lunes, 27 de julio de 2009

COLOSSEUM - Chapter 2: Numquam


Este año parece que no se quedará corto tampoco a la hora de brindarnos buenos discos de Doom Metal, así lo podemos comprobar con los nuevos trabajos de Ablaze in Hatred, My Dying Bride, Forest Stream,Tales of Dark, Lethian Dreams o Process of Guilt por citar unos cuantos, además de algún debut sorpresa como el de Wine From Tears, y agregaremos sin duda este nuevo álbum de Colosseum que ya pudimos degustar muy tempranamente.

Colosseum, para quien no los conozca (tienen un debut de 2007), son unos finlandeses que tocan Funeral Doom, del tipo que resulta más elaborado dentro de lo limitado de su estilo.
Con Shape of Despair conocí esa faceta del Funeral Doom que nos muestra sonidos más versátiles de lo acostumbrado en tan monótono y pesado estilo, y en estos últimos años hemos asistido de mano de bandas como Ahab, Remembrance, Pantheist o incluso lo último de Skepticism (pioneros y hasta ahora representantes del Funeral Doom más abismal) a una tendencia que crea un Funeral Doom más variado y digerible, y Colosseum forman parte de ello porque su propuesta es más accesible que la de otros grupos más desoladores y monolíticos.

Por tanto nos encontramos con un sentido de la melodía muy propio de otras bandas finesas como los mencionados Ablaze in Hatred o los populares Swallow the Sun, aunque enmarcado en un contexto Funeral que marca las distancias con el Doom Melódico y nos recuerda que estamos ante algo más asfixiante, con sus largas canciones llenas de ritmos ultra lentos, voces cavernosas y atmósferas angustiosas.
Después de todo, pese a esta versión más potable de su opresivo estilo, sí resultan algo monótonos como el resto de sus compañeros funerarios porque las canciones son bastante parecidas entre sí y apenas ofrecen algún momento de teclado que resalte especialmente.
Ya que menciono los teclados, están casi en todo momento en un plano ambiental fundiéndose con las dolientes guitarras, aunque en algún que otro momento nos regalan con las mejores melodías del disco, recordando lo preocupantemente reconfortante que resulta a veces lo más descarnado y atroz.
Otro punto a su favor, para mi gusto personal, es que opten por el clásico estilo gutural íntegro, sin ningún tipo de voces limpias melódicas que se podrían haber visto perfectamente tentados a utilizar. Y, para acabar, mención especial a las colaboraciones de músicos de sesión agregando un poco de violín, violonchelo, flauta y trompeta.

Es en definitiva uno de los mejores discos del año según un servidor, y te parecerá harto interesante si te gustan esos accesibles y estupendos grupos de Funeral que ido dejando caer.

miércoles, 22 de julio de 2009

MALICE - Symphony Of Darkness


Ha sido una agradable sorpresa encontrarme con este álbum, que es la reedición en formato CD de este 2009 de un trabajo de 2001, pues no conocía la existencia de esta banda ucraniana y este lanzamiento me ha venido de perlas.
Lo normal en una banda de Black Metal ucraniana sería encontrarnos con algo crudo, o material pagano de primera aderezado de Folk como muy bien saben hacer los eslavos; pero resulta ser Black Sinfónico, siendo así Capitollium y este grupo unos de los pocos casos sinfónicos de ese país.

En los tiempos en que estas canciones fueron grabadas uno de sus miembros originales estaba a cargo de las guitarras, teclados y voces, además de componer la música, siendo por tanto ese hombre el alma del grupo por lo que veo, y casi que podría haberse dedicado a hacer proyectos en solitario con algún batería de sesión porque está claro que él solito se basta para hacer buena música.

