El inconvniente, porque lo tiene si así se puede considerar, es la escasa duración. Veinticinco minutos se hacen muy cortos en un disco así, cuando uno se dispone a sumergirse en las negras aguas de la ignonimia.
Por lo demás, perfecto para agregarlo a una buena escucha de Rippikoulu y Encoffination.



jueves, 19 de abril de 2012

WINTERBURST - The Mind Cave



Retomemos el hilo de novedades de este año.
Tenemos entre manos el clásico ejemplo de banda que lanza un buen EP (en 2010 en este caso) y continúa con un extenso disco donde pulen su propuesta y debuta a lo grande.

Con tan palaciega portada y siendo franceses, uno se viste de etiqueta para ir de banquete a la corte, y más o menos así es.
No tienen la pomposa grandilocuencia de furia orquestal de unos Anorexia Nervosa, pero no se quedan cortos en ampulosidad y los que disfrutamos de los teclados bombásticos podemos darnos por servidos. Así que serán descorchados numerosos vinos espumosos al sonar esas orquestaciones de sintetizador, pianos y órganos, a los que se suman unos pocos coros líricos (sobre todo masculinos) que quedan en un acertado segundo plano en vez de sobresalir como en otros discos más góticos.

Se puede calificar a este disco como flexible, modera todos sus aspectos y ninguno de ellos devora a los demás. La voz mismamente, no es la típica que chilla por encima de la música, en su lugar está una razonable raspada que se amolda bien a la música. Las guitarras quedan en un buen estado intermedio, sin ser un muro salvaje ni pasarse de ligeras, porque llegan hasta a tener ese trémolo de bandas más septentrionales que ya conocemos, y no hay conflicto con los teclados por la dominación de los temas. Y si agregamos que la batería no va a piñón ni se queda en un solo ritmo, se termina de dibujar la versatilidad.

Es hora de delicias decadentes para maridar bien una barroca sesión francesa servida con AevLord, Mystic Forest, Forbidden Site, Anorexia Nervosa, Love Lies Bleeding, The Eternal Blade y Comedie Macabre.




sábado, 14 de abril de 2012

A FOREST OF STARS - Opportunistic Thieves of Spring



Recordé que a veces pensaba en hablar de este disco del 2010 que me recomendaron este verano, mencionándome la victoriana indumentaria de sus músicos y el atractivo aspecto de su edición. Y nunca es tarde.
Conocí su debut de 2008 en su momento y no me hizo tilín del todo, pero la orientación de este nuevo disco ya sí me atrae más.

Si su debut era un disco bastante raro, ahora no dejan de serlo, pero lo son menos y han compuesto un álbum más blacker que de primeras me recordó al estilo de Wolves In The Throne Room cuando tocan rápido.
Lo primero que destaca y gusta es la densidad guitarrera, con toques actuales y frescos pero manteniendo unas descargas blackers en toda regla, zumbando lo justo y con un grosor crujiente y apabullante. La batería también se deja seducir por el poder del Black Metal, vigorizando unas partes rápidas llenas de blast-beats, pero lo mejor es que consiguen que, además, las partes lentas también estén muy bien conseguidas y no tienen que envidiar a los buenos grupos de Black Depresivo. Y no se olvidan de esos toques especiales de violín (recordad que su violinista fue escogida por My Dying Bride para su último disco), flauta, acústicas y unos teclados, dando un punto de personalidad pero sin tocar terrenos bizarros, cosa difícil.
Lo que no me gusta tanto personalmente son las voces, unos toscos gruñidos que no desgarran con la mala sangre del Black Metal, aunque no están mal, y lo que sí es verdad que no me gusta nada son las voces robóticas del último tema. Si agregamos unas pocas partes femeninas en el penúltimo tema, ya tenemos todo el cuadro vocal, que no destaca para mí pero tampoco me parece inconveniente en contra.