Esto implica que los instrumentos se complementan con soltura y nada destaca o queda por debajo, fluyendo con buena compenetración guitarras y teclados. Estas guitarras no son precisamente del tipo muy crudo, aunque sí mínimamente zumbantes y con algunos momentos en que brindan algo más de melodía o un solo.
Los teclados, por su parte, huyen por fortuna de clonar a Dimmu Borgir y sus imitadores (excepto en un tramo concreto, que por suerte es algo anecdótico), con unas ambientaciones que hacen honor al título del álbum de mano de teclados oscuros de fondo con ocasionales momentos más protagonistas como un pasaje de órgano por ejemplo o los clásicos pianos que aportan la nota elegante en medio de las voces desgarradas, y también incluyen detalles como el sonido de las campanas al inicio de un tema, siendo por tanto una retorcida sinfonía a la demencia dividida en siete temas de treinta y cinco minutos (que no tienen nada de relleno de intros).
La voz tampoco se le da nada mal a este señor, que usa varios registros con predominio de una voz raspada bastante macabra que se ve apoyada por discretas guturales en segundo plano.

Es uno de esos discos indicados más bien para los que realmente son amantes de este tipo de grupos sinfónicos, no es una joya pero sin duda es una amena sorpresa para los que disfrutamos de ello. Lo recomendaría por ejemplo a quienes les gusten cosas como Demonist o Anaon (con mejor sonido).

sábado, 18 de julio de 2009

ROSSOMAHAAR - Imperium Tenebrarum


Suelo elogiar la estupenda escena rusa, así que no podía faltar el segundo grupo ruso que conocí (tras Forest Stream). Tardé bastante en conocer el vasto paisaje musical que me esperaba desde Rusia al margen de estas dos bandas, pero mereció la pena y estos Rossomahaar se merecen un hueco pese a haber sido superados por tantos compatriotas suyos en mi panteón particular.

Este debut de 1999 de Black Sinfónico fue todo un paso adelante con respecto a su demo “Grotesque” de 1997, pese a que los asuntos técnicos y de grabación fueron llevados adelante por el vocalista con el ordenador de su casa, pero lamentablemente bajaron el nivel en sucesivos trabajos y ya me encargo por tanto de presentaros con la reseña lo mejor de este grupo.

Pues bien, lo primero es destacar que la etiqueta Black Sinfónico no implica en este caso que se trate de un disco con constantes teclados al frente de las composiciones, más bien se basan en entramados de riffs distorsionados y densos con una pizca de ese sentido de la melodía que encontramos en otros grupos eslavos como Kroda o Nokturnal Mortum. Ya que menciono otras bandas, también se pueden citar a Poccolus, Sear Bliss, los primeros Negura Bunget o el genial “In times before the light” de Covenant (antes de que se echaran a perder como todos sabemos), pero sin parecerse a ninguno de ellos en concreto porque tienen en común poseer un sonido más o menos distintivo a pesar de no ser nada originales.
La batería me parece más que correcta, con razonable variedad de ritmos y acoplándose bien en todo momento a las guitarras. Los teclados también aparecen bien integrados en el conjunto, no de manera dominante como decía, pero sí con bastante generosidad y brindando un agradable colchón de fondo y no pocos momentos en que se atreven a lucirse más.

Su vocalista Lazar es quien se encarga de esos vetustos teclados que suelen revelar influencias nórdicas, y no es quizás el mejor vocalista del estilo pero sus voces rudas y toscas cumplen con su cometido. Ya que le nombro, él junto a los otros dos miembros actuales de la banda también forman parte de la gran banda pagana Arkona.

El artwork es casi inexistente, pero al menos la tenebrosa y épica portada nos regala esta conocida estampa inspirada en la obra de Tolkien. Las similitudes de su sonido que he ido vertiendo supongo que serán un buen aliciente para animarse a escuchar este álbum, que no es un clasicazo pero sin duda es más que decente.

jueves, 16 de julio de 2009

DRASTIQUE - Pleasureligion


Tras la anterior entrada de Theatre of Tragedy se me ha ocurrido subir algo más de Gothic Metal, de parte de una banda desde luego mucho menos conocida, aunque en este caso hay una notoria influencia del Black Metal como ya veremos.
Tal vez algunos conozcan la imagen que fue escogida como portada de este disco, pues pertenece al singular fotógrafo Jan Saudek, el mismo artista checo cuya obra han utilizado también Darzamat en su debut y primer EP además de Anorexia Nervosa en “New Obscurantis Order”. Si alguien no conocía este dato se dará cuenta de inmediato del similar estilo cargado de peculiar erotismo.

Otro dato que conviene aportar antes de la reseña es que anteriormente a este álbum de 2003 Drastique era un proyecto en solitario bajo el nombre Drastic, lanzando en 1998 el disco “Thieves of kisses” que obtuvo buen reconocimiento en su Italia natal, pero no me gustaba de ese álbum la presencia de voces rasgadas en sólo dos temas, pero eso cambió en Drastique para mi regocijo.

Ya que he mencionado las voces rasgadas, resulta que el Gothic Metal de Drastique tiene unos aires blackers que no pasan desapercibidos, pues el músico y compositor que se encarga de todos los instrumentos gusta mucho de incluir frenéticas baterías y veloces riffs que nos remiten al Black Metal. Para el apartado vocal fichó a dos vocalistas: Fay, responsable de las dulces y acariciantes voces femeninas, y Mahavira con sus rasgadas (que no tienen nada que envidiar a los vocalistas blackers), guturales y voces claras y profundas.
Pues, como había empezado a comentar más arriba, en este álbum me sorprendió la primera vez que hay muchas más voces rasgadas, en todas las canciones a excepción del extenso tema final (que casi es instrumental), llegando incluso a destacar en algunas canciones más que la voz femenina.
Otro aspecto que me gusta de este disco, al igual que en Drastic, es el sonido de los teclados que a veces parecen celestiales y en otros momentos hacen honor a su patria italiana con su brillante pasado cultural. Lo negativo, para mí, son esos momentos con percusiones y ritmos extraños que personalmente me parecen un poco fuera de lugar en este tipo de música, pero por suerte es algo aislado.

El último punto a tratar es el dedicado a las letras, inspiradas en multitud de poetas y que incluyen pasajes en italiano en dos canciones, un precioso detalle que podemos disfrutar al entenderse bien en general esa lengua. Y, como curiosidad, "Maria Magdalena" es un cover de un tema de Sandra, ni más ni menos que Italo Disco de los 80.
Aquí os dejo con este álbum que contiene historias sobre súcubos y amantes que saben de sobra que no tienen nada que hacer, el debut de Penumbra o lo primero de Darzamat pueden ser referencias a la hora de recomendarlo.



martes, 14 de julio de 2009

THEATRE OF TRAGEDY - Velvet Darkness They Fear


Me encanta reseñar trabajos desconocidos que suponen delectantes sorpresas para el oyente, pero de vez en cuando me gusta rescatar algún clásico indispensable de estos estilos que suelo tratar, porque nunca está de más revisar esos discos que si tanto nos gustan a todos será por algo.
Los antiguos Theatre of Tragedy son todo un referente del Gothic Metal, o mejor dicho del Gothic-Doom, sorprendiendo al mundo con su debut homónimo de 1995, siendo pioneros al incorporar una vocalista femenina que compartía las labores vocales de manera equilibrada con el cantante gutural. Ninguna banda actual es capaz de emular ese impacto que causaron, sólo Draconian se acercan más o menos a esos niveles de elogios que también obtuvieron Tristania en su momento.

Esta banda fue la primera que conocí de su estilo junto con los italianos Macbeth, y puedo asegurar que me agradó al instante esta propuesta que combina oscuras guturales con sedosas voces femeninas; tanto Raymond como Liv Kristine están formidables en este dueto vocal que recrean, a veces cantando ella sobre delicadas partes realzadas por la fragante elegancia del piano, otras veces siendo él quien lleva el peso con sus guturales que resuenan sobre pesadas capas de duras guitarras de Doom Metal, o cantando los dos al mismo tiempo con embaucador efecto.
Estos contrastes también se palpan en el plano musical, pues los ásperos riffs doomsters encuentran un palpitante contraste en los delicados teclados que ornamentan el álbum con una atmósfera que fielmente refleja la inspiración shakespeariana de la banda (observad los títulos de canciones en inglés antiguo), con excelentes pianos y detalles como el interludio de clavicordio del segundo tema o el órgano religioso del tema final del disco, amén del curioso detalle de ese momento de la canción “And when he falleth” en el que aparece un diálogo de la película "la Máscara de la Muerte Roja" con acústicas y teclados celestiales de fondo (gracias a Dissonancer por este dato).