Te vas a encontrar algo satisfactorio si te gustan cosas del ramo de Wolves In The Throne Room, los Lunar Aurora recientes, Dornenreich, Skagos y demás. Buen camino llevan con este disco de cinco canciones que dura más de una hora.


viernes, 13 de abril de 2012

ANCIENT CEREMONY - The Third Testament



Es raro que ponga dos discos de una misma banda en el blog, y más aún que llegue a tres. Pero son excepciones que uno concede cuando un grupo cambia su estilo como para poder tener reseñas distintas, y si me gusta mucho personalmente su música, dándose ambas circunstancias con los alemanes Ancient Ceremony.

En sus dos primeros discos la línea general de Black Sinfónico con tintes góticos era prácticamente la misma, salvo nimiedades como nuevas vocalistas femeninas. Fue con el EP "Synagoga Diabolica" cuando imprimieron nuevos aires tanto en guitarras como teclados, incluso un pequeño giro en voces.

Y fue en 2001 cuando salió esta nueva obra que desarrollaba más a fondo las ideas de aquel EP y las mejoraba. Los antes palaciegos y vampíricos teclados adoptaron sonoridades más propias de las viejas películas de horror y temática demoníaca, si bien mantuvieron esos sintetizadores celestiales y órganos mancillados, unos suspiros cinematográficos que insertaron muy bien sobre la base blacker que ahora se tiñó con tonalidades del Death Metal y un ligero regusto Thrash, una vigorosa y potente elección que hizo su sonido tan rítmico y formidable como sinfónico y teatral.
Su vocalista y líder dio un toque más agresivo a sus aullidos desgañitados, y las voces narradas en off se convirtieron en una especie de susurros que personalmente me gustan menos. Siempre tuvieron el respaldo lírico de vocalistas femeninas, aunque en este caso se le restó presencia y sólo aparecen subrayando pasajes o dando más clímax a las partes atmosféricas de ponzoñosa religiosidad.

Ni caso a las comparaciones con Dimmu Borgir o Cradle of Filth, esto tiene su toque como pasaba con los difuntos y también mal comparados Anorexia Nervosa. Aquí os dejo un disco de buen sinfonismo con un buen toque inusitado en guitarras y ritmos.




miércoles, 11 de abril de 2012

SVARTSOT - Ravnenes Saga



Retomemos un poco esto. No iré esta vez con novedades de este año (no tengo ahora mismo buenos cartuchos en la recámara), ni miraré muy atrás en el tiempo como otras veces, sólo retrocederé hasta el no muy lejano 2007 para recordar el debut de estos daneses.

"Saga de los cuervos" se titulaba su primer trabajo, lanzado por la poderosa Napalm Records, hecho que propició que los conociera en uno de esos recopilatorios que regala el sello. Normalmente encuentro esos CDs de muestra llenos de cosas que no me interesan, pero hay casos aparte, como cuando así descubrí a Finsterforst o este álbum del que hablo ahora.

Con tan mitológico título vamos a acertar si pensamos en Folk Metal o en Viking. Así es, en el primer caso citado al menos, proponiendo estos músicos de Dinamarca un disco potente y bien provisto de sonidos folklóricos naturales.
No vamos a encontrar filosas sonoridades Black como en otros grupos que usan instrumentos Folk reales, optan más por guitarras de gruesa corpulencia y ritmos cadenciosos que conforman un robusto tronco de castaño con su tupido follaje en forma de mandolina, percusiones y, sobre todo, flautas. Este tipo de adición folklórica es orgánica y agradable, sin  caer en jolgorios festivos y dejando un sabor de boca más tradicional.
Hay momentos que me recuerdan un poco a Amon Amarth con esas melodías corpulentas, y encima con el tipo de voz gutural que usan, pero tal vez es sólo cosa mía. El caso es que su vocalista, ya que estaba con ello, tiene un buen vozarrón de Death Metal en vez de las rasgadas de otros grupos, aunque también las usa a veces, al igual que unos pocos "heeeey" como respaldo de este tipo de bandas.

No inventaron nada nuevo, pero me gustó en su momento y de cuando en cuando me apetece retomarlo, al contrario que su siguiente disco de 2010 que me pareció demasiado jovial a lo Finntroll. Si eres un devorador de asados y licores encarnados en Folk Metal y Viking Metal, ya sabes.