Me gustaría resaltar la naturaleza Doom del disco pese a su carga Gothic, porque esta última etiqueta hoy día suele representar otro tipo de grupos y la música contenida en este disco destila esencia doomster por sus guitarras y ritmos. Esto en realidad puede ser un inconveniente para los que no son muy aficionados a lo lineal, porque si bien otras bandas como Trail of Tears apostaban por la contundencia o Tristania por la variedad, otros como The Sins Of Thy Beloved (en su primer álbum) y Theatre of Tragedy seguían una monótona linealidad doomie que apenas varía.

La recurrente presencia de rosas marchitas en el artwork tanto en el debut como en este segundo disco de 1996 no podía ser más acertada, y me recuerda a cuando hace poco vi a una niña pequeña coger una rosa marchita y decir “es bonita aunque esté seca”. El universo de Shakespeare pocas veces se ha visto tan inefablemente plasmado en música, así lo atestigua este álbum repleto de poesía marchita y amor emponzoñado.




jueves, 9 de julio de 2009

CENOTAPH - The Gloomy Reflection Of Our Hidden Sorrows


Me ha vuelto a apetecer poner algo de Death Metal, y nuevamente del tipo oscuro y putrefacto que tanto me gusta. Estos Cenotaph que yo os presento, por si alguien no los conociese, son los mexicanos porque conviene aclarar que hay otros grupos con el mismo nombre (como por ejemplo los Cenotaph turcos).

Por aquí pasó Daniel Corchado, quien pasó por los grandes Incantation y más tarde fundó The Chasm, otra banda mexicana recomendable. El sonido de este debut de 1992 parte del Death Metal de la vieja escuela que encontramos en Estados Unidos y Europa, remitiéndonos al instante a grupos como Immolation o Deicide. Así es nada más comenzar la primera canción con innegable contundencia, pero cuando dan paso a las partes más lentas es cuando vemos que ahí es donde desarrollan todo su potencial, porque lo hacen de manera muy pesada, lúgubre y sucia; estos momentos en que dejan el acelerador de lado nos logran trasladar a algún inframundo mugriento o caos cósmico donde se respira pestilencia y asfixia. A esto contribuye la eventual presencia de leves teclados de fondo, escasos pero de agradecer.

Todo esto nos recuerda a esos grupos americanos y finlandeses que nos enseñan que no son necesarios alardes virtuosos en un tipo de música que se basta destilando descomposición avanzada y tenebrismo, pero en este caso sí que podemos disfrutar de interesantes guitarras en medio de toda esa distorsión (que manejan muy bien, por cierto).
La voz que nos guía a través de este recorrido por los siniestros reflejos de nuestras penas escondidas (traducción del título del CD que acabo de improvisar mientras escribo) es gutural y lóbrega como a mí me gusta, como una bestia consumida por la demencia de una reclusión forzada.

Esto consiste en nueve canciones de cuarenta y cuatro minutos, que puede aburrir a quien no sea muy fan del estilo pero sin duda cautivará a amantes del primer disco de Absu, Demilich, Demigod, Incantation, Deicide, Immolation, Funebrarum, Funebre, Imprecation, Blaspherian y similares.

domingo, 5 de julio de 2009

ORDER OF THE EBON HAND - The Mystic Path To The Netherworld


La escena griega nos ha regalado dos bandas con amplio reconocimiento desde hace muchos años: Rotting Christ y Septic Flesh; pero nuestros compañeros mediterráneos tienen mucho más que ofrecer con grupos como The Elysian Fields, Necromantia o estos Order Of The Ebon Hand que acabo de conocer hace poco.

Este debut de 1997, que fue limitado a 500 copias pero ha sido reeditado este año, nos brinda cuarenta y dos minutos de Black Metal con esas sonoridades propias de bandas griegas como las que he nombrado. Se caracteriza por el balance entre crudeza y atmósfera, porque sus guitarras sueltan riffs crudos pero con ese toque especial de melodía de la escuela griega, del mismo modo que la batería no sólo abrasa con constantes blast-beats y también deja mucho espacio para medios tiempos y partes lentas que propician las atmósferas místicas que tan bien saben transmitir.

Parte de esto último viene de mano de los teclados, por supuesto, que en este caso no son omnipresentes y se compenetran envidiablemente con las guitarras, fundiéndose para agasajarnos con melodías misteriosas y emocionales que nos trasladan a algún recóndito lugar donde aún resuenan los ecos de las criaturas de la mitología clásica, donde los árboles y las fuentes pueden observarnos a nosotros.
Este trabajo de teclados destila sonido noventero completamente, cualquier aficionado a los discos de los 90 sabrá reconocer y disfrutar esas ambientaciones tan especiales que difícilmente encontramos en bandas de hoy día, y también destaco los discretos órganos que tampoco roban protagonismo a las guitarras pero aportan más deleite al asunto.

La voz es otro aspecto que nos recuerda que son griegos, pues en lugar de los clásicos chillidos agudos o voces raspadas de troll tenemos un vocalista más o menos similar al de Rotting Christ con su rango de voces desgarradas, además de otras más graves e incluso unas pocas voces claras de fondo.

Sólo me queda recomendarlo a fans de los grupos de los 90, además de a amantes del sonido griego que ya sabrán de qué va la cosa.


viernes, 3 de julio de 2009

BLASPHERIAN - Allegiance To The Will Of Damnation


Comencemos este mes con un poco de Death Metal, del tipo que a mí me gusta: podrido, oscuro y pesado como ninguno.
Esta joven banda me parece de lo mejor que ha salido en los últimos años, y prueba de ello es este EP del reciente 2007 que primero fue lanzado en vinilo y ha sido reeditado en CD.

Cuentan con Wes Weaver a la guitarra, músico de Imprecation, y quien lea la correspondiente reseña de esa banda comprobará que su “Theurgia goetia summa” es mi álbum favorito del estilo. Realmente me encandila ese Death Metal tan blasfemo que no necesita tocar a toda velocidad todo el tiempo para sonar oscuro y poderoso, con sus partes lentas y ese sonido denso de guitarras transmiten todas las sensaciones sacrílegas y putrefactas que quieren.

Este disco sigue más o menos esas mismas pautas, no sólo en referencia a Imprecation, también nos vienen a la mente bandas como Infester, Funebrarum, Incantation, Rippikoulu o el primer álbum de Absu; con unas guitarras crujientes y pesadas que no necesitan alardes de técnica porque se sobran con ese sonido añejo de Death Metal de la vieja escuela, y se desenvuelven bien con los cambios de ritmo que nos hacen pasar de partes contundentes y rápidas a otras más infectamente lentas que a veces casi rayan el Doom.
Es con esos momentos lentos cuando más he disfrutado el disco, al igual que me sucede con el debut de los mexicanos Cenotaph, pues esos pestilentes riffs acompañados por vozarrones cavernosos son un placer para el oído. No les habría venido mal algún breve y sencillo toque de teclado de fondo para esos menesteres, de la misma manera en que lo hicieron Imprecation y Rippikoulu, pero realmente no es necesario en este estilo como bien sabemos.

La portada ya es bastante explícita con respecto a lo que uno se encontrará en el álbum, así que simplemente acabaré por recomendarlo a seguidores de este tipo de Death tenebroso, infernal y sucio, ideal para quien disfrute de las bandas que he ido citando.